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Levítico 25: El año de reposo de la tierra y el año del jubileo

Levítico 25:1 Jehová habló a Moisés en el monte de Sinaí, diciendo:

Este capítulo describe el séptimo año de reposo y el año del jubileo. Trata del reposo de la tierra, la redención de la propiedad y el rescate de esclavos. El objetivo fundamental de las regulaciones es prevenir la ruina total de la tierra y de la gente endeudada.

Levítico 25:2 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, la tierra guardará reposo para Jehová. [private]

La tierra guardará reposo para Jehová : La tierra de Israel era considerada sagrada por el Señor y, por lo tanto, debía descansar también cada siete años. Los tres fundamentos del pacto del AT eran la tierra, el pueblo y las prácticas religiosas. Todos ellos debían ser preservados como sagrados para el Señor, y se instruía a los sacerdotes por medio del código levítico para que cultivasen la santidad de la comunidad del pacto.

Levítico 25:3 Seis años sembrarás tu tierra, y seis años podarás tu viña y recogerás sus frutos.

Levítico 25:4 Pero el séptimo año la tierra tendrá descanso, reposo para Jehová; no sembrarás tu tierra, ni podarás tu viña.

Levítico 25:5 Lo que de suyo naciere en tu tierra segada, no lo segarás, y las uvas de tu viñedo no vendimiarás; año de reposo será para la tierra.

Levítico 25:6 Mas el descanso de la tierra te dará para comer a ti, a tu siervo, a tu sierva, a tu criado, y a tu extranjero que morare contigo;

Levítico 25:7 y a tu animal, y a la bestia que hubiere en tu tierra, será todo el fruto de ella para comer.(A)

El año sabático brindaba un año de cada siete para descanso de la tierra (no se araba). Esto constituía una buena administración de los recursos naturales y recordaba al pueblo el control de Dios y su provisión para ellos.

Levítico 25:8 Y contarás siete semanas de años, siete veces siete años, de modo que los días de las siete semanas de años vendrán a serte cuarenta y nueve años.

Levítico 25:9 Entonces harás tocar fuertemente la trompeta en el mes séptimo a los diez días del mes; el día de la expiación haréis tocar la trompeta por toda vuestra tierra.

Levítico 25:10 Y santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis libertad en la tierra a todos sus moradores; ese año os será de jubileo, y volveréis cada uno a vuestra posesión, y cada cual volverá a su familia.

Y santificaréis el año cincuenta . . . ese año os será de jubileo : Lo que aparentemente se correspondía con el séptimo ciclo de años de reposo, haciendo que se sucedieran dos años especiales cada cincuenta años. La proclamación de Jesús, de que él venía «a predicar el año agradable del Señor», tiene como trasfondo los principios que se enseñan en este capítulo.

libertad, deror: Libertad, liberación, autonomía, ser puesto en libertad. Deror es también la palabra hebrea para «golondrina», un ave sumamente hábil en su vuelo. En este pasaje se ofrecen detalles acerca del año del jubileo, los cuales indican que deror es un término que se aplica a la liberación de los esclavos y, según costumbre judía, a la propiedad cada 50 años. El Señor Jesús en su primer sermón, afirma que la unción mesiánica y la comisión divina lo habilita para «proclamar libertad a los cautivos».

Levítico 25:11 El año cincuenta os será jubileo; no sembraréis, ni segaréis lo que naciere de suyo en la tierra, ni vendimiaréis sus viñedos,

Levítico 25:12 porque es jubileo; santo será a vosotros; el producto de la tierra comeréis.

Levítico 25:13 En este año de jubileo volveréis cada uno a vuestra posesión.

Levítico 25:14 Y cuando vendiereis algo a vuestro prójimo, o comprareis de mano de vuestro prójimo, no engañe ninguno a su hermano.

Levítico 25:15 Conforme al número de los años después del jubileo comprarás de tu prójimo; conforme al número de los años de los frutos te venderá él a ti.

Levítico 25:16 Cuanto mayor fuere el número de los años, aumentarás el precio, y cuanto menor fuere el número, disminuirás el precio; porque según el número de las cosechas te venderá él.

Levítico 25:17 Y no engañe ninguno a su prójimo, sino temed a vuestro Dios; porque yo soy Jehová vuestro Dios.

El año del jubileo tenía que celebrarse cada cincuenta años. Incluía la cancelación de todas las deudas, la liberación de todos los esclavos y la devolución a sus dueños originales de todas las tierras que habían sido vendidas. No existe ningún indicio en la Biblia de que alguna vez se haya llevado a cabo el año del jubileo. Si Israel hubiera seguido esta práctica fielmente, habrían tenido una sociedad sin pobreza permanente.

Levítico 25:18 Ejecutad, pues, mis estatutos y guardad mis ordenanzas, y ponedlos por obra, y habitaréis en la tierra seguros;

Levítico 25:19 y la tierra dará su fruto, y comeréis hasta saciaros, y habitaréis en ella con seguridad.

Levítico 25:20 Y si dijereis: ¿Qué comeremos el séptimo año? He aquí no hemos de sembrar, ni hemos de recoger nuestros frutos;

Levítico 25:21 entonces yo os enviaré mi bendición el sexto año, y ella hará que haya fruto por tres años.

Levítico 25:22 Y sembraréis el año octavo, y comeréis del fruto añejo; hasta el año noveno, hasta que venga su fruto, comeréis del añejo.

Levítico 25:23 La tierra no se venderá a perpetuidad, porque la tierra mía es; pues vosotros forasteros y extranjeros sois para conmigo.

Algún día, el pueblo poseería la tierra de Canaán, pero en el plan de Dios, sólo Dios era dueño absoluto. Quería que su pueblo evitara la avaricia y el materialismo. Si usted tiene la actitud de que su vida es propiedad de Dios y que únicamente está al cuidado de ella, entonces se hará más disponible a los demás. Pero será difícil si mantiene una actitud de dueño de su vida. Piense en sí mismo como un administrador de todo lo que está bajo su cuidado, no como un dueño.

Levítico 25:24 Por tanto, en toda la tierra de vuestra posesión otorgaréis rescate a la tierra.

Levítico 25:25 Cuando tu hermano empobreciere, y vendiere algo de su posesión, entonces su pariente más próximo vendrá y rescatará lo que su hermano hubiere vendido.

Levítico 25:26 Y cuando el hombre no tuviere rescatador, y consiguiere lo suficiente para el rescate,

Levítico 25:27 entonces contará los años desde que vendió, y pagará lo que quedare al varón a quien vendió, y volverá a su posesión.

Levítico 25:28 Mas si no consiguiere lo suficiente para que se la devuelvan, lo que vendió estará en poder del que lo compró hasta el año del jubileo; y al jubileo saldrá, y él volverá a su posesión.

Levítico 25:29 El varón que vendiere casa de habitación en ciudad amurallada, tendrá facultad de redimirla hasta el término de un año desde la venta; un año será el término de poderse redimir.

Levítico 25:30 Y si no fuere rescatada dentro de un año entero, la casa que estuviere en la ciudad amurallada quedará para siempre en poder de aquel que la compró, y para sus descendientes; no saldrá en el jubileo.

Levítico 25:31 Mas las casas de las aldeas que no tienen muro alrededor serán estimadas como los terrenos del campo; podrán ser rescatadas, y saldrán en el jubileo.

Levítico 25:32 Pero en cuanto a las ciudades de los levitas, éstos podrán rescatar en cualquier tiempo las casas en las ciudades de su posesión.

Levítico 25:33 Y el que comprare de los levitas saldrá de la casa vendida, o de la ciudad de su posesión, en el jubileo, por cuanto las casas de las ciudades de los levitas son la posesión de ellos entre los hijos de Israel.

Levítico 25:34 Mas la tierra del ejido de sus ciudades no se venderá, porque es perpetua posesión de ellos.

Levítico 25:35 Y cuando tu hermano empobreciere y se acogiere a ti, tú lo ampararás; como forastero y extranjero vivirá contigo.(B)

Y cuando tu hermano empobreciere : Las instrucciones del Señor aseguran el cuidado de los pobres y los necesitados en el código sacerdotal. Como se ha visto, las relaciones con el Señor no estaban restringidas por la riqueza o por la pobreza, porque se hacen provisiones en el código sobre ofrendas de menor costo para las personas de medios limitados. Ofrecer medios para ayudar a los menos afortunados se convirtió en un aspecto central de la fe y la práctica judía, compárese con las enseñanzas de Jesús.

La Biblia hace mucho énfasis en la ayuda a los pobres y desamparados, especialmente a huérfanos, viudas e incapacitados. En la sociedad israelita, a las mujeres no se les pagaba por trabajar; así, una viuda y sus hijos no tenían cómo vivir. Tampoco había trabajo para los seriamente incapacitados en esta nación de granjeros y pastores. Se debía ayudar al pobre sin aplicarle ningún interés. La responsabilidad individual y de la familia por los pobre era crucial ya que no había ayuda por parte del gobierno.

Levítico 25:36 No tomarás de él usura ni ganancia, sino tendrás temor de tu Dios, y tu hermano vivirá contigo.

Levítico 25:37 No le darás tu dinero a usura,(C) ni tus víveres a ganancia.

Dios dijo que abandonar al pobre era pecado. En Israel no se permitía la pobreza permanente. Las familias financieramente solventes eran responsables de ayudar y amparar a los que estaban en necesidad. Muchas veces no hacemos nada, no por falta de compasión, sino porque nos encontramos abrumados por el tamaño del problema y no sabemos por dónde comenzar. Dios no espera que usted elimine la pobreza, ni tampoco que descuide a su familia para proveer para otros. El espera, sin embargo, que cuando usted vea a alguien con necesidad lo ayude de la manera que pueda, incluyendo la hospitalidad.

Levítico 25:38 Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para daros la tierra de Canaán, para ser vuestro Dios.

Levítico 25:39 Y cuando tu hermano empobreciere, estando contigo, y se vendiere a ti, no le harás servir como esclavo.

Levítico 25:40 Como criado, como extranjero estará contigo; hasta el año del jubileo te servirá.

Levítico 25:41 Entonces saldrá libre de tu casa; él y sus hijos consigo, y volverá a su familia, y a la posesión de sus padres se restituirá.

Levítico 25:42 Porque son mis siervos, los cuales saqué yo de la tierra de Egipto; no serán vendidos a manera de esclavos.

Levítico 25:43 No te enseñorearás de él con dureza, sino tendrás temor de tu Dios.

Levítico 25:44 Así tu esclavo como tu esclava que tuvieres, serán de las gentes que están en vuestro alrededor; de ellos podréis comprar esclavos y esclavas.

¿Por qué permitió Dios que los israelitas compraran esclavos? Bajo las leyes hebreas, los esclavos eran tratados de una forma diferente que en las otras naciones. Eran vistos como seres humanos con dignidad y no como animales. Los esclavos hebreos, por ejemplo, participaban en las fiestas religiosas y descansaban el sábado. En ninguna parte la Biblia condona la esclavitud, pero reconoce su existencia. Las leyes de Dios ofrecían muchas instrucciones sobre cómo tratar a los esclavos.

Levítico 25:45 También podréis comprar de los hijos de los forasteros que viven entre vosotros, y de las familias de ellos nacidos en vuestra tierra, que están con vosotros, los cuales podréis tener por posesión.

Levítico 25:46 Y los podréis dejar en herencia para vuestros hijos después de vosotros, como posesión hereditaria; para siempre os serviréis de ellos; pero en vuestros hermanos los hijos de Israel no os enseñorearéis cada uno sobre su hermano con dureza.(D)

Levítico 25:47 Si el forastero o el extranjero que está contigo se enriqueciere, y tu hermano que está junto a él empobreciere, y se vendiere al forastero o extranjero que está contigo, o a alguno de la familia del extranjero;

Levítico 25:48 después que se hubiere vendido, podrá ser rescatado; uno de sus hermanos lo rescatará.

Levítico 25:49 O su tío o el hijo de su tío lo rescatará, o un pariente cercano de su familia lo rescatará; o si sus medios alcanzaren, él mismo se rescatará.

Levítico 25:50 Hará la cuenta con el que lo compró, desde el año que se vendió a él hasta el año del jubileo; y ha de apreciarse el precio de su venta conforme al número de los años, y se contará el tiempo que estuvo con él conforme al tiempo de un criado asalariado.

Levítico 25:51 Si aún fueren muchos años, conforme a ellos devolverá para su rescate, del dinero por el cual se vendió.

Levítico 25:52 Y si quedare poco tiempo hasta el año del jubileo, entonces hará un cálculo con él, y devolverá su rescate conforme a sus años.

Levítico 25:53 Como con el tomado a salario anualmente hará con él; no se enseñoreará en él con rigor delante de tus ojos.

Levítico 25:54 Y si no se rescatare en esos años, en el año del jubileo saldrá, él y sus hijos con él.

Levítico 25:55 Porque mis siervos son los hijos de Israel; son siervos míos, a los cuales saqué de la tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios.

Otras fiestas sagradas de Israel

El Día De Reposo. Cada siete días se descansaba de cualquier labor.

Año Sabático. Cada siete años se celebraba un año de gracia, en el que se dejaba descansar la tierra.

Año Del Jubileo. El año cincuenta, tras siete años sabáticos, se dedicaba a proclamar la libertad a los siervos por deudas, y a devolver las parcelas a quienes las hubiesen perdido.

La Luna Nueva El primer día del mes hebreo de 29 ó 30 días era un día dedicado al descanso, a los sacrificios especiales y al tocar de trompetas.

Dedicación. Fiesta de ocho días en el noveno mes (quisleu) que conmemoraba la limpieza del templo de la profanación cometida por Siria y su rededicación.

Purim. Una fiesta que se celebra los días 14 y 15 del duodécimo mes (Adar). El nombre viene del vocablo babilonio pur, que significa «suerte»

El año sabático y el del jubileo

Este capítulo sigue el tema del cap. 23 (las fiestas solemnes). Es la continuación de los festivales con significados religiosos. Después de la presentación de días y semanas religiosas, presenta los años religiosos y la manera y razón por ellos.

El tema principal de este capítulo es la explicación del año jubileo, con una introducción sobre el año sabático. Es como si el año jubileo fuera una extensión del año sabático. Así, el propósito del año sabático aquí es el mismo de la presentación del sábado en el capítulo sobre las fiestas.

El capítulo tiene tres divisiones naturales, cada una terminando con la frase: Yo soy Jehová…

El año sabático. La introducción al capítulo dice que Jehová le dio a Moisés este mandato en el monte Sinaí. Es una ordenanza para celebrar cuando llegaran a la tierra prometida. Es evidencia interna de la antigüedad de estas leyes. La ley dice que Jehová está preparando un plan para que la tierra tenga un tiempo de reposo.

El año sabático (ver arriba) será el séptimo año y será un año de descanso para la tierra. Durante el año sabático, el dueño no puede sembrar ni preparar la tierra. El fruto que la tierra produce naturalmente no pertenece al dueño, sino a todos, incluyendo a los animales.

¿Cuál era el propósito del año sabático? Como el sábado cada siete días provee el descanso necesario para el hombre, tanto como una oportunidad para adorar a Dios sin la interrupción de la labor, así el séptimo año proveerá el descanso para la tierra. Tal descanso de la tierra le daría la oportunidad de recuperar su alimentación para que pudiera producir más. También era símbolo de la dependencia en Dios. La tierra pertenece a Dios y él trae la abundancia de la tierra.

El año jubileo. Siguen con la discusión sobre el año jubileo, que es una extensión del año sabático. El jubileo viene cada cincuenta años y comienza en el décimo día del séptimo mes (el día de expiación. La relación con la Expiación es obvia, porque trata de la libertad de tierra, de la posesión y de la persona. El año sabático tiene que ver con la tierra y su producción, no más. El año jubileo tiene que ver con sus posesiones.

Haréis resonar la corneta…. Así comienza el año jubileo. El nombre jubileo es la traducción de la palabra yobel, que viene del sonido del instrumento musical. La ley sobre el jubileo está dividida en tres partes:

(1) Leyes sobre la tierra y su producción

(2) leyes sobre la propiedad

(3) leyes sobre los esclavos.

No sembraréis, ni segaréis. Dan las leyes sobre el uso de la tierra. Esta ley sobre la tierra y su producto es igual con las leyes sobre el año sabático.

Tratan de leyes sobre venta y compra de terreno. El terreno vendido vuelve a su dueño original en el año jubileo, pero el precio será según el numero de años que el nuevo dueño lo tiene. El precio será proporcionado según los años de cosecha.

Recuerdan que la abundancia viene de Jehová y él proveerá. Estos versículos vuelven a la discusión sobre el año sabático, demostrando que en realidad esta ley afecta los años sexto y octavo tanto como el séptimo año. El mismo principio se aplica al año jubileo. Más importante es que la ley requiere una fe en Dios. Cuando cumplimos, él cumplirá.

La tierra no se venderá a perpetuidad, pues la tierra es mía. La segunda división sobre el año jubileo tiene que ver con posesiones. La palabra a perpetuidad es la clave de la idea de los hebreos acerca de la tierra de Canaán; la frase la tierra es mía es la razón para esta idea. Jehová les concedió la tierra de Canaán y bajo su dirección la tierra fue proporcionada a todas las tribus. Vender su heredad sería casi igual a renunciar a su Dios. Aunque el rey Acab ofreció un terreno mejor a Nabot, él no quería vender. ¿Por qué? Porque era su heredad sagrada de Dios. La ley del año jubileo garantizaría que el terreno siempre volvería a su familia original, como la heredad de Jehová.

Luego, la ley habla de la venta de casas. Si la casa está dentro de una ciudad, el vendedor tiene el derecho de rescatarla dentro de un año. Esta casa no volverá al dueño original en el año jubileo. Las casas en el campo o en las aldeas no amuralladas serán consideradas como la tierra, puede ser rescatadas en la misma manera que el terreno y tienen que ser devueltas al dueño original en el año jubileo.

Las casas de los levitas tienen la protección de la ley, porque tienen que devolverlas en el año jubileo.

De la prestación de dinero. No deben recibir intereses ni usura por el dinero prestado a su hermano.

La última ley sobre el año jubileo tiene que ver con la redención de esclavos. En el mundo antiguo, una persona pobre se vendía a sí misma como un esclavo. En Israel, la práctica tenía sus limitaciones. Primero, un familiar (un redentor) podría redimirlo, por un precio correcto. Pero si no hay redentor, la persona estará librada el año jubileo, junto con su heredad.

Hay provisiones para tener esclavos de los extranjeros, pero no de vuestros propios hermanos, los hijos de Israel.

Cuando un hijo de Israel se vende como esclavo a su propio pueblo, no se le debe tratar como esclavo, sino como empleado. Los hijos de Israel son los siervos de Jehová. El les compró de Egipto.

Estas leyes sobre el año jubileo son para mantener un sistema social con sentido compasivo. El problema es que no hay evidencia que Israel cumplió con estas leyes en ningún tiempo. Hay un ejemplo de la práctica de vender a los hijos para pagar la deuda. Jesús menciona la práctica de vender a los hijos, como una costumbre normal en su día. El año sabático está mencionado como una costumbre que no cumplieron. El rey Sedequías declaró que los israelitas deben dar libertad a sus esclavos hebreos. Este es un esfuerzo de cumplir con el jubileo en un momento de crisis, esperando las bendiciones de Jehová en este tiempo crítico. Lástima que Dios les libertó de sus enemigos y volvieron a tomar sus esclavos hebreos nuevamente.

Enfatiza que los israelitas son los siervos de Dios y nunca deben hacer esclavos de ninguno de sus hermanos.

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