1. La enumeración y organización del pueblo
El pueblo se organiza, según las instrucciones de Dios, para la marcha y para la guerra de conquista de la tierra prometida. Se han encontrado paralelos con los censos en los textos de Egipto del Imperio Antiguo (antes de 2200 a. de J.C.), y en textos de Mari (en Mesopotamia) del siglo XVIII, y de Alalakh (en el norte de Siria) del siglo XIV. Los nombres de los líderes de las tribus concuerdan bien en su forma con nombres que aparecen en los textos de Mari y que estaban en uso común durante el segundo milenio a. de J.C. La forma del campamento, un cuadro con la tienda del rey en el centro, concuerda con la costumbre de Ramsés II de Egipto (c. 1290-1224 a. de J.C.) en sus campañas. En el período después de 1000 a. de J.C., se usaba un campamento circular, según la manera de los asirios. Todo esto apoya la antigüedad de los datos presentados aquí. A pesar de la posibilidad de redacción en tiempos posteriores, el libro de Números refleja fielmente datos del segundo milenio a. de J.C., y no las invenciones de edades posteriores como algunos críticos liberales han sugerido.
(1) El primer censo.
Las instrucciones,. Jehová da las instrucciones a Moisés. Dios habla a Moisés en el tabernáculo de reunión (‘ohel mo’ed, traducido “tienda de reunión” en algunas versiones). Se llama así por ser el lugar señalado donde el hombre Moisés puede reunirse con Dios para recibir la revelación de la divina voluntad. Aquí Dios manda a Moisés que tome un censo de toda la congregación de Israel. La palabra congregación (edahi ) pone énfasis en que Israel es primeramente una comunidad espiritual, el pueblo de Dios. Se indica claramente que el propósito del censo es militar. Todos los hombres que puedan deben estar alistados, organizados y preparados para hacer su aporte en la guerra que se acerca para tomar la tierra prometida. Así cada uno de nosotros debemos estar listos para la guerra espiritual en que nos encontramos hoy.
Se nombra un jefe de cada tribu para ayudar en el censo. Muchos de los nombres incluyen un nombre de Dios, como El (Elisur, Mi Dios es una roca; Selumiel, Dios es mi salvación; Eliab, Mi Dios es Padre; etc.) o El Sadai (Dios omnipotente; ver Zurisadai, Sadai es mi roca; Amisadai, Sadai es mi pariente). Notar que no aparecen nombres formados con Yahveh (Jehová), que eran muy comunes en tiempos posteriores. Esto concuerda con la revelación del nombre Jehová en los tiempos inmediatamente antes del éxodo y apoya la antigüedad de la lista.
Los resultados del censo militar. Se da el número de hombres de 20 años y arriba como 603.550. Se calcula que, al incluir a las mujeres y los niños, el número total de los hijos de Israel sería entre dos y tres millones. Pero un número alto levanta varios problemas. Se dice que sería imposible que un grupo de 70 hombres crezca a unos 600.000 durante los años en Egipto, pero la Biblia enfatiza que Jehová bendijo al pueblo para que se multiplicara. Algunos dicen que sería imposible que un pueblo de dos a tres millones encontrara comida suficiente en el desierto, pero la Biblia hace hincapié en la provisión milagrosa de Dios para las necesidades de su pueblo. Otros han observado que si un pueblo de dos millones marchara en filas de 50 con un metro entre cada fila, la línea de marcha se extendería por 40 km. Preguntan cómo sería posible organizar un grupo tan grande en un campamento tan compacto que se podría llamar a todo el pueblo con sólo dos trompetas.
Más de peso son las aparentes discrepancias con otros pasajes bíblicos. El número de los hombres entre 30 y 50 años de edad, de la tribu de Leví era 8.580, una cifra bastante menos que las dadas por los hombres de las otras tribus. El número de todos los varones de la tribu de Leví de un mes por arriba se da como 22.000. Agregando una cifra igual para las mujeres y las niñas daría un número total de 44.000 para la tribu de Leví. Pero esta cifra es de la misma clase que las dadas por los hombres mayores de 20 años de las otras tribus, sin contar las mujeres o niños. El número de todos los primogénitos del pueblo se da como 22.273. Esta cifra parece demasiado baja para 603.550 hombres mayores de 20 años. También, “como 40.000 hombres armados” cruzaron el Jordán frente a Jericó, una cifra mucho menor que unos 600.000. Aun si la cifra se refiere solamente a los hombres de Rubén, Gad y Manasés, el número todavía es mucho menos que las cifras dadas para esas tres tribus en el segundo censo (43.730 + 40.500 + 52.700 = 136.930 sólo para las tribus de Rubén, Gad y Manasés).
Varios intérpretes han dicho que si Israel realmente tuviera un ejército de unos 600.000 hombres, no habría tenido nada que temer de todo el ejército del faraón, ni de todos los ejércitos de Canaán combinados. En una gran batalla entre Egipto y el imperio heteo c. 1285 a. de J.C., los dos ejércitos contaban con quizás 30.000 hombres cada uno, y Bright llama a estos ejércitos tremendos para aquella época. Finalmente, la arqueología indica que un pueblo de dos a tres millones sería equivalente a toda la población de Canaán antes de la conquista por Israel. Con un pueblo tan grande, los israelitas no habrían tenido ningún problema en conquistar y ocupar toda la tierra enseguida.
