Núm 33:37 Y salieron de Cades y acamparon en el monte de Hor, en la extremidad del país de Edom.
Núm 33:38 Y subió el sacerdote Aarón al monte de Hor, conforme al dicho de Jehová, y allí murió(A) a los cuarenta años de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en el mes quinto, en el primero del mes.
Núm 33:39 Era Aarón de edad de ciento veintitrés años, cuando murió en el monte de Hor.
Núm 33:40 Y el cananeo, rey de Arad, que habitaba en el Neguev en la tierra de Canaán, oyó que habían venido los hijos de Israel.(B)
Núm 33:41 Y salieron del monte de Hor y acamparon en Zalmona.
Núm 33:42 Salieron de Zalmona y acamparon en Punón.
Núm 33:43 Salieron de Punón y acamparon en Obot.
Núm 33:44 Salieron de Obot y acamparon en Ije-abarim, en la frontera de Moab.
Núm 33:45 Salieron de Ije-abarim y acamparon en Dibón-gad.
Núm 33:46 Salieron de Dibón-gad y acamparon en Almón-diblataim.
Núm 33:47 Salieron de Almón-diblataim y acamparon en los montes de Abarim, delante de Nebo.
Núm 33:48 Salieron de los montes de Abarim y acamparon en los campos de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó.
Núm 33:49 Finalmente acamparon junto al Jordán, desde Bet-jesimot hasta Abel-sitim, en los campos de Moab.
Límites y repartición de Canaán
Núm 33:50 Y habló Jehová a Moisés en los campos de Moab junto al Jordán frente a Jericó, diciendo:
Núm 33:51 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis pasado el Jordán entrando en la tierra de Canaán,
Núm 33:52 echaréis de delante de vosotros a todos los moradores del país, y destruiréis todos sus ídolos de piedra, y todas sus imágenes de fundición, y destruiréis todos sus lugares altos;
Núm 33:53 y echaréis a los moradores de la tierra, y habitaréis en ella; porque yo os la he dado para que sea vuestra propiedad.
Dios le dijo a Moisés que antes de que los israelitas se establecieran en la tierra prometida, tendrían que expulsar a toda la gente malvada y destruir sus ídolos. En Colosenses 3, Pablo nos alienta para que vivamos una vida cristiana de la misma manera, despojándonos de nuestro viejo estilo de vida y avanzando a nuestro nuevo estilo de vida de obediencia a Dios y fe en Jesucristo. Al igual que los israelitas cuando marcharon a la tierra prometida, podemos destruir la maldad que hay en nuestras vidas o podemos establecernos y vivir con ella. Para marchar y poseer la nueva vida debemos expulsar todos nuestros hábitos pecaminosos que nos impedirían entrar a ella.
Núm 33:54 Y heredaréis la tierra por sorteo por vuestras familias; a los muchos daréis mucho por herencia, y a los pocos daréis menos por herencia; donde le cayere la suerte, allí la tendrá cada uno; por las tribus de vuestros padres heredaréis.
