La presentación de la reina
Primero el poeta exhorta a la noviareina que deje sus lealtades anteriores. Nótese cómo todos estos detalles se pueden aplicar a Cristo y su esposa, la iglesia. La esposareina tiene que ser leal a su esposo. Pero no debe temer, pues su esposorey suplirá todo que necesite, y otros pueblos (como los de Tiro) traerán presentes. (Algunos piensan que la mención de Tiro implica que el rey en vista es Acab, pero es muy dudosa esta interpretación.)
Los versículos 13-15 muestran el gozo que tiene el rey en su esposa. Ella participa en el esplendor del rey, y él se goza en esto. Estos versículos pueden hablar de una procesión de la novia, pero el Salmo no da más detalles sobre una ceremonia.
Promesas para el futuro
El género de los sufijos prenominales indica que este párrafo se dirige la rey. El énfasis está en el futuro y en sus hijos (“Conducir a muchos hijos a la gloria”).
Se discute si el “yo” de haré es el salmista o Dios; es preferible ver el versículo como de Dios. El Salmo termina con alabanza, pero la alabanza nunca termina, en Cristo será eternamente y para siempre.
La magnificencia del Señor
El creyente celebra la magnificencia del Señor, y su corazón rebosa por:
1. La hermosura de su naturaleza divina
2. La verdad y majestad de su poder
3. La permanencia de su reino eterno
4. La justicia de su gozo santo
5. La dulzura de su carácter amante
6. La gloria de su esplendor interminable
7. La realeza de su posteridad victoriosa
