Salmo 50 :10 Porque mío es todo animal del bosque, y el ganado sobre mil colinas.
Los millares : Alude al ganado disperso en los collados
Salmo 50 :11 Toda ave de los montes conozco, y mío es todo lo que en el campo se mueve.
Salmo 50 :12 Si yo tuviera hambre, no te lo diría a ti; porque mío es el mundo y todo lo que en él hay.
Salmo 50 :13 ¿Acaso he de comer carne de toros, o beber sangre de machos cabríos?
Becerros : El autor distingue el ritual simbólico de los sacrificios del concepto pagano de que los dioses se alimentan con lo que se les ofrece en sacrificio.
Salmo 50 :14 Ofrece a Dios sacrificio de acción de gracias, y cumple tus votos al Altísimo;
Aquí se habla de la alabanza del corazón, no de la que se ofrece por medio del sacrificio ritual (Lev_7:12). Los sacrificios, como el diezmo, se instituyeron como una demostración de que todo pertenece a Dios.
Salmo 50 :15 e invócame en el día de la angustia; yo te libraré, y tú me honrarás.
Salmo 50 :16 Pero al impío Dios le dice: ¿Qué derecho tienes tú de hablar de mis estatutos, y de tomar mi pacto en tus labios?
Algunas personas recitan sin reflexión las leyes de Dios, pero están llenas de engaño y maldad. Reclaman las promesas de Dios, pero se niegan a obedecer sus leyes. Esto es pecado y Dios las juzgará por ello. También nosotros somos hipócritas cuando no vivimos conforme a lo que decimos ser. Permitir que esto suceda muestra que no somos verdaderos seguidores de Dios.
Salmo 50 :17 Pues tú aborreces la disciplina, y a tus espaldas echas mis palabras.
Salmo 50 :18 Cuando ves a un ladrón, te complaces con él, y con adúlteros te asocias.
Salmo 50 :19 Das rienda suelta a tu boca para el mal, y tu lengua trama engaño.
Salmo 50 :20 Te sientas y hablas contra tu hermano; al hijo de tu propia madre calumnias.
Las instrucciones a que aquí se alude son el octavo, el séptimo y el noveno mandamientos del Decálogo
Salmo 50 :21 Estas cosas has hecho, y yo he guardado silencio; pensaste que yo era tal como tú; pero te reprenderé, y delante de tus ojos expondré tus delitos .
Esto es, Dios ha presentado los cargos y ha dictado el veredicto de culpable.
En ocasiones pareciera que Dios guarda silencio. Este silencio no significa que pasa por alto el pecado o es indiferente ante él. En realidad retarda el castigo merecido, dando tiempo para que la gente se arrepienta. Dios no se agrada de la muerte del impío y quiere que se vuelva de su mal. Pero este silencio no es para siempre, llegará el momento del castigo.
