Dios juzga a los enemigos
Esta estrofa sigue explicando par qué un enemigo tan poderoso está vencido. Dios es juez, y cuando él pronuncia su juicio contra sus enemigos éstos no pueden hacer nada. Temible sobresale: ¿quién podrá…. El poderío de Dios no tiene límites; nadie ni nada puede resistirle.
Armas de guerra
Toda la creación está sujeta a Dios. El versículo 8 nos hace pensar en el poder de Jesús; todos los enemigos “demonios” tenían temor y callaron.
Nótense los verbos juzgar y librar; los juicios de Dios tienen propósito: salvar a los que están afligidos por el enemigo de Dios.
El versículo 10 es difícil de entender. Aun la ira del hombre trae alabanza a Dios, pues cuando se manifiesta su juicio contra ella, los pueblos reconocen el poder de Dios. La segunda línea parece recalcar la misma idea: puede ser sobrevivientes o “lo que resta”; en cualquier caso destaca que Dios vuelve toda esa ira para su gloria y su propósito. El ejemplo más importante de esta verdad es lo que sucedió en el Calvario.
La respuesta de alabanza
La victoria sobre los enemigos profundiza la consagración del pueblo de Dios, y los de afuera quieren traerle ofrendas también. Cuando el poder de Dios se manifiesta en y a través de su pueblo, deja un testimonio impactante. Cuando Dios quiere hacer algo, aun los princípes y reyes son humillados. El Salmo presenta dos desafíos: que alabemos a Dios porque suya es la victoria, y que el pueblo de Dios sea instrumento para que Dios manifieste su poder victorioso.
Joya bíblica Haced votos y pagadlos a Jehová, vuestro Dios; todos los que están alrededor traerán obsequios al Temible.
