Suplica comunitaria por la restauración de Israel
Este Salmo es una oración para que Dios cambie la situación de su pueblo. El título dice Salmo de Asaf. Asaf era prominente en la organización musical que David hizo. Más tarde un grupo o gremio de cantores tomaron su nombre, porque algunos de los salmos de Asaf parecen ser escritos más tarde. Sobre Sosanim o lirios sin duda se refiere a la tonada con que fue cantado.
La fecha del origen del salmo es sugerida por los nombres de José, Efraín, Benjamín y Manasés en los versículos 1 y 2. Estas son tribus del centro de Palestina, del Reino del Norte, y son tribus de los hijos de Raquel. La situación parece ser un tiempo cerca del final del Reino del Norte, poco antes de 722 a. de J.C. cuando los asirios estaban saqueando su país. Por cierto el título del Salmo en la LXX agrega la frase acerca del asirio; lo relaciona con 2 de Reyes 15:19-20.
Aunque el Salmo sugiere un origen específico, fue usado en muchas ocasiones y es apto para todo tiempo; así es apto para nosotros, En nuestro mundo de decadencia moral cuando la iglesia misma necesita avivamiento, podemos y debemos clamar a Dios con estas mismas peticiones.
Se reconoce el poder de Dios
¡Oh Pastor de Israel…!. El mismo motivo de pastor y ovejas se encuentra en 74:1; 77:20; 78:52, 71; 72 y en 79:13, el versículo inmediatamente antes de este Salmo; también Dios es pastor en Génesis 49:24 y Job 23:1. Por llamarle pastor, el salmista muestra una profunda fe en Dios. Asimismo, los títulos y nombres que usa para Dios destacan su poder y su cuidado por Israel: Pastor de Israel, tú que conduces a José, tú que estás entre los querubines, Dios de los ejércitos.
Que estás entre los querubines se basa en la presencia de Dios sobre el arca entre los querubines. Destaca la presencia de Dios con su pueblo. El salmista tenía un alto concepto de Dios, de su santidad, de su presencia y de su poder. ¿Cómo podemos tener el concepto adecuado de Dios? Muchos están contentos de pensar en Dios “a su manera”. Pero nuestro entendimiento de Dios, nuestro concepto de él es de suma importancia. La única manera de tener un concepto adecuado de Dios es conocer su Palabra y conocerle a él en Jesucristo. Así el Espíritu Santo, usando las Escrituras, va formando en nosotros un concepto adecuado de Dios.
Despierta tu poderío El salmista reconoce que Dios tiene el poder. Le pide que lo use ahora en esta situación difícil, para salvarnos. Está pensando en la situación físicopolítica de la gente. Fue asolada por el enemigo. Pero el versículo 18 sugiere que también incluye un sentido espiritual de salvación en sentido de reconciliación y comunión con Dios.
¡Restáuranos! El refrán que se repite varias veces es poderoso. La palabra restáuranos es una forma causativa del verbo shub, “volver”. Así, el salmista pide que Dios nos haga volver a una condición anterior. Cuando nos apartamos de Dios, cuando hace falta un avivamiento, nos conviene hacer la misma oración.
Haz resplandecer tu rostro (v. 3) es un eco de la bendición sacerdotal en Numeros 6:25. Cuando Dios hace esto seremos salvos. Toda salvación es de Dios y depende de su obra.
