Descripción de la crisis
El salmista empieza con un clamor de urgencia, pidiendo que Dios no quede inactivo, en silencio. En los versículos 2 y 3 abundan los pronombres de segunda persona: tus, te, tu. Los que atacan al pueblo son enemigos de Dios y tratan de destruir lo que pertenece a él; de modo que Dios debe hacer algo. En el plano religiosoteológico, hemos de recordar que los poderes malignos que atacan al pueblo de Dios, son enemigos de él.
Los enemigos usan el engaño: astutamente (sod) quiere decir, “secretamente”. El versículo 5 también habla de conspiración. A través de la historia, la consigna Venid y destruyámoslos ha caracterizado a los enemigos de Dios. Desde la primera mención de Israel en textos extrabíblicos, la Estela de Mernefta, hasta las artimañas diabólicas de Hitler, han intentado hacer desaparecer al pueblo de Israel de la faz de la tierra y se han jactado de haberlo hecho.
Los enemigos a menudo pelean entre sí, pero su común odio contra el pueblo de Dios les hace trabajar unidos. El salmista menciona diez naciones. Edom se refiere a los descendientes de Esaú. Los ismaelitas, descendientes de Ismael, eran tribus al sur de Judá. Moab se refiere a gente al este del Jordán. Los hagrienos se asocian con gente del norte de Arabia en 1 de Crónicas 5:10, 1 de Crónicas 5:19-20; también se mencionan en 1 de Crónicas 11:38 y 27:30. Amón queda al este del Jordán. Varios de los pueblos enemigos eran descendientes de parientes de Israel. Amalec era una tribu en el sur del Néguev. Algunos piensan que Biblos es un lugar, “Gebalene”, al sudeste de Moab, pero el salmista bien puede estar pensando en el Biblos de la costa de Fenicia. Así su lista de naciones abarca todos los lados de Israel. Los filisteos ocupaban la parte sureste de Palestina. Tiro queda al norte en Fenicia; y los asirios eran las gentes más temidas, de lejos al noreste, durante los siglos VIII y VII a. de J.C.
Petición de juicio
El salmista empieza esta sección apelando a las grandes hazañas que Dios hizo a favor de su pueblo en tiempos pasados. Recordar lo que Dios hizo antes en respuesta al clamor del pueblo es una motivación para la oración presente. Los ejemplos son del libro de Jueces; son ocasiones, como ésta, cuando los enemigos invasores eran muchos más que los israelitas. Los nombres mencionados en el versículo 11 eran jefes de los madianitas que fueron derrotados.
En los versículos 13-17, el salmista pide el juicio de Dios sobre estos enemigos; usa terminología imprecatoria. Usa figuras que también se encuentran en los profetas. Aun en medio de estas imprecaciones, el salmista expresa el deseo que busquen a Jehová.
En el versículo 18 se ve más claro el énfasis misionero del salmista. Quiere que esas naciones conozcan a Jehová. Tienen que reconocerlo como el único Dios y Señor. La palabra final la tendrá Dios con su poder y su gracia.
