(ii) Pablo trata en el capítulo 9 de los que invocan el principio de la libertad cristiana. Indica que hay muchas cosas que él es libre para hacer, de las que se abstiene por causa de la iglesia. Es plenamente consciente de la libertad cristiana, pero no menos de la responsabilidad cristiana.
(iii) En el capítulo 10:1-13, trata de los que proclaman que su conocimiento cristiano y su posición privilegiada los mantiene totalmente a salvo de cualquier infección. Cita el ejemplo de los israelitas, que tenían todos los privilegios del pueblo escogido de Dios y sin embargo cayeron en pecado.
(iv) En el capítulo 10:14-22, hace uso del razonamiento de que, el que se ha sentado a la Mesa del Señor, no se puede sentar a la de un dios pagano, aunque ese dios no exista. Hay algo que es esencialmente inadmisible en el tomar carne que se ha ofrecido a un dios pagano en los labios que han tomado el cuerpo y la sangre de Cristo.
(v) En el capítulo 10:23-26, aconseja en contra de caer en una escrupulosidad excesiva. Se puede comprar lo que se vende en las carnicerías sin preguntar más de la cuenta.
(vi) En el capítulo 10:27-28, trata del problema de lo que se ha de hacer en una casa particular. Allí, un cristiano puede comer lo que se le ofrezca sin hacer preguntas; pero, si se le informa expresamente de que la carne que se está sirviendo fue parte de un sacrificio pagano, eso es un desafío que se le hace a su posición cristiana, y debe rehusar comerlo.
Por último, en el capítulo 10:29 – 11:1, Pablo establece el principio de que la conducta cristiana debe estar tan por encima de todo reproche que no debe dar ocasión a que se escandalicen ni los judíos ni los no judíos. Es mejor renunciar a los derechos que permitir que se conviertan en un motivo de escándalo.
Ahora podemos empezar a tratar estos temas en detalle estudiando cada pasaje por separado.
En relación con el tema de lo que se ha sacrificado a los ídolos, ya sabemos que todos tenemos conocimiento; pero el conocimiento envanece, mientras que lo que edifica es el amor. El que crea que ha alcanzado un cierto nivel de conocimiento, sepa que no es esa la clase de conocimiento que debería tener; es cuando uno ama a Dios cuando está en relación vital con Él.
En cuanto a la comida de alimentos que consisten en cosas que se han ofrecido a los ídolos, sabemos muy bien que los ídolos no representan nada que haya en el universo, y que no hay más que un Dios; y, aunque existieran los que llaman dioses, como se habla de muchos dioses y de muchos señores, por lo que a nosotros respecta no hay más que un solo Dios, el Padre, de Quien proceden todas las cosas y al Que nosotros nos dirigimos, y un solo Señor, Jesucristo, por medio de Quien fueron creadas todas las cosas, y nosotros hemos sido creados de nuevo. Pero no todo el mundo tiene conocimiento; porque hay algunos que, aun hasta ahora, han estado acostumbrados a ver los ídolos como algo real, y que todavía no pueden evitar seguir pensando igual; y en consecuencia, cuando comen carne que se ha ofrecido a los ídolos, consideran que están participando de un verdadero sacrificio; y, como tienen una conciencia débil, se sienten contaminados.
