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1 de Samuel 19: Saúl trata de matar a David

1 de Samuel 19:15  Volvió Saúl a enviar mensajeros en busca de David, y les dijo: «Traédmelo en la cama para que lo mate».

1 de Samuel 19:16  Cuando los mensajeros entraron, encontraron la estatua en la cama, y una almohada de pelo de cabra a su cabecera.

1 de Samuel 19:17  Entonces Saúl dijo a Mical: –¿Por qué me has engañado así y has dejado escapar a mi enemigo? Mical respondió a Saúl: –Porque él me dijo: “Déjame ir; si no, yo te mataré”.

1 de Samuel 19:18  Huyó, pues, David, y se puso a salvo. Se fue adonde estaba Samuel en Ramá, y le contó todo lo que Saúl había hecho con él. Después, él y Samuel se fueron a habitar en Naiot.

Ramá estaba aproximadamente a una hora de camino. Naiot significa «tiendas» o «campamentos» y a veces se aplica a las cabañas construidas por los pastores de ovejas. Presumiblemente, Saúl y Samuel fueron juntos a un lugar como ese para refugiarse y descansar allí.

1 de Samuel 19:19  Y avisaron a Saúl, diciéndole: «Mira, David está en Naiot de Ramá».

1 de Samuel 19:20  Entonces Saúl envió mensajeros para que trajeran a David, los cuales vieron una compañía de profetas[e] que profetizaban, y a Samuel que estaba allí y los presidía. Vino el espíritu de Dios sobre los mensajeros de Saúl y ellos también profetizaron.

Samuel lideraba un grupo de profetas en Ramá. A veces, cuando adoraban, el Espíritu Santo descendía sobre ellos y hacía de aquella reunión algo sublime. ¿ También Saúl entre los profetas ? Esta frase ha sido invocada en 10.11 con un sentido positivo, para indicar que el Espíritu de Dios estaba sobre él y lo había ungido rey. Aquí tiene una connotación sarcástica o trágica: Saúl no está entre los profetas.

Esta fue la segunda vez que Saúl sorprendió a todos al unirse a un grupo de profetas y profetizar. La primera vez sucedió exactamente después de que fue ungido rey y no quería aceptar la responsabilidad. Esta vez Saúl estaba consumido por la envidia que le causaba la creciente popularidad de David, pero el Espíritu de Dios lo inmovilizó para que así no pudiera hacerle daño a David. En ambos casos, Saúl habló palabras de Dios («profetizó»), a pesar de que estaba muy lejos de poder pensar los pensamientos de Dios.

1 de Samuel 19:21  Cuando lo supo Saúl, envió otros mensajeros, los cuales también profetizaron. Saúl volvió a enviar mensajeros por tercera vez, y ellos también profetizaron.

1 de Samuel 19:22  Entonces él mismo fue a Ramá, y al llegar al gran pozo que está en Secú, preguntó diciendo: –¿Dónde están Samuel y David? Uno le respondió: –Están en Naiot, en Ramá.[f]

1 de Samuel 19:23  Salió para Naiot, en Ramá, pero también se apoderó de él el espíritu de Dios, y siguió andando y profetizando hasta que llegó a Naiot, en Ramá.

1 de Samuel 19:24  También él se despojó de sus vestidos y profetizó igualmente delante de Samuel. Estuvo desnudo todo aquel día y toda aquella noche. De aquí el dicho: «¿También Saúl entre los profetas?».[g]

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