El versículo 5 subraya las cosas “odiosas” del justo y del impío (ver 10:3). Por un lado, el justo odia la palabra mentirosa , Por otro lado, el impío o malvado causa (la forma hiphil del verbo indica la responsabilidad de las acciones) lit. que “huela mal” y que “dé vergüenza”, aspectos odiosos.
El versículo 6 muestra cómo la justicia “vigila o guarda” al “íntegro o maduro del camino”. Y por otra parte, la maldad o el pecado (vocablo hebreo para “pervertir”, “torcer” o “trastornar” en 16:3; 19:3; 21:12) arruina al pecador. Por ello, la justicia es la “protectora” para el hombre maduro o íntegro, mientras la maldad es “enemiga” (trastornadora) del pecador.
Las pretensiones
En el versículo 7, se da cuenta de que la apariencia no es todo. Por un lado, se da el ejemplo de aquel hombre que “se está enriqueciendo” (o así se ve), pero no tiene absolutamente nada. Por otro lado, se da el ejemplo de aquel hombre que “se está empobreciendo” (así se ve), pero tiene muchísima riqueza. Hay que tener cuidado cuando se considera el actuar del hombre. Hay algunos que “tienen la pura facha de algo”, pero no lo son. (Una ironía del pobre y del rico aparece espiritualizada en 2 de Corintios 6:10 y Juan 2:5).
El versículo 8 muestra el valor de los bienes materiales. Por un lado, el rico puede “pagar para rescatar”, Por otra parte, el pobre o “necesitado” no oye (el verbo está en el tiempo perfecto simbolizando una acción acabada por ser tan segura) las amenazas (corrección en 13:1 y reprensión en 17:10). Parece ser una burla hacia el pobre. Por un lado, el rico puede pagar y salir de una situación legal sobre su persona, mientras el pobre ni tiene el dinero para “escuchar” (que no cuesta nada). Otra interpretación dice que el pobre no tiene oportunidad de escuchar una advertencia, pero tal interpretación no es probable. Un dicho burlón reza que es tan pobre que “no tiene donde caerse muerto”.
El versículo 9 entrega una metáfora sin aclararla bien. Por un lado la luz de los justos brillará: tendrá alegría (el vocablo hebreo incluye los dos significados de brillar y regocijar). Por otra parte, la lámpara de los impíos (malvados) se apagará. ¿Qué significa la luz… la lámpara? Quizá la vida; si es así, se repite el tema de la vida prolongada del justo y la vida del impío cortada prematuramente.
El versículo 10 describe dos actitudes que atraen otras dos actitudes. En primer lugar, la soberbia o presunción atrae la contienda. En segundo lugar, los que aceptan un consejo encuentran la sabiduría o prudencia.
El versículo 11 muestra que el esfuerzo produce más que la riqueza que sale luego, la riqueza del “soplo” (o apresuradas). De hecho, aquel que junta “mano por mano” aumentará. Por otra parte, la riqueza ganada en una forma vana disminuirá. Tales riquezas de hoy pueden ser la ganancia en los juegos de azar, los robos o la corrupción en el trabajo.
En el versículo 12 hay dos actitudes que impactan al hombre. Por un lado, la esperanza que demora muchísimo causa la enfermedad del corazón. Por otro lado, el deseo cumplido (de la voluntad) es árbol de vida. Se puede ver el ánimo del hombre y cómo algo puede afectarlo. ¿Un corazón enfermo o un ánimo vital?
El versículo 13 muestra dos actitudes hacia la palabra de Dios. Por un lado, el que menosprecia la palabra se destruye a sí mismo. Al contrario, el que teme, él tendrá shalom : bienestar o prosperidad.
En el versículo 14 se encuentra un paralelismo sintético donde la segunda línea aumenta el conocimiento de la primera, dando un resultado de la primera enseñanza. En primer lugar, la torah o “instrucciónenseñanzas” del sabio o prudente es fuente de vida. En segundo lugar, esta torah sirve para que uno evite las trampas (para la caza como 12:13; 14:27) de la muerte (como hechas por la mujer adúltera en 7:21-27 o por el hombre depravado en 6:12-15).
