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Pro 13: El hijo sabio recibe el consejo del padre

Proverbios 13:1 El hijo sabio recibe el consejo del padre, pero el insolente no escucha las reprensiones.[a]

Proverbios 13:2 Del fruto de su boca el hombre comerá el bien, pero el alma de los prevaricadores hallará el mal.[b]

Proverbios 13:3 El que guarda su boca guarda su vida,[c] pero el que mucho abre sus labios acaba en desastre.[d]

Usted no está graduado en dominio propio si aún no controla lo que dice. Las palabras pueden herir y destruir. Santiago reconoció esta verdad cuando declaró: «La lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!». Si usted desea tener dominio propio, comience con su lengua. Deténgase y piense antes de reaccionar o hablar. Si logra controlar este miembro diminuto pero poderoso, puede controlar el resto de su cuerpo.

Proverbios 13:4 El perezoso desea y nada alcanza,[e] mas los diligentes serán prosperados.

Proverbios 13:5 El justo aborrece la palabra mentirosa; el malvado se hace odioso e infame.

Proverbios 13:6 La justicia protege al perfecto de camino, pero la impiedad trastorna al pecador.[f]

Viviendo en justicia es como asegurar la vida. Cada vez que hacemos el bien se pone en marcha otras oportunidades que son para bien. Las decisiones para hacer el mal siguen el mismo patrón, pero en dirección opuesta. Cada decisión que toma en obediencia a la Palabra de Dios traerá un gran sentido del orden a su vida, mientras que cada decisión que tome en desobediencia traerá confusión y destrucción. Las decisiones que tome reflejarán su integridad. La obediencia produce la mayor seguridad y protección.

Proverbios 13:7 Hay quienes presumen de ricos y no tienen nada, y hay quienes pasan por pobres y tienen muchas riquezas.[g]

La tacañería es contraproducente; la generosidad enriquece, de una u otra forma.

Proverbios 13:8 Las riquezas de un hombre pueden ser el rescate de su vida, pero el pobre no escucha amenazas.[h]

Proverbios 13:9 La luz de los justos brilla alegremente, pero se apagará la lámpara de los malvados.[i]

Proverbios 13:10 Ciertamente la soberbia produce discordia, pero con los prudentes está la sabiduría.[j]

«Estaba equivocado» o «Necesito consejo» son frases difíciles de expresar porque requieren humildad. La soberbia es un ingrediente presente en todas las peleas. Incrementa el conflicto y divide a la gente. La humildad, por el contrario, sana. Cuídese de la soberbia. Si se ve a menudo enredado en discusiones, examine si hay soberbia en su vida. Sea receptivo a los consejos de los demás, pida ayuda cuando la necesite y esté dispuesto a admitir sus faltas.

Proverbios 13:11 Las riquezas de vanidad disminuyen;[k] el que recoge con mano laboriosa las aumenta.

Proverbios 13:12 La esperanza que se demora es tormento del corazón; árbol de vida es el deseo cumplido.[l]

Proverbios 13:13 El que menosprecia el precepto se perderá; el que teme el mandamiento será recompensado.[m]

Dios nos creó, nos conoce y nos ama. Entonces, solo tiene sentido escuchar sus instrucciones y hacer lo que El dice. La Biblia es su Palabra infalible para nosotros. Es como el manual del propietario de un automóvil. Si obedece las instrucciones de Dios, «avanzará bien» y descubrirá su poder para la vida. Si las pasa por alto, tendrá inconvenientes, accidentes y fracasos.

Proverbios 13:14 La instrucción del sabio es manantial de vida para librar de los lazos de la muerte.[n]

Proverbios 13:15 El buen juicio da gracia; el camino de los transgresores es duro.

Proverbios 13:16 Todo hombre prudente procede con sabiduría; el necio manifiesta su necedad.[ñ]

Proverbios 13:17 El mal mensajero acarrea desgracia; el mensajero fiel acarrea salud.[o]

En los días de Salomón, los reyes tenían que depender de mensajeros para obtener información de su país. Los mensajeros tenían que ser confiables. Una información incierta podía provocar un derramamiento de sangre. El mensaje confiable sigue siendo vital. Si el mensaje recibido difiere al enviado, los matrimonios, los negocios y las relaciones diplomáticas pueden verse muy afectadas. Es muy importante elegir bien sus palabras y evitar ponerse en acción hasta que entienda con claridad lo que la otra persona quiso decir.

Proverbios 13:18 Pobreza y vergüenza tendrá el que menosprecia el consejo, pero el que acepta la corrección recibirá honra.[p]

Proverbios 13:19 El deseo cumplido regocija el alma; apartarse del mal es abominable para los necios.[q]

Que «el deseo cumplido» sea bueno o malo depende de la naturaleza de sus anhelos. «Regocija el alma» alcanzar metas útiles, pero no todas las metas son dignas de perseguirse. Cuando pone su corazón en algo, puede perder la capacidad de evaluarlo de una manera objetiva. Su deseo ciega su juicio y puede mantener una relación indebida, una compra inútil o un plan mal concebido. La fidelidad es una virtud, pero la necedad no.

Proverbios 13:20 El que anda entre sabios será sabio, pero el que se junta con necios saldrá mal parado.[r]

El viejo refrán: «Una manzana podrida pudre todo el barril», se aplica a menudo a las amistades y con mucha razón. Nuestros amigos y compañeros nos afectan, en ocasiones profundamente. Tenga cuidado a quién escoge como su mejor amigo. Pase tiempo con amigos que le gustaría parecerse a ellos, porque sin duda usted y sus amigos se parecerán cada vez más entre sí.

Cuando la mayoría de los individuos necesitan consejos, recurren en primer lugar a sus amigos, porque lo aceptan y por lo general están de acuerdo con ellos. De ahí que no puedan tener la capacidad de ayudarlos con problemas difíciles. Nuestros amigos se parecen tanto a nosotros, que quizá no tengan alguna respuesta que no hayamos escuchado ya. Por el contrario, debemos escuchar los consejos de gente mayor y más sabia. La gente sabia ha tenido mucha experiencia a lo largo de la vida y ha tenido éxito. No temen decir la verdad. ¿Quiénes son los sabios, la gente piadosa que puede advertirle de los peligros que hay más adelante?

Proverbios 13:21 El mal persigue a los pecadores, pero los justos serán premiados con el bien.[s]

Proverbios 13:22 La herencia del bueno alcanzará a los hijos de sus hijos, pero la riqueza del pecador está guardada para el justo.[t]

Una buena persona puede esperar que sus descendientes lo bendigan; un pecador acumula, sin pretenderlo, lo que eventualmente irá a parar a manos del justo.

Proverbios 13:23 En el barbecho de los pobres hay mucho pan, pero se pierde por falta de justicia.

El pobre sufre por su incapacidad de sacar provecho de los recursos que están a su alcance; la injusticia le arrebata sus bienes.

Los pobres son a menudo víctimas de una sociedad injusta. La tierra de un hombre pobre quizás sea buena para cultivar, pero leyes injustas pueden robarle de su propia cosecha. Este proverbio no toma la pobreza a la ligera ni le guiña el ojo a la injusticia, simplemente describe lo que ocurre a menudo. Debemos hacer lo que podamos para luchar en contra de la injusticia de cualquier tipo. Nuestros esfuerzos quizás no parezcan adecuados, pero es alentador saber que al final la justicia de Dios prevalecerá.

Proverbios 13:24 El que no aplica el castigo aborrece a su hijo; el que lo ama, lo corrige a tiempo.[u]

La disciplina correctiva para los rebeldes, Orden Familiar. La disciplina es la otra cara de la enseñanza. Aun los niños con un espíritu de aprendizaje necesitan explicaciones detalladas, mucha paciencia, oportunidades para entrenarse y experimentar, así como el derecho a aprender mediante sus errores. Pero un niño consentido, rebelde o terco, se desentiende de lo que le han enseñado y rompe la armonía familiar. La respuesta divina a ello es la disciplina firme y amorosa.

La Biblia hace una clara distinción entre la disciplina y el abuso físico. La disciplina puede ser dolorosa, pero no perjudicial. Nunca debemos hacer daño a un niño, aunque en ocasiones el dolor puede formar parte de una corrección efectiva. Dios mismo se describe como un partidario estricto de la disciplina. Aunque siempre nos disciplina por amor y para beneficio nuestro, su corrección puede causarnos dolor. De igual manera, Dios exige que los padres disciplinen correctamente a sus hijos. Hasta el destino eterno del niño puede depender de la disciplina provista por sus padres

No es fácil para un padre amoroso disciplinar a su hijo, pero es necesario. La responsabilidad más grande que Dios da a los padres es criar y dirigir a sus hijos. La falta de disciplina pone en duda el amor del padre debido a que muestra despreocupación por el desarrollo del carácter del niño. Disciplinar a los hijos evita un desastre de gran alcance. Sin corrección, los niños crecen sin un claro entendimiento del bien y del mal, y con poca dirección en sus vidas. No tema disciplinar a sus hijos. Es un acto de amor. Recuerde, sin embargo, que sus esfuerzos no pueden hacer a sus hijos sabios. ¡Solo los alientan a buscar la sabiduría de Dios por encima de cualquier cosa!

Proverbios 13:25 El justo come hasta saciarse, pero el vientre de los malvados quedará vacío.[v]

Los no sabios

El versículo 1 repite el tema del hijo sabio. La primera parte del versículo no tiene un verbo, aumentando de ese modo la relación íntima: El hijo sabio — la disciplina del padre (está ausente la madre como en 1:8; 6:20; 10:1, aunque toda la segunda parte es un poco distinta que las otras segundas partes antitéticas). Al contrario, el burlador, el que desprecia a los demás, no escucha la corrección o “advertencia”. Entonces, el hijo sabio se relaciona íntimamente con la disciplina paternal, mientras el burlador que desprecia a otros no escucha la advertencia (pone distancia entre él y la reprensión).

El versículo 2 contrapone los caracteres del hombre de buenas palabras y del traicionero. Por un lado, el hombre de buenas palabras comerá (un juego con las buenas palabras) o “aprovechará” su habla, resultando en el bien. Por otra parte, el traicionero. Poner la segunda parte en una relación antitética significaría agregar un verbo para mostrar que “la violencia” es la consecuencia del traicionero, y no la actitud (ver 11:23). Sin embargo, mejor decir que “el apetito” del traicionero es la violencia (pues la busca). La primera parte del versículo ha repetido la primera parte Deuteronomio 12:14.

El versículo 3 repite el tema del dominio propio en el campo del habla. En el texto hebreo hay una aliteración de consonantes y sonidos en el versículo. Los dichos “por la boca muere el pez” y “en boca cerrada no entran moscas” son apropiados. Por un lado, el hombre que habla poco, piensa y vive; y por el otro lado, el que habla mucho, sin pensar está buscando su propia destrucción. Una palabra mal dicha puede causar un daño irreparable.

En el versículo 4 sigue la unión entre los versículos por la palabra nepesh (alma en el versículo 2; vida en el versículo 3; alma en el versículo 4). Por un lado, se ve el “deseo” del perezoso y ¡Nada! (la palabra alcanza se agrega para completar el versículo). Al contrario, el diligente llegará a la gordura, es decir, tener en exceso. Por lo tanto, el verbo está en la forma pual que intensifica la acción, así el diligente llegará a la “suma” gordura (la inmensa prosperidad).

El versículo 5 subraya las cosas “odiosas” del justo y del impío (ver 10:3). Por un lado, el justo odia la palabra mentirosa , Por otro lado, el impío o malvado causa (la forma hiphil del verbo indica la responsabilidad de las acciones) lit. que “huela mal” y que “dé vergüenza”, aspectos odiosos.

El versículo 6 muestra cómo la justicia “vigila o guarda” al “íntegro o maduro del camino”. Y por otra parte, la maldad o el pecado (vocablo hebreo para “pervertir”, “torcer” o “trastornar” en 16:3; 19:3; 21:12) arruina al pecador. Por ello, la justicia es la “protectora” para el hombre maduro o íntegro, mientras la maldad es “enemiga” (trastornadora) del pecador.

Las pretensiones

En el versículo 7, se da cuenta de que la apariencia no es todo. Por un lado, se da el ejemplo de aquel hombre que “se está enriqueciendo” (o así se ve), pero no tiene absolutamente nada. Por otro lado, se da el ejemplo de aquel hombre que “se está empobreciendo” (así se ve), pero tiene muchísima riqueza. Hay que tener cuidado cuando se considera el actuar del hombre. Hay algunos que “tienen la pura facha de algo”, pero no lo son. (Una ironía del pobre y del rico aparece espiritualizada en 2 de Corintios 6:10 y Juan 2:5).

El versículo 8 muestra el valor de los bienes materiales. Por un lado, el rico puede “pagar para rescatar”, Por otra parte, el pobre o “necesitado” no oye (el verbo está en el tiempo perfecto simbolizando una acción acabada por ser tan segura) las amenazas (corrección en 13:1 y reprensión en 17:10). Parece ser una burla hacia el pobre. Por un lado, el rico puede pagar y salir de una situación legal sobre su persona, mientras el pobre ni tiene el dinero para “escuchar” (que no cuesta nada). Otra interpretación dice que el pobre no tiene oportunidad de escuchar una advertencia, pero tal interpretación no es probable. Un dicho burlón reza que es tan pobre que “no tiene donde caerse muerto”.

El versículo 9 entrega una metáfora sin aclararla bien. Por un lado la luz de los justos brillará: tendrá alegría (el vocablo hebreo incluye los dos significados de brillar y regocijar). Por otra parte, la lámpara de los impíos (malvados) se apagará. ¿Qué significa la luz… la lámpara? Quizá la vida; si es así, se repite el tema de la vida prolongada del justo y la vida del impío cortada prematuramente.

El versículo 10 describe dos actitudes que atraen otras dos actitudes. En primer lugar, la soberbia o presunción atrae la contienda. En segundo lugar, los que aceptan un consejo encuentran la sabiduría o prudencia.

El versículo 11 muestra que el esfuerzo produce más que la riqueza que sale luego, la riqueza del “soplo” (o apresuradas). De hecho, aquel que junta “mano por mano” aumentará. Por otra parte, la riqueza ganada en una forma vana disminuirá. Tales riquezas de hoy pueden ser la ganancia en los juegos de azar, los robos o la corrupción en el trabajo.

En el versículo 12 hay dos actitudes que impactan al hombre. Por un lado, la esperanza que demora muchísimo causa la enfermedad del corazón. Por otro lado, el deseo cumplido (de la voluntad) es árbol de vida. Se puede ver el ánimo del hombre y cómo algo puede afectarlo. ¿Un corazón enfermo o un ánimo vital?

El versículo 13 muestra dos actitudes hacia la palabra de Dios. Por un lado, el que menosprecia la palabra se destruye a sí mismo. Al contrario, el que teme, él tendrá shalom : bienestar o prosperidad.

En el versículo 14 se encuentra un paralelismo sintético donde la segunda línea aumenta el conocimiento de la primera, dando un resultado de la primera enseñanza. En primer lugar, la torah  o “instrucciónenseñanzas” del sabio o prudente es fuente de vida. En segundo lugar, esta torah sirve para que uno evite las trampas (para la caza como 12:13; 14:27) de la muerte (como hechas por la mujer adúltera en 7:21-27 o por el hombre depravado en 6:12-15).

El contraste abismal entre el necio y el justo

El versículo 15 contrapone lo que puede lograr “la buena prudencia” con lo que logra “la traición”. Por un lado, la prudencia da gracia o favor. Por otro lado, el camino del traicionero es duro o “duradero”, es decir, parece que el camino traicionero nunca termina, sigue produciendo dolor.

El versículo 16 modifica 12:23, enseñando casi la misma verdad. Se utiliza la misma identificación el hombre sagaz, que viene del mismo vocablo hebreo. En todo (no en 12:23) el hombre astuto actúa (12:23 tiene encubre o “no declara públicamente”) con conocimiento. Al contrario, el necio “disemina o demuestra la insensatez”.

El versículo 17 contrasta el mensajero fiel con el mensajero malvado. Por un lado, el mensajero infiel o malvado cae en la destrucción. Por otro lado, el enviado fiel experimenta sanidad. Entonces, mandar al mensajero fiel va a mejorar una situación (hay una seguridad en él), mientras mandar al enviado infiel o malvado va a producir una oportunidad en que el mal va a ocurrir, porque siempre cae en algún mal. Finalmente, el señor o rey no va a querer mandar al enviado malvado porque es un riesgo muy grande.

El versículo 18 subraya los resultados que se basan en la actitud del hombre hacia la reprensión. Por un lado, pobreza (económica) y vergüenza pública para aquél que “salta” (del vocablo hebreo para’, que significa “dejar lo suelto o saltar” y figurativamente se opone a la idea de “guardar”) la reprensión. Por otra parte, el que “vigila” o “guarda” la reprensión o corrección será muy honrado (“muy” viene de la forma verbal en pual para intensificar la acción del verbo). El dicho enseña el valor de ser corregible. Aristóteles dijo que los jóvenes han de tener vergüenza cuando no logran cumplir las virtudes (Ethica Nicomachea). Un dicho declara que “de los arrepentidos es el reino de los cielos”, eliminando así a los que no guardan la disciplina.

La expresión el deseo cumplido se encontró en el versículo 12 y ahora en el versículo 19. Tal deseo cumplido “es placentero”. Al contrario, el desviarse del pecado es abominación o “algo detestable” para el necio. El necio tiene sus valores distorsionados.

El peligro de los compadres corruptos

El versículo 20 muestra cómo las amistades afectan a una persona. Por un lado, la consecuencia de andar con los sabios es llegar a ser sabio o prudente. Por otro lado, el que anda como “amigo” o “prójimo” del necio sufrirá con ellos cuando llega la desgracia. Hay un juego de palabras y sonidos. Hay un dicho contemporáneo que expresa esta verdad: “El que se acuesta con perros, se levantará con pulgas.”

Otra vez, el versículo 21 habla del mal que persigue intensamente (la forma del piel, intensifica la acción del verbo) a los pecadores. Por otro lado, el bien recompensa generosamente (la forma piel) a los justos o rectos.

Se une el versículo anterior y este versículo por la palabra tob. Se habla de los bienes del hombre bueno y del hombre pecador, es decir los que yerran al blanco (de Dios). Por un lado, los bienes del bueno llegan a heredarse por los nietos del hombre bueno, quien es responsable de entregarlos a ellos (así es el sentido de hiphil, que es causante). Por otra parte, la riqueza del pecador está reservada para los justos.

El versículo 23 subraya la injusticia hecha hacia el pobre. En primer lugar, se muestra el potencial en la tierra no trabajada del pobre (es tierra de los pobres). Abundancia de comida expresa esta idea. En seguida se muestra que está arrasada por medio de la “falta de justicia” (vocablo hebreo que significa el juicio legal, la sentencia, el fallo). Esto está en contra de que la pobreza es siempre la consecuencia de la flojera. La opresión es un segundo factor que está presente en la Biblia, en un sentido frecuentemente formal.

El versículo 24 muestra la gran importancia de formar y de reformar a los hijos, apoyando así la disciplina paternal. El proverbio antitético afirma que al retener “la vara” (del hebreo que significa un castigo físico muy severo) él “detesta” a su hijo. Por otro lado, quien ama es “diligente” (lit. “empezar temprano”) y “busca en una forma diligente” el “informarformarreformar”. Es importante notar que, en la mayoría de los casos, se usan con los hijos la persuasión y la razón. El castigo físico se usaba en el caso extremo en que el joven, por su actitud, está totalmente cerrado a escuchar. Entonces, es mejor castigar físicamente que dejar al niño formándose mal y perjudicándose a sí mismo y a los demás. El amor verdadero busca el bien del niño a largo plazo, que sea un valor para sí mismo y para la comunidad.

El versículo 25 muestra que la impiedad es otro factor del hambre. Por un lado, el justo o recto  satisface su “apetito”. Por otro lado, el estómago del impío padecerá necesidad (tener hambre). Por lo tanto, se ha visto que la flojera del individuo, la corrupción e injusticia hacia el pobre y ahora la impiedad y la maldad son diversos factores para el hambre.

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