Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Proverbios 12: Enseñanza y aprendizaje

Proverbios 12:1 El que ama la instrucción ama la sabiduría; el que aborrece la reprensión es un ignorante.[a]

Si usted no quiere aprender, puede asistir a la escuela por años y no aprender nada. Pero si quiere que lo enseñen, no hay fin para lo que puede aprender. Esto incluye estar dispuesto a aceptar la disciplina y la corrección, y aprender de la sabiduría de otros. Una persona que rechaza la crítica constructiva tiene un problema de soberbia. Tal persona no puede aprender mucho.

Proverbios 12:2 El bueno alcanza el favor de Jehová,[b] pero Jehová condena al hombre de malos pensamientos.

Proverbios 12:3 El hombre no se afirma por medio de la maldad, pero la raíz de los justos no será removida.[c]

Afirmar significa tener éxito. El verdadero éxito viene solo a los que hacen lo que es bueno. Sus esfuerzos soportan la prueba del tiempo. Entonces, ¿qué clase de éxito da la impiedad? Todos conocemos personas que engañaron para pasar el curso o para pagar menos impuestos. ¿Es esto fracaso? ¿Y qué hay con la persona que pasa por alto los compromisos familiares y maltrata a los trabajadores, pero llega muy lejos en los negocios? Estos éxitos aparentes son temporales. Se compran a expensas del carácter. Los que engañan se vuelven cada vez más deshonestos, y los que hieren a otros se vuelven insensibles y crueles. A la larga, una conducta perversa no lleva al éxito, conduce a más impiedad. El verdadero éxito no compromete la integridad personal. Si usted no tiene éxito para las normas de Dios, no ha alcanzado el verdadero éxito.

Proverbios 12:4 La mujer virtuosa es corona de su marido, pero la mala es como carcoma en sus huesos.[d]

Proverbios 12:5 Los pensamientos de los justos son rectitud; los consejos de los malvados, engaño.

Proverbios 12:6 Las palabras de los malvados son como emboscadas para derramar sangre, pero a los rectos los libra su propia boca.[e]

Proverbios 12:7 Dios trastorna a los malvados y dejan de existir, pero la casa de los justos permanece firme.[f]

Proverbios 12:8 Por su sabiduría es alabado el hombre, pero el perverso de corazón es menospreciado.

Proverbios 12:9 Más vale el despreciado que tiene quien lo sirva, que el jactancioso que carece de pan.

Las riquezas cuentan más para el mundo que el sentido del honor.

Proverbios 12:10 El justo cuida de la vida de su ganado,[g] pero el corazón de los malvados es cruel.

El justo es lo suficientemente sensible como para cuidar de los animales (algo raro en aquellos tiempos), pero el impío, aunque sea sensible, se comporta cruelmente (frente a otros seres humanos)

Proverbios 12:11 El que labra sus tierras se saciará de pan, pero el que se une a vagabundos carece de entendimiento.[h]

Proverbios 12:12 Codicia el malvado la red de los malvados, pero la raíz de los justos da fruto.[i]

Proverbios 12:13 El malvado se enreda en la prevaricación de sus labios, pero el justo sale con bien de la tribulación.[j]

Prevaricación de labios es torcer los hechos para apoyar las declaraciones que expresan. Los que hacen esto quedarán atrapados en sus propias mentiras. Pero para alguien que siempre dice la verdad, los hechos, pura y llanamente, ofrecen una defensa firme. Si descubre que siempre debe defender sus acciones ante usted mismo y los demás, quizás su honestidad es menor de lo que debería ser.

Proverbios 12:14 El hombre se sacia con el bien del fruto de su boca, y recibe el pago que merece la obra de sus manos. k]

Boca . . . manos : Cada uno deja un fruto que, bueno o malo, constituye su recompensa.

Proverbios 12:15 Opina el necio que su camino es derecho, pero el sabio obedece el consejo.

Proverbios 12:16 El necio, al punto da a conocer su ira, pero el prudente no hace caso de la injuria.

Cuando alguien se enoja y lo insulta, es natural devolver el insulto. Pero esto no resuelve nada y solo acrecienta el problema. En vez de ello, mantenga la calma y responda lenta y prudentemente. Su respuesta positiva logrará resultados positivos. Pro_15:1 dice: «La blanda respuesta quita la ira».

Proverbios 12:17 El que dice la verdad proclama justicia, pero el testigo falso, engaño.[l]

Las palabras, que son poderosos instrumentos, pueden hacer bien o mal, agradar o desagradar a Dios, en dependencia a la sabiduría y verdad que encierren.

Proverbios 12:18 Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada, pero la lengua de los sabios es medicina.[m]

Proverbios 12:19 El labio veraz permanece para siempre; la lengua mentirosa, solo por un momento.

La verdad es eterna y oportuna, se aplica hoy y siempre. Debido a que está conectada con el carácter inalterable de Dios, también es inalterable. Piense en un momento en los siglos que han pasado desde que estos proverbios se escribieron. Considere las interminables horas que se han pasado estudiando con cuidado cada frase de las Escrituras. La Biblia ha pasado la prueba del tiempo. Debido a que Dios es la fuente de la verdad, puede usted confiar en su Palabra como guía.

Proverbios 12:20 Engaño hay en el corazón de los que maquinan el mal, pero alegría en el de quienes aconsejan el bien.

Proverbios 12:21 Ninguna adversidad le acontecerá al justo, pero los malvados serán colmados de males.[n]

Esta es otra verdad general, pero no universal. A pesar de que a los justos le acontecen cosas malas, tienen la capacidad de ver oportunidades en sus problemas y avanzar. El malvado, sin la sabiduría de Dios, no tiene la capacidad de enfrentar sus problemas.

Proverbios 12:22 Los labios mentirosos son abominables para Jehová, pero le complacen quienes actúan con verdad.[ñ]

Proverbios 12:23 El hombre cuerdo encubre su saber, pero el corazón de los necios pregona su necedad.[o]

Los cuerdos tienen una discreta confianza. Los inseguros o desconfiados necesitan dar pruebas, pero los cuerdos no necesitan demostrar nada. Saben que son capaces, así que pueden realizar su trabajo. Cuídese de sacarlo a relucir. Si es modesto, quizás los demás no se den cuenta al principio, pero después lo respetarán mucho más.

Proverbios 12:24 La mano de los diligentes dominará, pero la negligencia será tributaria.[p]

Proverbios 12:25 La congoja abate el corazón del hombre; la buena palabra lo alegra.[q]

Proverbios 12:26 El justo es guía para su prójimo, pero el camino[r] de los malvados los hace errar.

Aun el justo se pone en peligro si se une a malas compañías.

Proverbios 12:27 El indolente[s] ni aun asará lo que ha cazado; ¡precioso bien del hombre es la diligencia!

La energía gastada en la caza se pierde si uno es tan indolente que no asa la presa.

El diligente utiliza con sabiduría las posesiones y los recursos, el indolente los desperdicia. El desperdicio se ha convertido en un modo de vida para los que viven en la tierra de la abundancia. Pero el desperdicio es signo de pereza. Haga buen uso de todo lo que Dios le ha dado y aprécielo.

Proverbios 12:28 En el camino de la justicia está la vida; en sus sendas no hay muerte.[t]

Para muchos, la muerte es una puerta oscura al final de su vida, un corredor a un destino desconocido y temido. Pero para el pueblo de Dios, la muerte es un sendero brillante que conduce a una vida nueva y mejor. Entonces, ¿por qué tememos la muerte? ¿Es debido al sufrimiento que esperamos, a la separación de los seres queridos, a la sorpresa que involucra? Dios nos puede ayudar a controlar esos temores. El nos ha mostrado que la muerte solo es otro paso en la vida eterna continua que comenzamos cuando decidimos seguirlo.

Enseñanza y aprendizaje

La enseñanza de Dios proviene de un buen aprendizaje y Proverbios tiene más que decir a los estudiantes que a los maestros. A Proverbios le preocupa el aprendizaje de la sabiduría. El libro aclara que no existen buenas alternativas para aprender sabiduría. O nos volvemos aprendices sabios o nos negamos a aprender y nos volvemos necios fracasados. Proverbios nos alienta a hacer la buena elección.

Aprendices sabios: Reciben con mansedumbre la instrucción y la crítica

Fracasados necios : Rechazan la instrucción

Aprendices sabios: Aman la disciplina

Fracasados necios : Rechazan la reprensión

Aprendices sabios: Obedecen el consejo

Fracasados necios : Piensan que no necesitan consejos

Aprendices sabios: Aceptan la disciplina de los padres

Fracasados necios : Se burlan de los padres

Aprendices sabios: Caminan a la vida

Fracasados necios : Yerran

Aprendices sabios: Reciben honra

Fracasados necios : Terminan en pobreza y vergüenza

Aprendices sabios: Ganan de la crítica constructiva

Fracasados necios : Se autodestruyen al rechazar la crítica

Consejo para los maestros

Ayude a la gente a evitar caer en lazos

Use palabras dulces

Hable en el momento oportuno

Una proyección sólida

La combinación de las palabras corrección y reprensión es frecuente en el texto de Proverbios. Son sinónimas cuando se subraya el aspecto de la reforma. La palabra “amar” muestra una relación íntima y comprometida, y es el verbo elegido por Jesús para hablar de la relación que debe existir entre sus discípulos. El verbo “aborrecer” significa la afección desfavorable, el deseo de abandonar lo aborrecido. Así, la verdad que se enseña muestra que el amante de la reforma que señala la “disciplina” es a la vez amante del conocimiento verdad. Al contrario, el que no es corregible es un hombre bruto, que identifica una persona “tonta, no receptiva a los consejos y poco oyente”.

En el verso 2 Dios evalúa la situación de dos personajes en contraste. Por un lado, Dios favorece o muestra un compromiso con el bueno. Al contrario, él condena al hombre que urde males (mezimmah), que significa “la habilidad para proponer algo y llevarlo a cabo”. Aquí se utiliza esta habilidad para hacer el mal.

El verso 3 afirma el medio por el cual un hombre puede establecerse. Por un lado, la impiedad no es una forma útil para afirmarse, es un engaño. Al contrario, la raíz (como del árbol) de los rectos jamás será movida, tiene fundamentos eternos.

El enfoque del verso 4 es la mujer y su carácter. El tema de la esposa es frecuente en Proverbios. Junto a los pasajes sobre la madre, los pasajes sobre la esposa terminan el cuadro del papel fundamental de la mujer en el tiempo de Salomón Ezequías (un período de más que 200 años). Hay dos contrastes: la mujer adúltera y la esposa infiel; la mujer rencillosa y la que es corona de su marido. La mujer del verso 4 es jayit, que tiene como idea básica “la fuerza” o “la eficiencia”. La mujer (o el hombre) que es moralmente fuerte, es por ende virtuosa. La mujer virtuosa es corona o “el honor” en el sentido figurativo de su marido. Ella es un gran valor en la familia, una compañera ideal. Al contrario, la mujer bosh trae “la vergüenza” , y entonces, es como carcoma (la comida de gusanos;) al marido (lit. “a los huesos” para mostrar la pudrición de algo vital). El marido de la mujer vergonzosa es perjudicado, mientras el de la mujer virtuosa es favorecido. Mientras una se puede mostrar en público como una corona, la otra da vergüenza. Un escrito egipcio aconseja: “Si eres hombre de nota, debes fundar tu hogar y amar a tu mujer en él como conviene. Llena su vientre; viste su espalda. Ungüento es lo prescrito para su cuerpo. Alegra su corazón mientras vivas. Es campo provechoso para su señor (eufemismo para “ella le puede dar hijos”). No debes disputar con ella ante la ley e impide que gane dominio… su ojo es un torbellino. Que su corazón se apacigüe mediante lo que te aumente; eso significa tenerla largo tiempo en tu casa” (La Sabiduría del Visir PtahHotep). Y Don Quijote cita este proverbio cuando habla de la mujer del pobre: “El pobre honrado… tiene prenda en tener mujer hermosa, que cuando se la quitan, le quitan la honra y se la matan. La mujer hermosa y honrada cuyo marido es pobre merece ser coronado con laureles y palmas de vencimiento y triunfo. La hermosura, por sí sola, atrae las voluntades de cuantos la miran y conocen… y la que está a tantos encuentros firme bien merece llamarse corona de su marido.”

El verso 5 muestra la inversión de la energía mental de parte de justo y del impío. Por un lado, los pensamientos del recto son apropiados y rectos. Por otra parte, los “consejos” (vocablo hebreo es neutral para “consejo”:) de los impíos son “engañosos” o “traicioneros”. Así uno puede ver cómo funciona la mentalidad de cada uno, imitando al justo y protegiéndose del impío.

El verso 6 antepone el propósito y el poder de las palabras (quizá el testimonio en la corte). Por un lado, la palabra ‘arab, traducida acechar, muestra la acción de estar tranquilamente esperando sangre o “hacer violencia”. En este caso, al hablar de acechar, seguramente indica una mentira en el comercio o en la corte que espera mover la comunidad en contra del justo. Sin embargo, el poder de la persuasión (y la vida conocida) del justo es lo suficiente para “librarlo” . Jesús dijo a sus discípulos: Cuando os llevan para entregaros, no os preocupéis por lo que hayáis de decir. Más bien, hablad lo que os sea dado en aquella hora; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo (. El creyente no ha de vivir paralizado por el temor de lo que otros puedan decir, sino vivir una vida recta y confiar en el poder del Espíritu Santo para las situaciones difíciles.

En el verso 7 se repite el destino del impío y el del justo. Como Sodoma fue trastornada (traducidos destruiré, trastornó y trastornar) y Amón fue trastornado (traducido destruirla), aquí el impío o malvado será destruido. Se agrega la palabra hebrea ayin, que es terminante: ¡No existente! (Substantivo.) Al contrario, la casa (o el hogar) del justo permanecerá y permanecerá. Se cita este proverbio en la parábola de Jesús acerca de las dos casas, una construida sobre la peña y otra sobre la arena.

El pan adquirido, una señal del carácter

El verso 8 muestra la reacción de la sociedad (la comunidad judía creyente) hacia el hombre que tiene discernimiento (del hebreo sakal, que significa “prudencia, comprensión y el poder para discernir”) y el perverso o torcido de corazón). Por un lado, el que sabe discernir es muy alabado (la forma pual intensifica el verbo “ser alabado”). Al contrario, el perverso es mirado en menos, menospreciado traducido objeto de burla para menosprecio).

Otra vez se hace una comparación con la palabra tob (“bueno”) para decir mejor (“superior”). Son dos las interpretaciones posibles. Ambas colocan el hombre de “poca estima o poca cosa” en la comunidad, por sobre el grandioso, que carece de los alimentos más básicos y padece de hambre. La primera parte tiene dos posibles interpretaciones que giran alrededor de la palabra “esclavo”. El texto hebreo se lee así: “Superior es el hombre de poca estima (en la comunidad) y esclavo para sí que…” Algunos indican que el hombre tenía un esclavo y así era mucho mejor en lo económico que “el grande de la ilusión” (Toy; KeilDelitzsch). Por otro lado, una segunda interpretación muestra como el hombre, aunque sea muy humilde, no es esclavo de nadie. El grandioso ha de evaluar bien su situación, ver la necesidad de su hogar y poner una base económica para que no haya tanta necesidad extrema.

El verso 10 subraya dos formas de ser y cómo afecta la vida hasta del animal del hogar. Por un lado, la actitud del justo incluye la preocupación por su animal (vaca, buey, un animal grande seguramente utilizado en la producción de la tierra; ver v. 11). Por el otro lado, todos sufren en el hogar del impío porque sus rajamiym son crueles, es decir “el vientre” o “el sentimiento, especialmente fraternal o maternal”. ¡Qué triste encontrar un hogar con alguien así como dueño (los animales sufren con sus dueños;)!

La palabra pan une el v. 10 con el v. 11. El paralelismo antitético habla de la abundancia del pan (ver el que carece de pan del v. 9) para aquel que trabaja su tierra. Al contrario, el que persigue o se esfuerza para conseguir (un verbo de acción y esfuerzo) cosas vanas o vacías, es ignorante. Es evidente que ambos personajes se esfuerzan. Sin embargo, el hombre ignorante invierte mal sus esfuerzos, “sembrando en el mar”. Se repite el versículo en 28:19.

El verso 12 muestra que el deseo (negativo) de los impíos es codiciar, que tiene dos significados distintos: Codician “la fortaleza o la seguridad” de los malos o codician “las herramientas para cazar de los malos. La primera traducción pone el versículo en una relación antitética más completa, tratándose de la seguridad de los malos y la seguridad o permanencia del justo. La segunda traducción, por otra parte, diría que los impíos codician las herramientas (verbo “dar”) de los demás malos, pero aun los justos están bien puestos (verbo “dar”) y no tienen que tener temor de las trampas codiciadas. La segunda traducción es más probable.

La buena palabra confronta la mentira

El verso 13 vuelve al tema frecuentísimo del habla. Repitiendo el tema Deuteronomio 12:6, se puede ver cómo las palabras de la “transgresión o rebeldía” llegan a ser una trampa (como del cazador); sin embargo, el justo se escapa de ella.

En un paralelismo sinónimo el verso 14 muestra el valor de las palabras bien dichas y del trabajo bien invertido. Del fruto, resultado del habla, el hombre va a rebosar más que lo necesario (hasta excesivo), en lo bueno; y del trabajo, se devuelve el fruto en una forma multiplicada.

El verso 15 acentúa la diferencia entre el justo y el insensato. Por un lado, el insensato no oyente cree “derechísimo”. ¡Grave error! Por otra parte, el sabio escucha medita obedece un consejo (del otro). Siempre el justo está dispuesto a escuchar a otros.

El verso 16 subraya el tema tan delicado del dominio propio. Se muestra la gran diferencia entre el insensato o indiferente a la sabiduría y el prudente (en el arte de vivir). Por un lado, el insensato da a conocer (públicamente o donde se encuentra cuando siente la emoción) su ira y/o “la causa de la ira” (el enemigo). Se subraya en el texto la palabra bayyaom, “en el día”, públicamente y al mismo día. Al contrario, el prudente intenta “cubrir”, no hacer pública, la “deshonra” o la afrenta (no merecida, como del maestro del alumno impío en 9:7). La afrenta es merecida por los necios, el adúltero, el burlador, entre otros.

El verso 17 llama la atención al sistema legal que se basa en la verdad establecida. En el versículo hay dos figuras:

(1) El que produce o causa (del verbo en la forma hiphil, que apunta al causante), “que habla fidelidad o verdad”

(2) el testigo mentiroso. Por un lado, “el que causa que hable (que “respire”) la verdad” hace “conspicuo” o “revela” (del verbo hebreo nagad, que significa “ser conspicuo” o “declarar aquello que permite conocer algo desconocido hasta entonces”) la justicia. Por otra parte, el testigo mentiroso “engaña”.

El verso 18 contrapone las palabras del que “habla sin pensar en una forma poco considerada” con las palabras del sabio. Los resultados son muy distintos. El que habla sin pensar es (como) “la penetración de la espada”. Al contrario, la lengua del sabio es (como) remedio o sanidad (del vocablo marepe’). En este mismo sentido, la lengua del sabio sanador es como las enseñanzas del maestro y el enviado fiel.

El dicho “la mentira tiene patas cortas” se expresa en el verso 19. Aquí se compara la lengua mentirosa o distorsionada con “un centelleo” o “un parpadeo” , sólo por un momento). Por otra parte, los labios “fieles o veraces”, o “firmes o establecidos”, permanecen para siempre en la “perpetuidad”.

El verso 20 apunta a dos estados de ánimo o de la voluntad. Por un lado, al abrirse los que traman (de ‘jarash, que significa lit. “cortar hacia adentro”: arar una tierra” o “grabar en piedra” y figurativamente como “idear” o “tramar”; el mal se puede ver “el engaño o la traición”. La palabra engaño recibe el énfasis del versículo por estar al principio. Al contrario, cuando se abre el corazón de los que tienen planes como para “conseguir” la paz (de shalom, que significa “la paz”, “el bienestar” o “la armonía de las cosas”), hay “regocijo” o alegría. Abra el corazón del malo: ¡Engaño! Abra el corazón del bueno: ¡Alegría (paz)! Jesús comentaba de Natanael: ¡He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño!. Hoy en día, a veces lo que ellos llaman astucia es nada menos que engaño. Jesús admira a un creyente en que no existe esta astucia.

La verdad del verso 21 es una gran promesa para el justo. El verbo perfecto “llenar” muestra un hecho como ya acabado. Por un lado, los impíos o malvados estarán llenos de problemas maléficos. Por otra parte, la promesa a los justos suena irreal: Ninguna adversidad va a “encontrar una oportunidad (para desarrollarse)”, del vocablo anah, “en (la vida) del justo”. Se conoce el ejemplo de José y las adversidades en su vida: vendido por sus hermanos, echado en una cárcel egipcia, etc. Entonces, ¿cómo puede darse por sentado una promesa tan grande? En ambos casos la adversidad no tuvo la oportunidad para desarrollarse completamente. Pero Dios intervino con la bendición sobre José y cambió la situación del mal. Romanos 8:28 llega a ser importante: Y sabemos que Dios hace que todas las cosas ayuden para bien a los que le aman, esto es, a los que son llamados conforme a su propósito.

Abominación, proclama el comienzo del verso 22 en el texto hebreo (ver 6:16 para abominar: detestable, impuro, el opuesto de sagrado y no aceptable en la presencia del Señor). Así se puede ver la actitud de rechazo de Dios hacia los labios mentirosos. Por otro lado, los que actúan (verbo de actividad) con verdad o fidelidad son “agradables” (substantivo: el hombre agradable o favorable), y mejor traducido le agradan o “son favorecidos”. Un dicho egipcio es paralelo al texto: “No hables en falso a un hombre: Es abominación para el dios” (La Sabiduría de Amenemopet).

El verso 23 antepone las características sapienciales de dos individuos: el prudente, que significa ser “astuto” o “tener el sentido común” (nos hace recordar la admonición de Jesús: Sed, pues, astutos como serpientes…,), y el necio o indiferente. Por un lado, el necio proclama, tal como la sabiduría al hacer su proclamación en 8:1 ss. aunque el tema es la in- sensatez, basado en los antivalores en vez de los valores de la sabiduría. Por otro lado, el hombre astuto y de sentido común “mantiene callado” (su) “conocimiento”. Un dicho egipcio es paralelo al versículo: “Mejor es un hombre cuya charla (permanece) en su vientre que el que la profiere de manera injuriosa” (La Sabiduría de Amenemopet).

El verso 24 habla de la proyección de los diligentes y los negligentes. Por un lado, el diligente será dirigente (sobre otros). Por otro lado, el negligente o no esforzado llega a ser un siervo (el vocablo que significa “un cuerpo de obreros obligados a servir, por ser o esclavos o pueblos conquistados, o alguien con otra desgracia” . Así el diligente llega a ser dirigente de la gente, mientras el negligente se convierte en dirigido y es forzado a trabajar bajo la autoridad de otra persona.

El verso 25 subraya dos factores que influyen el ánimo del individuo. Por un lado, el temor o ansiedad hace “postrar” al individuo. Al contrario, la buena palabra como “la buena nueva” lo hace muy alegre (en su corazón; se agrega el adverbio “muy” por la forma piel que intensifica la acción del verbo). Así, la buena palabra produce la alegría profunda, mientras la “angustia” humilla al hombre.

Los alcances de la persona diligente

El verso 26 es muy difícil en el texto hebreo porque la primera parte dice: “El justo hace espiar e investigar a su amigo o compañero” (el verbo tur significa “buscar, explorar o espiar” y aquí se encuentra en la forma hiphil, que hace que el sujeto sea la causa o la fuerza detrás de la acción del verbo). Quizá nos ayuda a comprender la segunda parte del versículo. Asimismo, la conducta de los impíos los hace errar o salir del buen camino, imitando el mal camino de los impíos. Parece que la palabra prójimo es mejor y que el mensaje del texto gira alrededor del concepto de “analizar bien con quién anda”. Así hace el justo, pero no con aquellos que yerran siguiendo a los impíos.

El texto hebreo no es muy claro en el verso 27. La palabra alcanza es la interpretación del verbo hebreo jarak, que aparece sólo aquí en todo el AT, y significa “poner en movimiento, empezar o emprender”. La palabra alcanza, entonces, no viene del verbo, sino de los textos antiguos (LXX, Siriaco Peshita, targúmes arameos) que tienen “obtener” o “captar”. Otra interpretación entiende la frase como “el perezoso” o “negligente” que no persigue su presa (KeilDelitzsch). La segunda parte puede leerse: “Pero el hombre diligente persigue preciosa o valiosa riqueza.” El verbo no está en la segunda parte del texto sino viene de la primera parte. Entonces, el dicho enseña que el negligente ni siquiera busca la alimentación necesaria, mientras el diligente aun tiene en exceso. De modo que se trata del tema de la flojera.

El verso 28 presenta el tema de la vida como consecuencia del camino de la justicia o rectitud. La segunda parte, por lo tanto, puede hablar en un sentido antitético cambiando no a “para”, así quedaría “para la muerte” en vez de “no (hay) muerte”. Por lo tanto, se interpreta el concepto de senda como la senda del malo. Tal traducción, con las modificaciones textuales, recibe apoyo de la Septuaginta. Sin embargo, el texto muestra no y la palabra neutral senda sin referencia. Entonces, es mejor decir que el camino de la justicia garantiza la vida y no la muerte prematura.

Cómo ser trabajadores eficiente

En un país que tiene altos índices de desempleo una vez un señor le dijo a su pastor: «Aquí dicen que no hay trabajo. Pero lo que hace falta es iniciativa. Hay mucho trabajo, pero uno tiene que tomar la iniciativa para ofrecerse y probar que es capaz.»

He aquí la receta para ser un trabajador eficiente.

1. Dejar la pereza.

(1) La pereza hace a la persona conformista,

(2) La pereza somete al tributo laboral para siempre.

(3) La pereza empobrece

2. Practicar la diligencia,.

(1) La diligencia hace previsión,.

(2) La diligencia escala posiciones,.

(3) La diligencia enriquece,

(4) La diligencia trae honra,

Hay mucha diferencia entre la pereza y la diligencia. Los que practican la diligencia toman los pasos necesarios para evitar el encontrarse en las crisis que caracterizan a los perezosos.

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar