Consejo para los maestros
Ayude a la gente a evitar caer en lazos
Use palabras dulces
Hable en el momento oportuno
Una proyección sólida
La combinación de las palabras corrección y reprensión es frecuente en el texto de Proverbios. Son sinónimas cuando se subraya el aspecto de la reforma. La palabra “amar” muestra una relación íntima y comprometida, y es el verbo elegido por Jesús para hablar de la relación que debe existir entre sus discípulos. El verbo “aborrecer” significa la afección desfavorable, el deseo de abandonar lo aborrecido. Así, la verdad que se enseña muestra que el amante de la reforma que señala la “disciplina” es a la vez amante del conocimiento verdad. Al contrario, el que no es corregible es un hombre bruto, que identifica una persona “tonta, no receptiva a los consejos y poco oyente”.
En el verso 2 Dios evalúa la situación de dos personajes en contraste. Por un lado, Dios favorece o muestra un compromiso con el bueno. Al contrario, él condena al hombre que urde males (mezimmah), que significa “la habilidad para proponer algo y llevarlo a cabo”. Aquí se utiliza esta habilidad para hacer el mal.
El verso 3 afirma el medio por el cual un hombre puede establecerse. Por un lado, la impiedad no es una forma útil para afirmarse, es un engaño. Al contrario, la raíz (como del árbol) de los rectos jamás será movida, tiene fundamentos eternos.
El enfoque del verso 4 es la mujer y su carácter. El tema de la esposa es frecuente en Proverbios. Junto a los pasajes sobre la madre, los pasajes sobre la esposa terminan el cuadro del papel fundamental de la mujer en el tiempo de Salomón Ezequías (un período de más que 200 años). Hay dos contrastes: la mujer adúltera y la esposa infiel; la mujer rencillosa y la que es corona de su marido. La mujer del verso 4 es jayit, que tiene como idea básica “la fuerza” o “la eficiencia”. La mujer (o el hombre) que es moralmente fuerte, es por ende virtuosa. La mujer virtuosa es corona o “el honor” en el sentido figurativo de su marido. Ella es un gran valor en la familia, una compañera ideal. Al contrario, la mujer bosh trae “la vergüenza” , y entonces, es como carcoma (la comida de gusanos;) al marido (lit. “a los huesos” para mostrar la pudrición de algo vital). El marido de la mujer vergonzosa es perjudicado, mientras el de la mujer virtuosa es favorecido. Mientras una se puede mostrar en público como una corona, la otra da vergüenza. Un escrito egipcio aconseja: “Si eres hombre de nota, debes fundar tu hogar y amar a tu mujer en él como conviene. Llena su vientre; viste su espalda. Ungüento es lo prescrito para su cuerpo. Alegra su corazón mientras vivas. Es campo provechoso para su señor (eufemismo para “ella le puede dar hijos”). No debes disputar con ella ante la ley e impide que gane dominio… su ojo es un torbellino. Que su corazón se apacigüe mediante lo que te aumente; eso significa tenerla largo tiempo en tu casa” (La Sabiduría del Visir PtahHotep). Y Don Quijote cita este proverbio cuando habla de la mujer del pobre: “El pobre honrado… tiene prenda en tener mujer hermosa, que cuando se la quitan, le quitan la honra y se la matan. La mujer hermosa y honrada cuyo marido es pobre merece ser coronado con laureles y palmas de vencimiento y triunfo. La hermosura, por sí sola, atrae las voluntades de cuantos la miran y conocen… y la que está a tantos encuentros firme bien merece llamarse corona de su marido.”
El verso 5 muestra la inversión de la energía mental de parte de justo y del impío. Por un lado, los pensamientos del recto son apropiados y rectos. Por otra parte, los “consejos” (vocablo hebreo es neutral para “consejo”:) de los impíos son “engañosos” o “traicioneros”. Así uno puede ver cómo funciona la mentalidad de cada uno, imitando al justo y protegiéndose del impío.
