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Proverbios 11: Jehová abomina el peso falso

Proverbios 11:1 Jehová abomina el peso falso, pero la pesa cabal le agrada.[a]

Proverbios 11:2 Cuando llega la soberbia, llega también la deshonra; pero con los humildes está la sabiduría.[b]

Proverbios 11:3 La integridad guía a los rectos, pero a los pecadores los destruye su propia perversidad.

A largo plazo, la retribución es segura y apropiada.

Proverbios 11:4 De nada servirán las riquezas en el día de la ira, pero la justicia librará de muerte.[c]

Día de la ira se refiere a la muerte o al tiempo cuando Dios pida cuentas a todas las personas. En el día del juicio, cada uno comparecerá solo, responsable de todas sus acciones. En ese momento, ninguna cantidad de riquezas comprará la reconciliación con Dios. Solo contará nuestro amor y obediencia a El.

Proverbios 11:5 La justicia del perfecto endereza su camino, pero el malvado caerá por su propia impiedad.

Proverbios 11:6 La justicia libra a los rectos, pero los pecadores son atrapados en su pecado.

Proverbios 11:7 Cuando muere el hombre malvado, perece su esperanza; la expectación de los malos perecerá.[d]

Proverbios 11:8 El justo es librado de la tribulación, pero su lugar lo ocupa el malvado.[e]

Este versículo, al igual que 10.3, hace un contraste entre los dos caminos de la vida, pero no tiene el propósito de aplicarlo en forma universal a todas las personas en cada circunstancia. No significa que el pueblo de Dios nunca tendrá problemas o luchas. Si una persona sigue la sabiduría de Dios, sin embargo, El puede rescatarla del peligro, mientras que el impío caerá en sus propias trampas. Aun si una persona buena sufre, puede tener la certeza que a la larga recibirá el rescate de la muerte eterna.

Proverbios 11:9 El hipócrita, con la boca daña a su prójimo, pero los justos se libran con la sabiduría.

Las palabras pueden usarse ya sea como armas o como herramientas, hiriendo relaciones o edificándolas. Es triste, pero a menudo es más fácil destruir que construir, y mucha gente han usado más comentarios destructivos que edificantes. Todas las personas con las que se encuentre hoy bien pueden ser o un lugar de demolición o una oportunidad para construir. Sus palabras le distinguirán. ¿Serán armas de destrucción o herramientas de construcción?

Proverbios 11:10 Con el bien de los justos se alegra la ciudad, pero cuando los malvados perecen, se hace fiesta.[f]

Proverbios 11:11 Por la bendición de los rectos la ciudad es engrandecida, pero por la boca de los malvados es trastornada.[g]

Ciudad : El justo es buen ciudadano, alguien apreciado por la comunidad.

Proverbios 11:12 El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo, pero el hombre prudente calla.

Proverbios 11:13 El que anda con chismes revela el secreto;[h] el de espíritu fiel lo guarda íntegro.

Proverbios 11:14 Donde no hay dirección sabia, el pueblo cae; la seguridad está en los muchos consejeros.[i]

Un buen líder necesita y utiliza consejeros sabios. La perspectiva y el entendimiento de una persona se ve severamente limitado. Quizás no tenga todos los hechos ni lo pueden cegar los prejuicios, las impresiones erróneas ni las emociones. Para ser un buen líder en casa, en la iglesia o en el trabajo, busque el consejo de los demás y sea receptivo a sus sugerencias. Luego, después de considerar todos los hechos, haga su propia decisión.

Proverbios 11:15 La ansiedad aflige al que sale fiador de un extraño; el que aborrece las fianzas vive seguro.[j]

Proverbios 11:16 La mujer agraciada obtiene honores; los fuertes obtienen riquezas.[k]

Proverbios 11:17 A su alma hace bien el hombre misericordioso, pero el cruel se atormenta a sí mismo.[l]

Proverbios 11:18 El malvado obra con falsedad; el que siembra justicia obtendrá firme galardón.[m]

Proverbios 11:19 Como la justicia conduce a la vida, así el que sigue el mal lo hace para su muerte.

La justicia conduce a la vida porque quien la sigue vive a plenitud cada día. Además, por lo general tiene una vida más larga cuando lo hacen bien debido a dietas adecuadas, ejercicio y descanso. También, los que van hacia la vida eterna no necesitan temer a la muerte. Por contraste, el malvado no solo va tras la muerte eterna, sino además no sigue la verdadera vida en la tierra.

Proverbios 11:20 Abominables son para Jehová los perversos de corazón, pero los perfectos de camino le son agradables.[n]

Proverbios 11:21 Tarde o temprano, el malo será castigado, pero la descendencia de los justos se librará.[ñ]

El perverso no solamente se busca problemas por ley natural, sino porque suscita la ira de Dios.

Proverbios 11:22 Como zarcillo de oro en el hocico de un cerdo es la mujer hermosa pero falta de sentido.

El atractivo físico sin la razón pronto se marchita. Debemos buscar las cualidades que nos ayuden a tomar decisiones sabias, no solo las que mejoran la apariencia. No todos los que tienen una buena figura son agradables para convivir o trabajar con ellos. No es malo cuidar el cuerpo y la apariencia, pero también necesitamos desarrollar nuestra habilidad para pensar.

Proverbios 11:23 El deseo de los justos es solamente el bien; la esperanza de los malvados, el enojo.[o]

Proverbios 11:24 Hay quienes reparten y les es añadido más, y hay quienes retienen más de lo justo y acaban en la miseria.[p]

Proverbios 11:25 El alma generosa será prosperada: el que sacie a otros, también él será saciado.[q]

Estos dos versículos presentan una paradoja: nos volvemos ricos al ser generosos. El mundo dice que se guarde todo lo posible, pero Dios bendice a los que dan con liberalidad de sus posesiones, tiempo y energías. Cuando damos, Dios nos suple cada vez más para que demos más. También, dar nos ayuda a obtener una buena perspectiva de nuestras posesiones. Para comenzar, nos damos cuenta de que nunca fueron realmente nuestras, sino que Dios nos las dio a fin de utilizarlas en ayudar a otros. ¿Qué obtenemos entonces al dar a otros? Libertad de la esclavitud de nuestras posesiones, el gozo de ayudar a los demás y la aprobación de Dios.

Proverbios 11:26 Al que acapara el grano, el pueblo lo maldice, pero bendición cubre la cabeza del que lo vende.

La generosidad hace prosperar a la gente; la tacañería la empobrece.

Proverbios 11:27 El que procura el bien obtendrá favor, pero al que busca el mal, el mal le sobrevendrá.[r]

Proverbios 11:28 El que confía en sus riquezas caerá, pero los justos reverdecerán como el follaje.[s]

Proverbios 11:29 El que perturba su casa heredará viento, y el necio será siervo del sabio de corazón.

Uno de los recursos más grandes que Dios nos da es la familia. Nos proporciona aceptación, aliento, dirección y consejo. Ocasionar problemas a la familia, ya sea por ira o por un deseo exagerado de independencia, es una necedad porque nos privamos de todo lo que ella nos proporciona. En su familia, luche por la sanidad, comunicación y comprensión.

Proverbios 11:30 El fruto del justo es árbol de vida; el que gana almas es sabio.[t]

Fruto . . . almas : El sabio ganará no sólo lo temporal, sino también lo eterno (almas).

Una persona sabia es un modelo de una vida llena de significado. Como un árbol atrae gente a su sombra, su sentido de propósito atrae a otros que quieren conocer cómo también ellos pueden encontrar su significado. Obtener sabiduría para sí mismo, entonces, puede ser el primer paso para guiar a la gente a Dios. Esto es importante porque nos mantiene en contacto con Dios mientras que ofrece a los demás vida eterna.

Proverbios 11:31 Ciertamente el justo recibe su paga en la tierra, ¡cuánto más el malvado y el pecador![u]

Contrario a la opinión popular, nadie peca y se sale con la suya. El justo recibe recompensa por su fe. Al impío se le castiga por sus pecados. No piense ni por un momento que «no importa», ni que «nadie lo sabrá», ni que «no nos atraparán» (véase además 1Pe_4:18).

La integridad es superior a las riquezas

El versículo 1 subraya la corrupción que había en el comercio. Específicamente, se trata de cómo se venderán las cosas según el peso. La ley era muy clara en Levitico 19:35 y 36: No haréis injusticia en el juicio, ni la medida de longitud, ni en la de peso, ni en la de capacidad. Tendréis balanzas justas, pesas justas, un efa justo y un hin justo. Yo, Jehová, vuestro Dios os saqué de la tierra de Egipto. Por lo tanto, Deuteronomio 25:13-16 afirma: No tendrás en tu bolsa pesa grande y pesa chica. No tendrás en tu casa medida grande y medida chica. Pesa exacta y justa tendrás; medida exacta y justa tendrás, para que tus días se prolonguen en la tierra que Jehová tu Dios te da. Porque cualquiera que hace estas cosas, cualquiera que hace injusticia, es una abominación a Jehová tu Dios. La palabra pesa de Deuteronomio 25:13 y 15 y del versículo 1 viene de ‘eben H68, que significa “piedra” y que se ocupaba en tener la medida del peso. Junto a la palabra que significa “total” o “completo”, pesa muestra que “la pesa completa o perfecta” agrada a Jehová. La medida engañosa es una abominación, algo rechazado e impuro. El tema de las medidas falsas y las pesas falsas es frecuente en Proverbios y en los profetas, siendo una práctica muy común.

El versículo 2 tiene una aliteración interesante entre soberbia y deshonra: zadon – qalon. Zadon significa la insolencia o la presunción mientras qalon significa la desgracia o la vergüenza. Obviamente se trata de un orgullo negativo y una consecuencia automática: “Viene la presunción… viene la vergüenza.” El hombre insolente no es prudente y llega a la desgracia que se ve en público.

El versículo 3 habla de dos características del hombre, la integridad y la perversidad. La integridad es la característica de ser maduro y realizado que da seguridad al recto. Por otra parte, la perversidad (ver 10:23) va a destruir al traicionero. Así los hombres se proyectan o se destruyen basados en su propio carácter. Hay un carácter que da seguridad y hay otro que no tiene futuro.

Las riquezas se mencionan de nuevo en el versículo 4. Ante el yom ‘ebrah (figurativo para la furia divina que trae la calamidad), las riquezas no sirven. Mientras tanto, la justicia o rectitud libra a la persona de la muerte prematura.

En el versículo 5 la justicia o rectitud del “maduro” hace derechísimo (el uso del modo verbal piel intensifica la acción) su camino, su vida. Por otra parte, la repetición de la raíz impiedad o maldad muestra cómo el mismo carácter malo perjudica al impío.

El versículo 6 muestra cómo la justicia protege contra las consecuencias de la maldad. En el sentido opuesto la codicia, de hauah, que significa “el deseo” en un sentido neutro, atrapa a los traicioneros que la poseen. Por lo tanto, otra vez el carácter del hombre traza su destino.

El texto hebreo para el versículo 7 es difícil. Se puede leer la segunda parte del versículo y notar que el problema gira alrededor de la palabra ‘oniym, que viene de la raíz ambigua ‘aven, que puede significar “la maldad” o “el vigor” o “la tristeza (dificultad)”. En el texto se ha aceptado la definición de la fuerza y se ha considerado que “la fuerza” del impío es su esperanza en las riquezas. También puede traducirse así: “… y la expectativa de la maldad (que se iba a realizar) perecerá.” El verbo “perecer” está en el tiempo perfecto para mostrar que es algo tan seguro como algo ya hecho. En este sentido, la expectativa ya no existe. La Septuaginta, por el otro lado, modifica el texto hebreo y construye un proverbio sinónimo: “Cuando muere el justo, su esperanza no perecerá, pero la jactancia del impío perecerá.” Este texto griego no es probable. De todos modos, la muerte es un momento decisivo donde el impío pierde todo, hasta la esperanza.

Los modales que enriquecen y empobrecen a la ciudad

El versículo 8 repite la liberación o protección del justo de la desgracia o angustia, mientras el impío llega al lugar de donde el justo fue librado. Es decir, el impío se encuentra en la desgracia.

La palabra hipócrita en el versículo 9 intenta captar la palabra hebrea janep, que se define como “el hombre que se olvida del pacto con Dios o el hombre profano que desconoce a Dios”. Job 8:13 traduce la palabra como los que se olvidan de Dios. AquellosqueactuansinDios intentan perjudicar o lastimar al prójimo, que debe sentirse seguro con él. De ese modo, tal persona traiciona al prójimo que espera una relación mutua de confianza y apoyo. De todos modos, el intento de perjudicar fracasa cuando el prójimo es una persona justa y sabia.

El versículo 10 señala dos momentos cuando una ciudad tiene mucho gozo. Por un lado, hay alegría cuando todo va bien con los justos. Por otra parte, hay alegría cuando el impío o malvado perece. La palabra utilizada aquí, rinnah, el sonido hebreo de alegría cuando perece el impío, significa un sonido o grito resonante. En Job 126:2 y 2 de Cronicas 20:22 se acentúa el concepto del verbo con canto y alabanza. Por lo tanto, suena que hay más alegría con la muerte del impío que con el bienestar del justo. Se puede pensar en la alegría de Israel cuando murió Acab o cuando murió Herodes (el Grande) entre otros. Sin duda, una tierra descansa después de la muerte de algún líder impío.

Otra vez se trata el tema de la ciudad en el versículo 11, pero ahora desde el punto de vista de su bienestar. La bendición del recto que muestra el favor y la presencia divina en su vida influye la ciudad, levantándola, enalteciéndola para bendición. Por la otra parte, las palabras mentirosas de los impíos (en el sistema legal) derriban la ciudad, es decir, la hacen caer. Así están muchas ciudades en el mundo, en un estado de estarse cayendo por causa de la impiedad.

En el versículo 12 se subraya una actitud inapropiada sin dar una evaluación moral de ella. Carece de entendimiento interpreta un modismo hebreo para el que “carece de corazón”. “Corazón” significa “la inteligenciala voluntadel asiento de donde se toman las decisiones”. Tal persona desprecia al prójimo (vecino, amigo, asociado). Por otra parte, el hombre inteligente no dice nada (aunque se presenta una oportunidad para despreciarlo). “Por la boca muere el pez” es un dicho muy verdadero; hay que ser prudente en hablar. Aquí se muestra el autodominio de la persona, una virtud importante en Proverbios y el NT.

El versículo 13 es paralelo con el mandamiento de Levitico 19:16 : No andarás calumniando en medio de tu pueblo. Por lo tanto, el profeta Jeremías escuchó a Dios cuando explicaba la naturaleza pecaminosa del pueblo: ¡Cuídese cada uno de su prójimo! En ningún hermano tenga confianza; porque todo hermano suplanta, y todo prójimo anda calumniando. En este mismo sentido, Ezequiel compartió la palabra de Dios: En ti hay calumniadores listos para derramar sangre. Entonces, se puede ver el peligro del que anda con chismes en el pueblo. Al compartir lo que fue dicho en confianza, él produce daño a la persona y a la comunidad. Por otra parte, el que es fiel de espíritu designa en este caso el ánimo del individuo, sabe ser discreto y guarda la confianza del otro. La idea central gira alrededor del dominio propio.

El versículo 14 trata el tema del pueblo. Por un lado, la ausencia de tajebulah que significa “el consejo” es la razón por la cual el pueblo está cayendo. Por otra parte, la palabra teshu’ah es un término amplio que puede indicar “salvación, liberación, victoria o seguridad”. La multitud o abundancia de consejeros da ¡Seguridad!. “De la discusión nace la luz” es un dicho popular que inspira el diálogo antes de la decisión final.

La fianza se subraya en el versículo 15, donde se analiza el puesto de fiador. Aquí se trata de un fiador del extraño, del desconocido (zur, el “desconocido” o “forastero”). Por un lado, el fiador del desconocido va a lastimarse. Por otra parte, el que odia y pone distancia entre él y la acción opuesta de la fianza puede sentirse confiado. Hay un consejo sabio que dice: “No metas las manos en el fuego por nadie”, especialmente el desconocido. Hay que tener cuidado de no hacer alguna promesa no bien pensada. Si fuese así, hay un buen consejo en 6:1-5.

El versículo 16 es difícil en la interpretación del pasaje. ¿Es el versículo una observación como 10:15 o una palabra animando al oyente a ser agraciado y audaz? Las palabras del versículo se definen así:

(1) hen como honor agraciado es neutro, a veces positivo y otras veces negativo;

(2) kabod como el honor o la gloria;

(3) ‘ariyts como el tirano o el adalid. Entonces, hay tres posibilidades. Primero, la mujer agraciada y los audaces son figuras positivas y han de imitarse. Se esfuerzan y logran lo propuesto, una a través de la gracia y la otra la valentía. Una segunda interpretación observa en las dos personas un dicho honesto: “La mujer agraciada (sentido negativo) y los hombres tiranos parecen tener éxito en la vida.” Una tercera interpretación subraya el ejemplo positivo de la mujer agraciada, pero ve un contraste con los hombres tiranos de la segunda parte, un mal ejemplo. Parece que la segunda interpretación espera mejor el sentido literal del versículo, mirándolo como una observación de la vida sin evaluarla.

En el versículo 17 se contrastan dos hombres, un hombre que muestra jesed, una característica divina que manifiesta la bondad y la amabilidad, y el hombre que muestra ‘akezariy, que es crueldad o ser venenoso. Por un lado, el hombre bondadoso se beneficia a sí mismo, mientras el hombre cruel se lastima. Es interesante que hay una ironía entre las metas de cada uno y los resultados. El hombre bondadoso espera ser de beneficio para otros y resulta que se beneficia a sí mismo. Por el contrario, el hombre cruel desea lastimar a otro, pero él se lastima a sí mismo. Sus intenciones hacia otros se cumplen en él mismo.

En el versículo 18 las palabras shaqer (“engañador”) y seqer (“recompensa”) forman un juego de sonidos parecidos. Por un lado, el impío o malvado recibe una recompensa “engañosa”, mientras el “sembrador de justicia” (ver 10:2 “rectitud”) recibirá una recompensa, que se define como fiel o verdadera. El impío es un ladrón, porque toma un salario no merecido. Pablo exhortaba a los tesalonicenses diciendo: … les ordenamos y les exhortamos en el Señor Jesucristo que trabajando sosegadamente coman su propio pan. Además él afirma que nunca fue gravoso a ninguno y que no había comido de balde el pan de nadie. El que engaña en el lugar de trabajo es una carga para los demás.

La primera palabra del versículo 19 no aparece en el texto hebreo, es decir como. Al contrario, aparece la palabra para lo recto, lo honesto, haciendo una redundancia con la palabra justicia, tan infrecuente hoy en día pero muy frecuente en el ambiente oral de los hebreos. Por lo tanto, se puede traducir el texto de la siguiente manera: “La verdadera justicia va a vivir, mientras el que persigue intensamente (modo piel, intensificando la acción) el mal lo hace para la (su) muerte.” Así el que anda cazando el mal, va a encontrar la muerte.

El criterio divino

El versículo 20 señala “el perverso o torcido de corazón” como la abominación, algo detestable e impuro o inútil ante el Señor. Por otra parte, los maduros o realizados son agradables y aceptados ante el Señor.

En el versículo 21 se encuentra una gran promesa divina. Por un lado, se garantiza (hebreo dice “mano a mano” o “mano sobre mano”) que el hombre malo no será declarado inocente o “limpio”. No hay que envidiar al hombre malo aunque a veces gritamos con Habacuc: ¿Hasta cuándo…? … la destrucción y la violencia están delante de mí. La ley pierde su poder, y el derecho no prevalece…. Por otra parte, el zera’, de la palabra que significa “la descendencia”, u otra manera para decir “los justos sin referencia a la descendencia” (hay que recordar el ejemplo de hombres e hijos de los hombres que son iguales), asegura la salvación o la declaración de inocencia. El verbo “escapar” se encuentra en el tiempo perfecto, indicando un hecho acabado. Además se nota la ley de la retribución según los hechos.

El versículo 22 apunta a un fenómeno raro: Un cerdo tiene un zarcillo de oro en el hocico. En el AT se encuentran algunos pendientes para el hombre y la mujer: un regalo a Rebeca, un regalo a Job. La mujer bella que no tiene sa’am, que significa “el sabor” en el sentido literal y “el juicio” en el sentido figurativo, es como un cerdo con un pendiente. Como saborear era una manera de aprobar la comida, así la mujer (como el hombre) tiene que tener un criterio para evaluar las situaciones de la vida. Parece ser que la mujer que carece de discreción, aunque sea bella, no tiene un criterio bien formado y maduro, le falta esta capacidad de juzgar. Hay un dicho que dice: “La mona, aunque se vista de seda, mona queda.” Así es el cerdo, y también la mujer falta de sabiduría.

El versículo 23 muestra que los justos tienen un deseo exclusivo, es decir para lo bueno o el bien. Por otra parte, el impío ha de esperar la ira divina. Una segunda y menos probable interpretación contrapone el deseo del justo para el bien con el deseo del impío para el mal. Asimismo, la ira debe verse en el sentido del mal que el impío desea producir.

La generosidad audaz

El versículo 24 motiva la generosidad apropiada. Lit. puede escribirse: “Un hombre esparce libremente y llega a ser añadido; otro retiene lo que debe entregarse y llega a sufrir necesidad.” Se podría guardar lo indebido por no dejar los frutos caídos en las viñas y en las tierras, que eran para los pobres y los extranjeros, los refugiados o extraños. Ser generosos se une a la idea de la prudencia y el favor divino. Pablo afirma a los cristianos más tarde: El que siembra escasamente cosechará escasamente, y el que siembra con generosidad también con generosidad cosechará. Hay una promesa irónica: el que no extiende la mano al necesitado llega a ser aquel que extiende la mano porque va a padecer escasez.

El tema que sigue en el versículo 25 es el de un hombre que liberalmente da al prójimo. Será prosperada traduce la palabra dashen, que significa “ser gordo”, una referencia a la prosperidad. En este mismo sentido, se completa el paralelismo sinónimo con una metáfora que viene de una tierra árida donde los derechos al pozo o la vertiente determinaban la sobrevivencia, y por ende el éxito. Así “dar agua” era uno de los gestos máximos de generosidad en el Medio Oriente. En este mismo sentido, las palabras sacia y será saciado interpretan el espíritu del texto literal: “Y el que da agua o riega, él mismo será regado o saciado con agua.” Entonces, el concepto del versículo es mostrar que el hombre generoso puede tener la seguridad de que su generosidad no va a perjudicarlo. Al contrario, la generosidad apropiada aumenta el valor de sus bienes. La mujer ideal de Proverbios es generosa y a la vez próspera, siendo un ejemplo de este versículo. La madre de Lemuel espera que su hijo, el rey, sea un ejemplo también de la generosidad del derecho hacia el pobre (y seguramente la generosidad material.

El versículo 26 vuelve a mostrar la actitud del pueblo frente a dos hechos específicos. Por un lado, está el que guarda el grano (trigo o cebada) para acapararlo y recibir una ganancia fuera de lo adecuado. En ciertas circunstancias, es sabio guardar el grano en depósitos, porque siempre es bueno prepararse para la necesidad. Así el motivo es importante en el texto, y tal motivo de ganancias recibe la “maldición” del pueblo. Por otra parte, el favor del pueblo sería dado al que compartía. Aún los griegos más tarde hablan de la actitud incorrecta del hombre de ser “deficiente en dar y excesivo en tomar algo”.

El versículo 27 subraya la recompensa de dos actitudes. Por un lado, una actitud busca el bien y, quizá sin darse cuenta, está buscando intensamente (del modo piel) el favor o la aceptación (del pueblo). Nos recuerda los ejemplos de Rut entre los hebreos, José entre los egipcios, Daniel entre los babilonios y otros. Por otra parte, existe la actitud de buscar el mal. Nos recuerda 4:14-17 donde los malos ni pueden dormir sin hacer el mal. Por lo tanto, su estilo de vida, su vida cotidiana gira alrededor de alguna maldad. Sin embargo, esta actitud malvada no se cumple en la persona ajena sino en el que la tenga. En conclusión, la actitud de buscar el bien produce el favor, mientras la actitud de buscar el mal produce prejuicio al malo.

El versículo 28 muestra las limitaciones de las riquezas y la superioridad de la justicia, la actitud del justo. De hecho, depositar toda la confianza en las riquezas es mostrar la necedad como Jesús enseñó y el libro de Proverbios ha afirmado. ¡Confíe en Dios!, grita el libro. Por otro lado, los justos o rectos no van a caer sino “echar nuevas hojas”, tener una nueva y prolongada vida bajo la bendición divina.

El versículo 29 subraya dos características dañinas para uno mismo. Entregadas en un paralelismo sinónimo, las dos actitudes predicen cómo se rebaja el valor de las personas tontas. Por un lado, el que trae problemas a su casa o que crea problemas dentro de la casa, va a recibir una herencia miserable, es decir el viento. El viento simboliza algo que no es tangible, un bien de la ilusión. En este mismo sentido, el insensatoindiferente llegará a ser un esclavo del prudente en su manera de pensar y tomar decisiones. Así tal esclavo pierde su libertad y su casa independiente, quedando bajo la autoridad del otro.

El versículo 30 se complica en la segunda parte con un refrán difícil de interpretar. El problema exegético se concentra en dos palabras muy ambiguas. La primera se ha traducido gana y viene del hebreo laqat, que significa “tomar” o “recibir”. Laqat es un término bien amplio, y puede significar “quitar” como en 1:19, o “tomar la posesión de algo” como en 6:25, donde la mujer adúltera utiliza sus párpados (quizá las pestañas) para “tomar posesión de”, “captar” al ingenuo, o tener la responsabilidad de “conducir”’ como en Genesis 48:1. Asimismo, la segunda palabra ambigua del texto hebreo se traduce almas, que viene del vocablo nepesh, que puede significar todo del ser humano, desde “la pasión o el deseo” de la persona hasta la persona entera. Al ver estas palabras ambiguas, las tres interpretaciones mejores son:

(1) La segunda parte del versículo es favorable, entonces el sabio está “tomando o ganando” a las personas;

(2) la segunda parte del versículo es desfavorable, entonces el sabio “quita” las vidas (del malhechor);

(3) la segunda parte del versículo es neutral, expresando que es sabio aquel que “conduce” o “toma posesión” de las personas;

(4) la segunda parte del versículo debe leerse “el violento quita las vidas” (Serrano; William McKane). La primera interpretación se apoya en el hecho de unir el versículo anterior con este versículo, y hacer un paralelismo. La segunda interpretación se apoya en el concepto de guardar enteramente el texto, agregando una característica del malo al final; esta interpretación es poco probable. La tercera interpretación, favorecida por este comentario, toma en serio el texto hebreo, viendo cómo el sabio, en muchos momentos, tiene la responsabilidad de guiar a los demás, por eso sus vidas están en su posesión. Entonces, el texto podría leerse: “El fruto del justo es árbol de vida, el sabio tendría la responsabilidad de las personas.” Finalmente la cuarta interpretación se apoya en los escritos griegos (Septuaginta) y modifica la palabra hebrea para “sabio”, a la palabra hebrea que significa “la violencia”, mostrando que es el violento que quita las vidas y no el sabio. Parece que la primera o la tercera interpretación mantiene el texto hebreo más fielmente, y es preferible la tercera interpretación. En conclusión, se puede ver que el hombre justo es una fuente para descubrir el camino de vida y construir una vida exitosa.

El versículo 31 afirma el juicio en la tierra para el justo, el impío y el pecador. El justo va a recibir su premio o recompensa, del vocablo hebreo shalem. Cuanto más pone énfasis en la urgencia y la seguridad de la “recompensa justa” al impío. Hay una gran advertencia para el joven que es instruido por el maestro sobre estos mashal. El versículo 31 se encuentra citado en 1de Pedro 4:18 para dar una fuerte advertencia contra aquellos que no obedecen el evangelio de Dios. El mismo concepto de la recompensa según las obras se encuentra en otros pasajes de Proverbios.

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