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Proverbios 10: Segunda colección: Proverbios de Salomón

Proverbios 10:1 Segunda colección: Proverbios de Salomón (primera serie) (10.1–22.16) Los proverbios[a] de Salomón.[b] El hijo sabio alegra al padre, pero el hijo necio es la tristeza de su madre.[c]

Los proverbios de Salomón : Esta sección incluye una colección de lo que seguramente son enseñanzas originales de Salomón, no meramente proverbios compilados por él de otras fuentes. Aunque hasta aquí el libro ha argumentado fundamentalmente sobre la importancia de la sabiduría divina, con fuertes advertencias morales intercaladas, ahora se ocupa de reseñar significativas verdades prácticas sobre muchos aspectos de la vida, cada una de las cuales resplandece como una joya con brillo propio. Nota literaria : Una y otra vez, las verdades singulares son presentadas en forma doble, no desde el punto de vista del ritmo de la prosa, sino de su significado. La segunda parte de cada proverbio toma por lo general una de las formas siguientes: una afirmación opuesta o contrastante; una verdad paralela; un símil que clarifica la verdad enunciada; una versión más refinada o detallada de la verdad.

Frecuentemente, varios proverbios que tratan del mismo o similar tema aparecen agrupados, lo cual los convierte en una lección en miniatura sobre un tópico particular.

Padre . . . madre : Ambos padres sienten tanto la alegría como la pena. Atribuir aquí la alegría al padre y la tristeza a la madre, aparte del balance poético que se busca, puede sugerir que estas reacciones caracterizan a cada uno de ellos. Lo que siente un miembro de la familia inevitablemente afecta a todos los demás.

Proverbios 10:2 Los tesoros de maldad no serán de provecho, mas la justicia libra de la muerte.[d]

Algunas personas acarrean infelicidad al elegir tesoros mal habidos. Por ejemplo, el vehemente deseo de satisfacción puede hacer algo que destruye sus oportunidades de alcanzar alguna vez la felicidad. Los principios que Dios establece para una vida recta llevan consigo una felicidad duradera, debido a que nos guían hacia una buena conducta que perdura a pesar de nuestros sentimientos siempre cambiantes.

Proverbios 10:3 Jehová no dejará que el justo padezca hambre, mas rechazará la codicia de los malvados.[e]

justo [al alma del justo], nephesh: Una vida, un ser viviente; el alma, el yo, la persona, la razón, la personalidad; los deseos y los sentimientos internos. Este sustantivo, que aparece más de 750 veces, es un término bíblico de gran significado. «Alma» es la palabra que usualmente se prefiere a la hora de traducir nephesh «corazón», «persona», «vida» o «mente», dan ocasionalmente mejor sentido a algunos contextos. En contraste con la palabra castellana «alma», que usualmente describe sólo la persona interior y contrasta con la persona exterior, nephesh describe la persona en su totalidad, como una unidad vital, una creación viviente. Las primeras cinco veces que aparece nephesh muestran que el alcance de la palabra es lo suficientemente amplio como para incluir entre las criaturas vivientes a los animales y a los seres humanos. En Éxodo 1:5, se nos dice que 70 «personas» bajaron a Egipto. La persona o ser divino (el yo, sus deseos, su vida) se describe como un alma. La palabra nephesh se aplica a Dios en Jeremías 5:9 («…¿no se había de vengar mi alma?») y en Amos 6:8 («Jehová el Señor juró por sí mismo… [su alma]»).

Proverbios está lleno de versículos que contrastan los justos con los impíos. Estas frases no tienen el propósito de aplicarse en forma universal a cada persona y a cada situación. Algunas personas, por ejemplo, sufren hambre. Más bien su propósito es el de comunicar la verdad general de que la vida de la persona que busca a Dios, a la larga, es mejor que la del impío (que termina en la ruina). Estas declaraciones no son promesas rigurosas, sino verdades generales. Además, un proverbio como este da por sentado un gobierno justo que se preocupa del pobre y el necesitado, la clase de gobierno que Israel debió tener. Un gobierno corrupto bloquea a menudo los planes de los justos.

Proverbios 10:4 La mano negligente empobrece, pero la mano de los diligentes enriquece.[f]

Una clara enseñanza sobre laboriosidad versus indolencia: la primera trae riquezas; la segunda, pobreza.

Cada día tiene veinticuatro horas llenas de oportunidades para crecer, servir y ser productivos. Es muy fácil desperdiciar el tiempo, permitiendo así que la vida se nos escape de las manos. En vez de eso, niéguese a ser un perezoso, utilizando las horas dedicadas a un trabajo productivo en dormir o perder el tiempo. Vea el tiempo como un regalo de Dios y aproveche las oportunidades para vivir con diligencia para El.

Proverbios 10:5 El que recoge en verano es hombre sensato, pero el que duerme en tiempo de siega, avergüenza.[g]

Por segunda vez se presenta la sabiduría como sinónimo de previsión

Proverbios 10:6 Hay bendiciones sobre la cabeza del justo, pero la boca de los malvados oculta violencia.[h]

Proverbios 10:7 La memoria del justo es bendecida, mas el nombre de los malvados se pudrirá.[i]

Proverbios 10:8 El de corazón sabio recibe los mandamientos, mas el de labios necios va a su ruina.[j]

Proverbios 10:9 El que camina en integridad anda confiado,[k] pero el que pervierte sus caminos sufrirá quebranto.

Proverbios 10:10 El que guiña el ojo acarrea tristeza; el de labios necios será derribado.[l]

El que guiña . . . acarrea tristeza : Porque solamente alude a lo que debe decir con toda franqueza. Y el necio de labios será castigado : La demasiada franqueza o la falta de juicio son peligrosas.

Proverbios 10:11 Manantial de vida es la boca del justo, pero la boca de los malvados oculta violencia.[m]

Violencia cubrirá la boca : Lo que dice el necio nadie lo escucha o lo sigue: su violencia lo anula.

Proverbios 10:12 El odio despierta rencillas, pero el amor cubre todas las faltas.[n]

Proverbios 10:13 En los labios del prudente hay sabiduría, mas la vara es para las espaldas del insensato.[ñ]

Proverbios 10:14 Los sabios atesoran sabiduría, mas la boca del necio es una calamidad cercana.[o]

Proverbios 10:15 Las riquezas del rico son su ciudad fortificada; la debilidad de los pobres es su pobreza.[p]

Proverbios 10:16 La obra del justo es para vida; el fruto del malvado es para pecado.[q]

impío, rasha: Malvado, malo, violento, pecaminoso, culpable, condenado, alguien que merece castigo; vicioso, injusto. Este sustantivo aparece más de 250 veces. Proviene del verbo rasha que quiere decir «culpable», «malvado», «condenado», y encierra cierto sentido de violento disturbio interno (como si el ser humano fuese malvado debido a conflictos internos que no han sido resueltos). A menudo se contrasta a los impíos con los justos, como en este pasaje y en Génesis 18:23, donde Abraham sabía que Dios consideraba a estos dos grupos como personas que requerían un tratamiento separado. Rasha figura casi 80 veces en Proverbios. En 12.10 leemos acerca de una persona tan malvada que aun su corazón es cruel.

Proverbios 10:17 Guardar la instrucción es camino que lleva a la vida; el que rechaza la reprensión, yerra.[r]

Proverbios 10:18 El de labios mentirosos encubre el odio;[s] el que propaga la calumnia es un necio.

Al odiar a otra persona puede volverse mentiroso o insensato. Si trata de ocultar su odio, terminará mintiendo. Si calumnia a la otra persona y luego se comprueba que estaba equivocado, es un insensato. La única salida es admitir sus sentimientos de odio ante Dios. Pídale que cambie su corazón para que lo ayude a amar en vez de odiar.

Proverbios 10:19 En las muchas palabras no falta pecado; el que refrena sus labios es prudente.[t]

La palabrería está asociada al pecado, pero la bendición divina es indeleble.

Proverbios 10:20 Plata pura es la lengua del justo, mas es nada el corazón de los malvados.[u]

Las palabras de una buena persona son valiosas («plata escogida»). Muchos consejos malos valen menos que pocos consejos buenos. Es fácil obtener opiniones de gente que nos dirá solo lo que piensan que nos agradará, pero tal consejo es inservible. En vez de ello, busquemos a los que hablan con la verdad, aun cuando duela. Piense en las personas a las que les pide consejos. ¿Qué espera escuchar de ellas?

Proverbios 10:21 Los labios del justo sustentan a muchos, pero los necios mueren por falta de entendimiento.[v]

Proverbios 10:22 La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.[w]

Dios dota a algunas personas con la capacidad personal y financiera para responder a las necesidades de los demás. Si estas personas se percataran de por qué Dios las bendice y si todas utilizaran sus medios para hacer la voluntad de Dios, el hambre y la pobreza se erradicarían. La riqueza es una bendición únicamente si la utilizamos conforme al propósito de Dios.

Proverbios 10:23 Cometer maldad es una diversión para el insensato, mas la sabiduría recrea al hombre inteligente.[x]

Proverbios 10:24 Lo que el malvado teme, eso le sobrevendrá, pero los justos recibirán lo que desean.[y]

El impío teme a la muerte. Los que no creen en Dios por lo general la temen y con mucha razón. En contraste, los creyentes desean la vida eterna y la salvación de Dios, sus esperanzas serán recompensadas. Este versículo brinda una opción: se vuelven realidad o sus temores o sus deseos. Decide rechazar a Dios y vivir a su manera o acepta a Dios y consejo acerca del dinero.

Proverbios 10:25 Como pasa el torbellino, así el malo no permanece, mas el justo permanece para siempre.[z]

Proverbios 10:26 Como el vinagre para los dientes y el humo para los ojos, así es el perezoso para quienes lo envían.[a]

Un trabajador indolente no sólo es improductivo, sino alguien que causa irritación.

Proverbios 10:27 El temor de Jehová aumenta los días, mas los años de los malvados serán acortados.[b]

Proverbios 10:28 La esperanza de los justos es alegría, mas la esperanza de los malvados perecerá.[c]

Proverbios 10:29 El camino de Jehová es fortaleza para el perfecto, pero destrucción para los que cometen maldad.[d]

Proverbios 10:30 El justo jamás será removido, pero los malvados no habitarán la tierra.[e]

Proverbios 10:31 De la boca del justo brota la sabiduría,[f] mas la lengua perversa será cortada.[g]

Proverbios 10:32 Los labios del justo saben decir lo que agrada, mas la boca de los malvados habla perversidades.[h]

Labios . . . saben : La expresión está íntimamente ligada a la percepción.

Los Proverbios de Salomón

La estructura del libro cambia, empezando con 10:1. En vez de los discursos más grandes y tan frecuentes en los capítulos 1-9, ahora se encuentran los aforismos de un solo versículo (quizá dos versículos). El aforismo de una sola oración de dos frases independientes (quizá tres) está en una relación de paralelismo sinónimo, antitético o sintético. El aforismo es el mashal hebreo más común (ver Introducción). De modo que el título de esta sección habla de los mashal de Salomón. La Septuaginta ha omitido el título porque suena redundante con la presencia del mismo título en 1:1 y no hay una interrupción de autoría.

Esta sección amplia tiene unos 375 mashal o aforismos. Al sumar el valor numérico de las consonantes de Salomón se logran los siguientes resultados: Shelomoh (Salomón): (sh) =300, (l) = 30, (m) = 40, (h) = 5… así se suman 375. Los valores numéricos eran ayudas a la memoria para la educación del joven. Al recitar los proverbios, el joven podría contar, mientras recitaba el mashal : (1) El hijo sabio alegra a su padre, pero el hijo necio es tristeza de su madre. (2)… (3)… (374) La insensatez está ligada al corazón del joven, pero la vara de la disciplina la hará alejarse de él. (375) El que para enriquecerse explota al pobre o da al rico, ciertamente vendrá a pobreza. Seguramente con paciencia el joven fue instruido en cada mashal, mientras el maestro lo motivaba y explicaba el mashal.

Dentro de los aproximados 375 mashal, hay dos subdivisiones. Desde 10:1 hasta 15:33, se encuentran más de 180 mashal con la forma preferencial del paralelismo antitético. Por otra parte se presentan en la subsección sólo unos 20 versículos que son sinónimos o sintéticos. En este mismo sentido, la segunda división que va desde 16:1 hasta 22:16 no muestra una preferencia tan grande, pero sí favorece en menor grado el proverbio sinónimo.

Algunos eruditos han intentado mostrar que los proverbios más cortos son más antiguos, mientras los más religiosos (que usan los términos temor de Jehová, el sacrificio, etc.) son más recientes y agregados. Sin embargo, los escritos babilónicos y egipcios antiguos muestran que tal distinción es muy arbitraria. Aquellos escritos muestran discursos extensos muy antiguos y a la vez, la presencia de los di- chos religiosos o sagrados al lado de los demás dichos sin referencia al tiempo. Hay que recordar la enorme integración de la vida en el tiempo de los antiguos. El hombre justo era el hombre recto. El hombre de fe era el mejor miembro de la sociedad. Así, la fe era un elemento muy positivo en la vida de la persona, no un “saludo a la bandera”.

Los aforismos o proverbios de esta sección se unen por cuatro técnicas. Ya se ha mencionado la primera técnica que es el valor numérico del nombre de Salomón. De la misma manera se ha mencionado la segunda técnica que es la forma, el aforismo o proverbio mashal de dos frases o refranes en una relación paralela. La tercera técnica es el contenido donde se juntan dos o más modismos porque hablan del mismo tema. Puede ser el tema de la justicia o la pobreza o cualquier tema importante para la vida. Finalmente, una cuarta técnica subraya la unión entre dos mashal inmediatamente juntos en el texto a través de una palabra clave que se encuentra en ambos versículos. Son muchísimos los ejemplos como pan en 12:9-11, pobrerico en 13:7, 8, corazón en 15:13-15, y otros.

El esfuerzo premiado por Dios

El paralelismo entre las dos (o tres) partes de la oración puede acentuarse en los sustantivos, los adjetivos, los verbos, los adverbios o los predicativosobjetos directos. En el caso del paralelismo antitético tan frecuente en los primeros 200 mashal de esta sección, habría que ver las palabras antónimas u opuestas en los dos refranes para comprender la idea central.

El primero de los 375 proverbios apunta a la primera y más importante escuela del joven, el hogar. Se encuentran nombrados el hijo… el padre y la madre en el versículos 1, las mismas personas Deu_1:8. Se subraya el impacto del hogar sobre la vida de un hijo, y el impacto del hijo y su conducta sobre los padres. El proverbio presupone un hogar que tiene un padre y una madre comprometidos a la Palabra de Dios y al hijo cuando era muy joven. La palabra necio en el versículos 1 no significa que el hijo no haya tenido instrucción sino que es indiferente a la instrucción, irresponsable frente a la vida y orgulloso de sí mismo. Hay ejemplos en la Biblia de algunos hijos que trajeron tristeza a sus padres: Caín a Adán y Eva, Esaú a Rebeca, el hijo pródigo a su padre, sin duda a la madre también. El carácter de un hijo afecta los sentimientos y el bienestar emocional de los padres. ¡Sea sabio y traiga alegría a los padres!.

El versículo 2 nos hace recordar la invitación de los ladrones (violentos) Deuteronomio 1:10 ss. al joven con su promesa de “riquezas”. El mashal, sin embargo, descubre la mentira de los violentos y declara tal ganancia como sin provecho. Por otra parte, la justicia o rectitud es un bien que precede a la muerte prematura. Es implícito que los caminos pecaminosos llevan al malo a la muerte prematura.

Un tercer mashal entrega una promesa divina a aquella persona que es justa. El justo se define como aquel que es “fiel a la comunidad” o es “saludable”. La palabra tsadiyq, es común en Proverbios, ocurriendo 94 veces en el libro en todas sus formas, de un total de 523 veces en el AT. La palabra significa ser justo, religioso y recto; es el hombre íntegro. Su relación con Dios es buena y su relación con su prójimo es ejemplar. Así, la promesa divina de no “morir de hambre” llega al justo. Por otra parte, el impío, el que llena sus pensamientos y hechos con maldades, recibe una palabra de maldición divina: jamás va a sentirse satisfecho, el apetito estará incumplido.

El cuarto proverbio apunta a la pereza, un tema frecuente en Proverbios. La palabra mano representa la persona y su esfuerzo físico dado por Dios. La mano negligente llega a la pobreza, mientras el esfuerzo invertido produce la riqueza. Por supuesto, el dicho no trata el tema del desempleo ni el subempleo, presuponiendo la disponibilidad del trabajo, como también lo hace el mandamiento: Seis días trabajarás y harás toda tu obra. El dicho “a quien madruga, Dios le ayuda” hace eco de este proverbio. Este proverbio muestra los medios legítimos para lograr el bienestar material, dando un camino más excelente que los tesoros de impiedad.

Una continuación de la idea del versículos 4 se repite en un refrán muy común en el tiempo antiguo, cuando la vida agrícola era la del 90 al 95% de la población. “Recoger” significa esfuerzo, trabajo, mientras “dormir” significa la falta del esfuerzo (hay un tiempo legítimo para dormir). Los resultados del esfuerzo se extienden a la percepción de la comunidad acerca de ellos dos. El hijo “vergüenza” pierde el tiempo oportuno para trabajar. “Tiempo que se va no vuelve” es un dicho que afirma esta enseñanza.

Los versículos 1-5 muestran el compromiso de Dios con los justos que se esfuerzan en la vida. También muestran el rechazo de Dios hacia “las riquezas robadas” (no robarás) y el perezoso que haya perdido la oportunidad. Estos proverbios han construido una teología amplia sobre el hombre y los bienes materiales.

El testimonio perpetuo del justo y del malvado

El versículo 6 continúa la entrega de los mashal de observación. Como se puede ver, ninguno de los proverbios se encuentra en la forma del imperativo sino en afirmaciones basadas en las experiencias repetidas de la vida (von Rad). El verbo vendrán no se encuentra en el texto hebreo y ha sido agregado para aclarar el significado. Sin embargo, el versículo puede estar diciendo que dos cosas aparecen muy naturales: bendiciones sobre la cabeza del justo y mentiras (la boca) sobre la violencia (para esconder el hecho). Se puede hacer un diagrama así:

El versículo 7 se une al versículo anterior a través de la palabra “bendición bendecir”. La palabra memoria viene del hebreo zeker; se define como “un testamento perpetuo o un memorial”, Dios da su nombre Jehová como un zeker; Éxodo 18:4, el nombre de Amalec se borra para no tener un zeker, siendo totalmente olvidado). El versículos 7 enseña que el justo y su testamento (o informalmente será cuando se recuerda) son una bendición. Según Éxodo 20:6, la misericordia (de Dios se muestra) por mil generaciones a los que (le) aman y guardan (sus) mandamientos. Por otra parte, al recordar al impíomalvado se llega a ser como “la destrucción causada por los gusanos cuando están comiendo” (raqeb, la traducción es “carcoma”).

El versículo 8 repite un tema frecuente sobre la manera en que la forma insensata de hablar de algunos les arruina en la vida. Por otra parte, el sabio (jakam), mostrando ser “hábil” o “prudente” de corazón, e incluye la voluntad, la inteligencia y desde donde se toman las decisiones, escucha y sigue las enseñanzas sapienciales. Así ser sabio de corazón no significa poner las emociones en orden sino ordenar la manera de pensar, la voluntad y la facultad para tomar decisiones.

En el versículos 9 la integridad y “la confianza” son compañeras en el camino del hombre bueno. La palabra tom significa “ser íntegro y completo, realizado y maduro”. La madurez que viene por guardar las enseñanzas le da confianza. Por otra parte, la persona con una vida “torcida”, del hebreo ‘aqash, que se define como “desviar, distorsionar o torcer”, va a ser conocida en la arena pública. Al ser descubierto, el hombre perverso está expuesto a la vergüenza y el castigo público. Nos hace recordar el ejemplo de Acán quien codició un manto babilónico, dos kilos de plata y medio kilo de oro durante la caída de Jericó y los tomó. El hombre perverso se pone a sí mismo y a los demás, especialmente a los de su familia, en peligro, como también las acciones de una persona justa pueden beneficiar a su familia.

“Guiñar el ojo” se subraya en el proverbio del versículos 10. La expresión, parecida al dicho popular “hacer la vista gorda”, es una manera segura de dar dolor. Ignorar confrontar el pecado tiene varias consecuencias dañinas. Se puede analizar el caso de Amnón, un hijo de David, quien violó a Tamar, su media hermana. Aunque David se enojó, Amnón no fue castigado. Sin embargo, Absalón, hermano de Tamar, la media hermana violada, mató a Amnón dos años más tarde a través de un plan muy elaborado. Tal “guiñar el ojo” de parte de David fue confuso para los de su alrededor. ¿Está David aprobando el hecho? ¿Está David haciendo una excepción al futuro rey de Israel cuando debe ponerlo como un modelo positivo? Un pecado no enfrentado puede crear un ambiente donde tal hecho llega a ser la norma, aunque provoca dificultades en la sociedad.

Por todo lo dicho, la segunda parte del versículos 10 tiene razón. Aquí hay que reconstruir el texto en que el hebreo repite lo dicho en el versículos 8b: Pero el de labios insensatos será arruinado. Aceptar el texto hebreo subrayaría el proverbio como un mashal con un paralelismo sinónimo, aunque está rodeado por modismos con un paralelismo antitético. Aunque con modificaciones menores, la Septuaginta, con apoyo de la Peshita, favorece el texto como se presenta. Tiene la ventaja de colocar el versículos 10 en un paralelismo antitético. Además, el contenido hace un paralelismo absoluto con la primera parte. Por lo tanto, el texto griego ocupa algunos términos sumamente hebraicos como la paz (por supuesto la Septuaginta viene de las manos de un grupo de judíos helenistas).

El versículos 10b enseña un mensaje claro: es mejor corregir. La palabra reprende viene de la palabra griega élenjos, utilizada en 2 de Timoteo 3:16-17 : Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para la enseñanza, para la reprensión, para la corrección, para la instrucción en justicia a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente capacitado para toda buena obra. El que reprende se identifica con aquella persona que hace la paz. Paz es un vocablo clave en el hebreo, y habla del bienestar, la armonía, estar contento. La frase hace la paz, del griego eirenopoiós, se encuentra de nuevo en Mateo 5:9 cuando Jesús afirma: Bienaventurados los que hacen la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Por lo tanto, Pablo ocupa una palabra de la misma raíz: (Jesús) es el primogénito de entre los muertos… por medio de él reconciliar consigo mismo todas las cosas… habiendo hecho la paz mediante la sangre de su cruz. De modo que Cristo es el hacedor de la paz y el que abiertamente reprende, reflejando una característica paralela. No hay que esconder la cabeza como avestruz; es mejor enfrentar la situación.

El uso y el abuso del habla

De los 11 proverbios en esta sección, ocho hacen referencia a la forma de hablar. Solo tres mashal subrayan otros temas, los versículos 15-17. Sigue la forma del paralelismo antitético. En el versículos 15 se puede reemplazar la conjunción y con la conjunción “pero” para mantener el elemento de contraste. Todos los versículos entregan observaciones de la vida, sin entregar imperativos.

El versículo 11 utiliza la frase fuente de vida para mostrar el valor de las palabras que fluyen de la boca del justo. La fuente de vida es una vertiente de la que se puede beber y prolongar así la vida. Hubo algunos conquistadores de las Américas que buscaban la fuente de vida, creyendo que había tal lugar. Aquí las palabras del hombre justo animan y apoyan de tal forma que es una fuente de vida. La segunda parte del versículos 11 repite lo escrito en el versículos 6b, mostrando cómo los impíos o malvados ocupan sus palabras en cubrir o negar sus hechos malos. Ellos “arrojan la piedra y esconden la mano”. Desafortunadamente, el dicho “la mentira tienen patas cortas” muestra que ni las palabras del impío pueden ocultar su maldadviolencia. Habacuc subraya el ambiente de su día con la palabra jamam: ¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás? ¿Hasta cuándo daré voces a ti diciendo: “¡Violencia!“, sin que tú libres? ¿Por qué me muestras la iniquidad y me haces ver la aflicción?.

El versículo 12 pone un contraste entre los sentimientos del odio, de la palabra hebrea sane’ H8135, que significa “rechazar y distanciarse de algo”, y el amor, de la palabra ‘ahabah, que significa “una relación íntima y comprometedora”. Mientras el odio produce madon, contiendas entre las personas, el amor sabe perdonar las rebeliones y las ofensas (pesha’, que significa “rebelar”). Este mashal fue citado en 1 Pedro: Sobre todo, tened entre vosotros un ferviente amor, porque el amor cubre una multitud de pecados, inspirando a los cristianos a perdonar y mantener un amor ferviente. En 1 de Corintios 13:7 también se expresa la misma actitud: (El amor) todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta, subrayando así la palabra todas en el versículos 12. Además, la frase cubrirá una multitud de pecados se encuentra en Jam_5:20 porque Santiago quiere motivar a los cristianos a recuperar a los alejados de la fe y conducta cristianas. Tal afirmación del amor entre los cristianos venía de los labios de Cristo y refleja el mandamiento del AT. El perdón es uno de los frutos del amor más hermosos.

En el versículos 13 se pone un contraste entre jakemah, “sobre los labios del inteligente” y shebet, “sobre las espaldas del ignorante”. Jakemah hace referencia a “alguna habilidad” o “una prudencia en el campo religioso o moral”; la segunda interpretación es la apropiada aquí, con una traducción como “la habilidad del arte de vivir”. Asimismo, shebet habla de un palo utilizado en el castigo físico. La Escritura afirma el uso del castigo físico en una forma moderada para una situación de extrema urgencia moral. En la mentalidad hebrea, era mejor sufrir la vergüenza de un castigo físico y público que seguir una vida indisciplinada y que perjudicaba a toda la comunidad (la mentira del testigo falso, el violento, el ladrón). Por supuesto, la vara no era el primer recurso sino el último para corregir al culpable.

El versículos 14 es muy sencillo, mostrando cómo el sabio o prudente está depositando el conocimiento en su banco. Por otra parte, las palabras del insensato o indiferente producen un ambiente donde la tragedia está siempre a la mano. ¡Ojalá que no sea tarde para el insensato, pero no hay seguridad!.

Se unen los dos versículos 14 y 15 con la palabra mejitat, calamidad. Como las palabras del insensato anticipan la calamidad potencial, así la situación de la pobreza prevé la misma posibilidad de la calamidad (la pérdida del hogar, el hambre, la servidumbre, la vergüenza pública). El pobre aquí se designa por la palabra dal, que hace referencia a algo humilde, débil, flaco, sin esperanza. Por otra parte, el rico tiene su seguridad en sus riquezas. Como se dice: “Poderoso caballero es Don Dinero.” Sin embargo, las riquezas no pueden asegurar todo, porque Dios tiene la última palabra y se basa en el carácter y la vida del individuo.

El modismo hebreo del versículos 16 apunta a las ganancias o los resultados del justo y del impío. Por un lado, se gana la vida, vida mejor y prolongada. Por otra parte, la ganancia del impío es el pecado, que aquí significa los frutos del pecado y todas sus consecuencias.

El versículos 17 apunta a la importancia de ser corregible. Por un lado, disciplina, es decir el proceso de la “informaciónformaciónreformación”, garantiza el camino de vida, la seguridad para vivir de día y descansar de noche. Por otra parte, la corrección o reprensión que se encuentra muchas veces en relación con la palabra disciplina, está abandonada, y se abre la puerta para que el individuo tenga muchos problemas morales. ¡Sea corregible!: “Mas vale ponerse una vez colorado y no cien amarillo.”

El texto hebreo del versículos 18 varía de la traducción que está dada aquí. En vez de decir: El que aplaca el odio es de labios justos, un refrán de la Septuaginta que hace un paralelismo antitético con la segunda parte, el hebreo se traduciría así: “El que encubre el odio (así guardando la palabra odio) es de labios mentirosos”. El texto hebreo subraya un paralelismo sinónimo donde las dos personas son parecidas en vez de contrastar. La palabra común en el primer refrán de cada uno es odio. Quizá los traductores de la Septuaginta vieron el paralelismo sinónimo y han intentado decir lo mismo pero en una forma del paralelismo antitético frecuente en esta sección. De todos modos, ambos textos son correctos a la luz de Proverbios. “Encubrir el odio” nos recuerda a Absalón, quien esperó durante dos años antes de vengarse de Amnón. Para el hebreo se ha de poner la conjunción como “y” en vez de pero. La segunda parte habla de que es el necio quien suscita el “cuchicheo o chisme”, aquí calumnia.

El versículos 19 subraya la presencia de una multitud de palabras. Desafortunadamente, entre las muchas pero poco pensadas palabras, estará por salir una mentirita, un pecado. La palabra entregada en una forma pensante muestra la prudencia. “En boca cerrada no entran moscas” y “por la boca muere el pez” son dos refranes que recomiendan la prudencia en la conversación.

Las dos palabras lengua y corazón se han visto unidas a lo largo de Proverbios y en las enseñanzas de Jesús. Mientras la conversación del justo o recto es plata escogida de sumo valor, el corazón de los impíos, es decir el conocimientola voluntadla facultad para tomar decisiones vale “poquísimo”, casi nada.

El versículos 21 muestra la influencia positiva de las personas. Por un lado, las palabras del hombre justo o recto son capaces de animaralentarinspirarsostenercuidar a muchos, mientras el insensato es indiferente, es ignorante por su propia voluntad, no puede salvarse a sí mismo y menos apoyar a otros. Su valor de amigo y colega está ausente, es nulo.

Una de las características de un hombre maduro es la capacidad de unir la conversación con las características del amor, la sabiduría, el conocimiento y la disciplina. Por lo tanto, puede sentirse seguro y apoyar a los demás, hasta poder calmar las situaciones tensas.

Cómo hablar

1. Hable con prudencia

2. Hable con justicia

3. Hable con templanza

4. Un “deporte“ necio

El versículo 22 apunta al valor que no se reemplaza, la bendición de Jehová. La presencia y el favor de Dios en la vida del individuo le entregan una riqueza íntegra desde el aspecto prudente y el moral hasta el material. Por lo tanto, no hay consecuencias dañinas. Por supuesto el proverbio sintético no está diciendo que el hombre no debe esforzarse en su trabajo, sino que dentro del concepto total del éxito hay que sentir la presencia y la bendición divinas. El trabajo dado por Dios como una forma de realización puede cumplir sólo lo que fue la intención original de Dios.

El versículo 23, como el versículo 15, es una observación de la vida real. Aquí hay dos grupos de personas y cada uno tiene su manera de ser y su manera de ocupar el tiempo. Por un lado, el necio e indiferente (ver 1:22) se divierte a través de ser un hacedor de perversidades, utilizando así sus labios, su mente, sus pies, para andar en una forma torcida y no recta. Por otro lado, el inteligente ocupa el tiempo en la sabiduría (“alguna habilidad” o la prudencia religiosa o ética). La palabra sejoq puede traducirse como “la risa, la mofa, la broma”, mostrando la actitud del necio frente a la maldad y el mundo.

En el versículo 24 se encuentran dos sentimientos bien guardados en dos individuos muy distintos. Por un lado, está el temor del impío o malvado y por otra parte está el deseo del justo. Ambos sentimientos se van a cumplir. ¡Qué triste vivir la vida lleno de temor! ¡Qué bendición escuchar a Dios diciendo: Pide lo que quieras que yo te dé. Nos hace recordar la promesa de Cristo: Pedid, y se os dará. Buscad y hallaréis. Mejor vivir con la confianza de una vida justa que siempre tener que estar mirando hacia atrás.

El mashal en el versículos 25 tiene dos posibles interpretaciones. Por un lado, se encuentra la lectura que sigue los textos arameos antiguos, la Vulgata, y traduce la preposición ke en la oración hebrea como una comparación (la misma traducción de ke se encuentra en el versículo 26). En este sentido, el impío o malvado es como la tempestad que viene rápidamente, produce su destrucción y también rápidamente se va. Pero el justo tiene fundamentos eternos, no sólo permanece por ahora sino que nunca desaparece de la presencia de Dios. La segunda interpretación, por otra parte, sigue el significado de ke como “el temporal”, eliminando como del texto, dejando la palabra “cuando”. Esta traducción esta apoyada en la Septuaginta y por algunos eruditos (KeilDelitzsch). El texto debería leerse: “Cuando pasa la tempestad, el impío no permanece pero el justo tiene fundamentos eternos.” El texto hebreo no tiene la palabra así de la primera parte del refrán. Aquí la tempestad simboliza alguna desgracia como la sequía, la inundación o el hambre, que confronta el justo tanto como el impío. Como consecuencia, el impío no sobrevive, pero el que es justo no sólo sobrevive sino que permanece para siempre. Jesús enseñó esto en la ilustración de los dos cimientos. Las dos interpretaciones están de acuerdo con las enseñanzas de Proverbios.

En el versículo 26, el perezoso ha encontrado un trabajo y es el empleado de otras personas. Sin embargo, se cumplen las características de su naturaleza y llega a ser como es el vinagre a los dientes, “amargo” y como humo a los ojos, “los hace llorosos e irritables”. El perezoso es una gran molestia en la vida laboral, especialmente para sus superiores. Es mejor no contratarlo. La enseñanza al joven es: ¡No sea flojo en el trabajo; cumpla bien!

Los dos futuros

En el versículos 27 aparece nuevamente el tema de la verdadera fe en Dios de la criatura hacia el Creador, un temor sano y reverencial. Una fe verdadera y pura prolonga la vida en calidad como en cantidad de años. Sin embargo, los impíos no van a cumplir los años apropiados de una vida, sino que van a tener una muerte prematura. Acortados expresa una acción drástica y de repente.

En el versículos 28 hay una proyección hacia el futuro. Ambas personas, el justo y el impío, tienen una expectativa o esperanza (dos palabras hebreas sinónimas). Sin embargo, aquí termina el paralelismo. El futuro del justo resulta en una escena de alegría (al cumplirse su esperanza), mientras la esperanza muere cuando llega el futuro y no se cumple. Hay un dicho que dice: “Soñar no cuesta nada.” A veces es verdad, pero en el contexto de una falsa esperanza del no creyente, es mejor andar en el camino del Señor y saber que hay un futuro con él. Hay un himno que afirma que “sin Cristo no tengo nada”, y es verdad. Creer que uno tiene un futuro glorioso sin Dios es como “echar agua al mar”.

En el versículo 29 se subraya la palabra fortaleza. Se identifica a Jehová como la fortaleza para aquel que tiene una vida (camino) completarealizadaíntegra. La palabra ma’oz para fortaleza acentúa un lugar seguro en el que uno puede protegerse. Nahúm lo dice así: ¡Bueno es Jehová! Es una fortaleza en la angustia, y conoce a los que en él se refugian. Por otra parte, Jehová es el terror o la ruina de los hacedores de maldad. Nahúm sigue diciendo: Pero arrasa con impetuosa inundación al que se levanta contra él. ¡Aún en las tinieblas perseguirá a sus enemigos!x

El versículos 30 contrasta el destino del justo y el del impío. La palabra ‘olam se traduce jamás y refleja la misma palabra traducida eternos del versículo 25. Por otra parte, los impíos no tienen futuro en la tierra, menos en la eternidad: sus años serán acortados.

El versículo 31 subraya que las palabras del justo extraen la sabiduríahabilidadprudencia (ver 1:20; 8:1; 10:13). Por otra parte, es mejor que la lengua perversatorcidamentirosa sea cortada, de modo que el daño se elimine. Nos hace recordar las palabras de Jesús a sus discípulos: Por tanto, si tu ojo derecho… si tu mano derecha… te es ocasión de caer, sácalo… échala de ti. Porque es mejor para ti que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

Otra vez se trata el tema de las palabras en el versículos 32. Mientras las palabras del justo son agradables o edificantes, las palabras de los impíos son distorsionadas y lejos de la realidad. El justo sabe hablar mientras el impío busca problemas.

Hay varias palabras clave que unifican esta sección como: los labios, el justo y el impío, la perversidad, etc. La palabra agrada une el versículos 32 con 11:1.

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