Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Proverbios 10: Segunda colección: Proverbios de Salomón

Una de las características de un hombre maduro es la capacidad de unir la conversación con las características del amor, la sabiduría, el conocimiento y la disciplina. Por lo tanto, puede sentirse seguro y apoyar a los demás, hasta poder calmar las situaciones tensas.

Cómo hablar

1. Hable con prudencia

2. Hable con justicia

3. Hable con templanza

4. Un “deporte“ necio

El versículo 22 apunta al valor que no se reemplaza, la bendición de Jehová. La presencia y el favor de Dios en la vida del individuo le entregan una riqueza íntegra desde el aspecto prudente y el moral hasta el material. Por lo tanto, no hay consecuencias dañinas. Por supuesto el proverbio sintético no está diciendo que el hombre no debe esforzarse en su trabajo, sino que dentro del concepto total del éxito hay que sentir la presencia y la bendición divinas. El trabajo dado por Dios como una forma de realización puede cumplir sólo lo que fue la intención original de Dios.

El versículo 23, como el versículo 15, es una observación de la vida real. Aquí hay dos grupos de personas y cada uno tiene su manera de ser y su manera de ocupar el tiempo. Por un lado, el necio e indiferente (ver 1:22) se divierte a través de ser un hacedor de perversidades, utilizando así sus labios, su mente, sus pies, para andar en una forma torcida y no recta. Por otro lado, el inteligente ocupa el tiempo en la sabiduría (“alguna habilidad” o la prudencia religiosa o ética). La palabra sejoq puede traducirse como “la risa, la mofa, la broma”, mostrando la actitud del necio frente a la maldad y el mundo.

En el versículo 24 se encuentran dos sentimientos bien guardados en dos individuos muy distintos. Por un lado, está el temor del impío o malvado y por otra parte está el deseo del justo. Ambos sentimientos se van a cumplir. ¡Qué triste vivir la vida lleno de temor! ¡Qué bendición escuchar a Dios diciendo: Pide lo que quieras que yo te dé. Nos hace recordar la promesa de Cristo: Pedid, y se os dará. Buscad y hallaréis. Mejor vivir con la confianza de una vida justa que siempre tener que estar mirando hacia atrás.

El mashal en el versículos 25 tiene dos posibles interpretaciones. Por un lado, se encuentra la lectura que sigue los textos arameos antiguos, la Vulgata, y traduce la preposición ke en la oración hebrea como una comparación (la misma traducción de ke se encuentra en el versículo 26). En este sentido, el impío o malvado es como la tempestad que viene rápidamente, produce su destrucción y también rápidamente se va. Pero el justo tiene fundamentos eternos, no sólo permanece por ahora sino que nunca desaparece de la presencia de Dios. La segunda interpretación, por otra parte, sigue el significado de ke como “el temporal”, eliminando como del texto, dejando la palabra “cuando”. Esta traducción esta apoyada en la Septuaginta y por algunos eruditos (KeilDelitzsch). El texto debería leerse: “Cuando pasa la tempestad, el impío no permanece pero el justo tiene fundamentos eternos.” El texto hebreo no tiene la palabra así de la primera parte del refrán. Aquí la tempestad simboliza alguna desgracia como la sequía, la inundación o el hambre, que confronta el justo tanto como el impío. Como consecuencia, el impío no sobrevive, pero el que es justo no sólo sobrevive sino que permanece para siempre. Jesús enseñó esto en la ilustración de los dos cimientos. Las dos interpretaciones están de acuerdo con las enseñanzas de Proverbios.

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar