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Proverbios 11: Jehová abomina el peso falso

El versículo 29 subraya dos características dañinas para uno mismo. Entregadas en un paralelismo sinónimo, las dos actitudes predicen cómo se rebaja el valor de las personas tontas. Por un lado, el que trae problemas a su casa o que crea problemas dentro de la casa, va a recibir una herencia miserable, es decir el viento. El viento simboliza algo que no es tangible, un bien de la ilusión. En este mismo sentido, el insensatoindiferente llegará a ser un esclavo del prudente en su manera de pensar y tomar decisiones. Así tal esclavo pierde su libertad y su casa independiente, quedando bajo la autoridad del otro.

El versículo 30 se complica en la segunda parte con un refrán difícil de interpretar. El problema exegético se concentra en dos palabras muy ambiguas. La primera se ha traducido gana y viene del hebreo laqat, que significa “tomar” o “recibir”. Laqat es un término bien amplio, y puede significar “quitar” como en 1:19, o “tomar la posesión de algo” como en 6:25, donde la mujer adúltera utiliza sus párpados (quizá las pestañas) para “tomar posesión de”, “captar” al ingenuo, o tener la responsabilidad de “conducir”’ como en Genesis 48:1. Asimismo, la segunda palabra ambigua del texto hebreo se traduce almas, que viene del vocablo nepesh, que puede significar todo del ser humano, desde “la pasión o el deseo” de la persona hasta la persona entera. Al ver estas palabras ambiguas, las tres interpretaciones mejores son:

(1) La segunda parte del versículo es favorable, entonces el sabio está “tomando o ganando” a las personas;

(2) la segunda parte del versículo es desfavorable, entonces el sabio “quita” las vidas (del malhechor);

(3) la segunda parte del versículo es neutral, expresando que es sabio aquel que “conduce” o “toma posesión” de las personas;

(4) la segunda parte del versículo debe leerse “el violento quita las vidas” (Serrano; William McKane). La primera interpretación se apoya en el hecho de unir el versículo anterior con este versículo, y hacer un paralelismo. La segunda interpretación se apoya en el concepto de guardar enteramente el texto, agregando una característica del malo al final; esta interpretación es poco probable. La tercera interpretación, favorecida por este comentario, toma en serio el texto hebreo, viendo cómo el sabio, en muchos momentos, tiene la responsabilidad de guiar a los demás, por eso sus vidas están en su posesión. Entonces, el texto podría leerse: “El fruto del justo es árbol de vida, el sabio tendría la responsabilidad de las personas.” Finalmente la cuarta interpretación se apoya en los escritos griegos (Septuaginta) y modifica la palabra hebrea para “sabio”, a la palabra hebrea que significa “la violencia”, mostrando que es el violento que quita las vidas y no el sabio. Parece que la primera o la tercera interpretación mantiene el texto hebreo más fielmente, y es preferible la tercera interpretación. En conclusión, se puede ver que el hombre justo es una fuente para descubrir el camino de vida y construir una vida exitosa.

El versículo 31 afirma el juicio en la tierra para el justo, el impío y el pecador. El justo va a recibir su premio o recompensa, del vocablo hebreo shalem. Cuanto más pone énfasis en la urgencia y la seguridad de la “recompensa justa” al impío. Hay una gran advertencia para el joven que es instruido por el maestro sobre estos mashal. El versículo 31 se encuentra citado en 1de Pedro 4:18 para dar una fuerte advertencia contra aquellos que no obedecen el evangelio de Dios. El mismo concepto de la recompensa según las obras se encuentra en otros pasajes de Proverbios.

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