Los versículos 4-7 nos dan los nombres de 13 hijos de David nacidos en Jerusalén. El texto (masorético) paralelo en 2 de Samuel 5:14-16 indica únicamente 11. Para variar, la LXX ofrece una lista de 24 hijos. El aumento en el número por el Cronista obedece principalmente a su deseo de demostrar que David era un hombre altamente bendecido por Dios. Según las normas hebreas, muchos hijos eran una de las mejores señales de la presencia bendita de Dios con uno. No es extraño, pues, que el Cronista comunica esto con un número más elevado de hijos.
David derrota a los filisteos
Esta narración cumple esencialmente el mismo fin: ilustrar cómo David derrotó a los filisteos cuando Saúl no había podido hacerlo. Esta sección tiene otra mira también. Aun queda cierta sombra sobre David por causa del primer intento por llevar el arca y la subsecuente muerte de Uza. En ese relato se notó el uso del verbo “irrumpir” para describir la acción de Dios en juicio. En esta sección vuelve a usarse este verbo, pero esta vez denota la destrucción de los filisteos con la ayuda divina. Ya no queda ninguna duda respecto al respaldo y aprobación divinos sobre David. Es importante notar que en esta ocasión David tomó el cuidado de consultar a Dios antes de actuar. He aquí el propósito del Cronista: pintar un cuadro de David no sólo como gran guerrero en batallas militares, sino como un hombre de Dios. En esto David era el opuesto directo de Saúl. Casi puede leerse entre líneas el regocijo del Cronista cuando enfatiza que los dioses de los filisteos cayeron en las manos de David. Esto también es un contraste rotundo con lo acontecido a Saúl cuando su cabeza quedó exhibida ante los paganos dentro de su propio templo.
Un comentario adicional sobre una parte del versículo 12 encaja bien aquí. Según la fuente del Cronista y de acuerdo a algunos manuscritos hebreos de este texto, se lee “David y sus hombres se los llevaron”. Esto alude a los dioses abandonados por los filisteos, desde luego. Nuestro texto de parte del Cronista reza: … David ordenó que fuesen quemados. Algunos comentaristas opinan que esto representa un cambio bastante importante. La importancia estriba en que el cambio de parte del Cronista representa un esfuerzo por éste de demostrar que David actuaba fielmente en obediencia a las leyes de Moisés. Otros argumentan que este cambio no obedece tanto al deseo del Cronista como al uso de una fuente diferente al texto masorético. Debe observarse, no obstante, que el texto aludido en el libro de Samuel en la RVR-1960 reza casi igual que nuestro texto en Crónicas.
