2 de Samuel 7:9 y he estado contigo dondequiera que has ido,[g] he exterminado delante de ti a todos tus enemigos, y te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay en la tierra.
2 de Samuel 7:10 Además, yo fijaré un lugar para mi pueblo Israel y lo plantaré allí, para que habite en él y nunca más sea removido, ni los inicuos lo aflijan más, como antes,
2 de Samuel 7:11 en el tiempo en que puse jueces sobre mi pueblo Israel; y a ti te haré descansar de todos tus enemigos. Asimismo Jehová te hace saber que él te edificará una casa.
casa, bayit: Casa, familiares, clan, familia; templo, edificio, hogar. Bayit aparece cerca de 2.000 veces en el Antiguo Testamento. Bayit se puede referir a una casa o a una familia y también es la palabra para el templo, la casa de Dios en Jerusalén.
2 de Samuel 7:12 Y cuando tus días se hayan cumplido y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual saldrá de tus entrañas, y afirmaré su reino.
A uno de tu linaje : Puede referirse tanto a uno como a varios niños. También puede aplicarse a futuras generaciones dentro de una línea de sucesión. Aquí se aplica tanto a Salomón como al Mesías.
2 de Samuel 7:13 Él edificará una casa para mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino.
2 de Samuel 7:14 Yo seré padre para él, y él será hijo para mí. Si hace mal, yo lo castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres;[h]
Yo le seré a él padre : Se habla de Dios como padre más de 200 veces en el NT; es una forma preferida que utiliza Jesús para referirse a Dios.
2 de Samuel 7:15 pero no apartaré mi misericordia de él como la aparté de Saúl, a quien quité de delante de ti.
A causa del pecado de idolatría cometido por Salomón al final de su vida, el reino le fue traspasado a su hijo Jeroboam. Sin embargo, una porción fue reservada bajo el nombre de David, y la línea del Mesías mantuvo su continuidad, cumpliéndose así la promesa.
2 de Samuel 7:16 Tu casa y tu reino permanecerán siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente’ ”».[i]
El hijo de David (Salomón) y el Hijo de David (el Mesías) se funden aquí. El trono del Mesías es el que se establecerá para siempre.. En Israel existía la creencia común de que el Mesías vendría de la tribu de Judá y del trono de David.
Ambos, tu casa y tu reino , serán establecidos eternamente . Esto no puede referirse a la casa en sentido material, sino que se anticipa a lo que dijo Cristo refiriéndose a su cuerpo: «Destruid este templo, y en tres días lo levantaré».
La petición de David era buena, pero Dios dijo que no. Esto no quiere decir que Dios rechazó a David. Es más, Dios estaba planeando algo aun mayor en la vida de David que permitirle el prestigio de construir el templo. Aunque Dios rechazó la petición de David prometió que continuaría la casa (o dinastía) de David para siempre. La dinastía terrenal de David terminó cuatro siglos más tarde, pero Jesucristo, un descendiente directo de David, fue el cumplimiento final de esta promesa. Cristo reinará por toda la eternidad, ahora en su reino espiritual y en los cielos, y más tarde en la tierra, en la nueva Jerusalén. ¿Ha orado con buenas intenciones, sólo para que Dios le diga que no? Esta es la manera que Dios tiene de dirigir su vida hacia un propósito mayor. Aceptar el no de Dios requiere tanta fe como para cumplir el sí de Dios.
