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Amós 5: La naturaleza de la religión verdadera

Amós 5:8 buscad al que hace las Pléyades y el Orión, y vuelve las tinieblas en mañana, y hace oscurecer el día como noche; el que llama a las aguas del mar, y las derrama sobre la faz de la tierra; Jehová es su nombre;

Pléyades : Grupo de estrellas en la constelación de Tauro, cerca de la constelación de Orión. Dios es el Creador y Sostenedor; regula la naturaleza de manera que la mañana sigue a la noche; las aguas son succionadas del mar y regresan al mar en forma de lluvia.

Pléyades y Orión son constelaciones de estrellas. Durante miles de años, los navegantes han arriesgado sus vidas y sus fortunas confiando en las estrellas. La inmutabilidad de los cielos nos presenta un reto para buscar más allá de las estrellas, a su Creador.

Amós 5:9 que da esfuerzo al despojador sobre el fuerte, y hace que el despojador venga sobre la fortaleza.

Amós 5:10 Ellos aborrecieron al reprensor en la puerta de la ciudad, y al que hablaba lo recto abominaron.

Aquí se refiere al juez honesto. Una sociedad se encuentra en problemas cuando aquellos que tratan de hacer el bien son aborrecidos por su justicia. Cualquier sociedad que explota a los pobres e indefensos o aborrece la verdad va encaminada a su propia destrucción.

Reprensor : El que juzga, reprueba o decide el caso en la puerta . El tribunal se reunía en la puerta de la ciudad.

Amós 5:11 Por tanto, puesto que vejáis al pobre y recibís de él carga de trigo, edificasteis casas de piedra labrada, mas no las habitaréis; plantasteis hermosas viñas, mas no beberéis el vino de ellas.

Piedra labrada : La mayoría de las casas se construían de ladrillos de barro o, a lo sumo, de piedras recogidas en los campos. Sólo en los edificios públicos, como templos y palacios, se empleaba piedra labrada.

Amós 5:12 Porque yo sé de vuestras muchas rebeliones, y de vuestros grandes pecados; sé que afligís al justo, y recibís cohecho, y en los tribunales hacéis perder su causa a los pobres.

¿Por qué hace Dios tanto énfasis en la forma que tratamos a los pobres? La forma en la que tratamos a los ricos, o a aquellos que tienen una posición económica igual a la nuestra, a menudo refleja lo que esperamos recibir de ellos. Pero ya que los pobres no nos pueden dar nada, la forma en la que los tratemos refleja nuestro verdadero carácter. ¿Acaso nosotros, al igual que Cristo, damos sin pensar en el beneficio? Debemos tratar a los pobres de la misma manera que queramos que Dios nos trate.

Aquí hay ocho excusas comunes para no ayudar a los pobres.

(1) No merecen que los ayudemos. Ellos provocaron su pobreza; dejemos que salgan adelante solos.

(2) El llamado que hace Dios para ayudar a los pobres se aplica para otro tiempo.

(3) No tenemos gente como esa.

(4) Yo tengo mis propias necesidades.

(5) Cualquier dinero que dé será desperdiciado, robado o gastado en otras cosas. El pobre nunca lo verá.

(6) Puedo convertirme yo mismo en una víctima.

(7) No sé por dónde comenzar, no tengo tiempo.

(8) Lo poquito que yo dé no cambiará nada.

En vez de dar excusas inaceptables, pregúntese ¿qué es lo que puede hacerse para ayudar a los pobres. ¿Acaso su iglesia tiene programas para ayudar a los necesitados? ¿Puede ofrecerse como voluntario para trabajar en un grupo comunitario que lucha contra la pobreza? Como un individuo, usted quizá no esté capacitado para lograr muchas cosas, pero únase con gente que esté motivada de la misma manera y observe cómo las montañas se comienzan a mover.

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