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Génesis 17: El Pacto y la circunscición

Gén 17:12  Y de edad de ocho días será circuncidado todo varón entre vosotros por vuestras generaciones;  el nacido en casa,  y el comprado por dinero a cualquier extranjero,  que no fuere de tu linaje.

La circuncisión se administra tan temprano porque señala el ingreso al pacto.

Gén 17:13  Debe ser circuncidado el nacido en tu casa,  y el comprado por tu dinero;  y estará mi pacto en vuestra carne por pacto perpetuo.

Gén 17:14  Y el varón incircunciso,  el que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio,  aquella persona será cortada de su pueblo;  ha violado mi pacto.

Dios estaba entrando en un pacto o contrato con Abraham. Los términos eran muy simples: Abraham obedecería a Dios y circuncidaría a todo varón de su familia. La parte de Dios era darle herederos, propiedad, poder y riqueza. Muchos de los contratos que hacemos con otros son trueques equitativos. Damos algo y en reciprocidad recibimos algo de igual valor. Pero cuando acordamos ser parte de la familia de Dios, las bendiciones sobrepasan lo que debemos entregar.

Gén 17:15  Dijo también Dios a Abraham:  A Sarai tu mujer no la llamarás Sarai,  mas Sara será su nombre.

Como ambos nombres significan «princesa», el nombre de Sarai fue cambiado por el de Sara , para incluirla en el pacto por derecho propio.

17:16  Y la bendeciré,  y también te daré de ella hijo;  sí,  la bendeciré,  y vendrá a ser madre de naciones;  reyes de pueblos vendrán de ella.

Gén 17:17  Entonces Abraham se postró sobre su rostro,  y se rió,  y dijo en su corazón:  ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo?  ¿Y Sara,  ya de noventa años,  ha de concebir?

Abraham . . . se rió porque todo esto era increíble. Su risa es algo irónica debido a que «Isaac» significa «que Dios le sonría».

Gén 17:18  Y dijo Abraham a Dios:  Ojalá Ismael viva delante de ti.

Gén 17:19  Respondió Dios:  Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo,  y llamarás su nombre Isaac;  y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él.

Gén 17:20  Y en cuanto a Ismael,  también te he oído;  he aquí que le bendeciré,  y le haré fructificar y multiplicar mucho en gran manera;  doce príncipes engendrará,  y haré de él una gran nación.

Doce príncipes alude a los jefes tribales ismaelitas.

Dios no se olvidó de Ismael. Aunque no podía ser heredero de Abraham, podría ser padre de una gran nación. A pesar de las circunstancias, Dios tampoco se olvida de usted. Obedézcale y confíe en su plan.

Gén 17:21  Mas yo estableceré mi pacto con Isaac,  el que Sara te dará a luz por este tiempo el año que viene.

Gén 17:22  Y acabó de hablar con él,  y subió Dios de estar con Abraham.

Gén 17:23  Entonces tomó Abraham a Ismael su hijo,  y a todos los siervos nacidos en su casa,  y a todos los comprados por su dinero,  a todo varón entre los domésticos de la casa de Abraham,  y circuncidó la carne del prepucio de ellos en aquel mismo día,  como Dios le había dicho.

Gén 17:24  Era Abraham de edad de noventa y nueve años cuando circuncidó la carne de su prepucio.

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