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Génesis 18: Anuncio del nacimiento de Isaac

(1) Abraham intercede por Sodoma y Gomorra. En primer lugar, Dios revela a Abraham su propósito de juicio contra Sodoma y Gomorra por la extrema pecaminosidad de los hombres. La decisión de revelación se debe a dos factores: Abraham se ha de convertir en una nación fuerte y de modelo de vida para todos. Además, hay un compromiso de que esta nación andará en los caminos de Dios. Esta decisión de Dios es fundamental e indica su fidelidad de hacer posible la comunión del hombre con él. De aquí en adelante, Dios nada haría sin revelar a su pueblo, a través de sus profetas y hombres escogidos. Así la nación de Israel fue escogida como recipiente de la revelación de Dios y depositaria de las Sagradas Escrituras. Con la venida de Jesucristo, la voluntad final de Dios es revelada por Jesucristo y el Espíritu Santo a los apóstoles.

Antes de la ejecución del juicio, Dios decide comprobar personalmente la realidad del pecado y ofrecer una última oportunidad a esos hombres. Mientras se cumple este último criterio de juicio, Abraham intercede por estas ciudades. El se basa en su extensa experiencia con Dios en la cual había comprobado la justicia de Dios que no puede tolerar el pecado ni trata igual al justo y al pecador. Y también muestra la misericordia de Dios en perdonar al hombre de sus pecados. Por encima de todo, estaba el interés de Abraham en Lot quien moraba en Sodoma. Se establecen dos normas en cuanto al juicio: Primera, nunca Dios trae juicio sin antes advertir y conceder una última oportunidad al hombre. Y segunda, Dios permite la intercesión como apelación normativa antes de cualquier juicio. Ambas concesiones expresan al extremo la misericordia y paciencia de Dios para con el hombre. Toda la Biblia da testimonio de continuidad de estas dos normas en la relación de Dios con el hombre. El juicio de Dios siempre ha sido declarado por los profetas y juntamente con las señales han servido de advertencia. La intercesión se inicia con Abraham, continúa en el pueblo de Israel con los profetas que advierten e interceden ante el juicio de Dios, y culmina con Jesucristo. En la encarnación Dios concede al hombre su misma presencia como advertencia y última oportunidad de reconciliación. Por su muerte expiatoria se ofrece como el intercesor por excelencia. El sacerdocio del creyente le concede también el privilegio de interceder a Dios a favor del hombre y al mismo tiempo de comunicar el mensaje de Dios al hombre.

La intercesión de Abraham no evita el juicio pues el número de justos en la ciudad era insignificante. La consideración de Dios hasta diez justos indica la misericordia de Dios que por 10 justos él esperaría más antes de ejecutar el juicio. Implica también la responsabilidad misionera de los pocos justos quienes por su testimonio ofrecen esperanza de redención a toda la ciudad.

Abraham

Todos sabemos que cualquier cosa que hagamos trae aparejada una consecuencia. Lo que hacemos puede desencadenar una serie de sucesos que pueden continuar aun después de que nos hayamos ido. Desafortunadamente, cuando tomamos una decisión, por lo general sólo pensamos en las consecuencias inmediatas. Estas a menudo son engañosas ya que son efímeras.

Abraham tenía que tomar una decisión. Tenía que elegir entre establecerse con su familia y sus pertenencias en lugares desconocidos o permanecer donde estaba. Tenía que elegir entre la seguridad de lo que ya tenía y la incertidumbre de viajar bajo la dirección de Dios. Lo único que lo podía llevar a trasladarse era la promesa de Dios de que lo guiaría y bendeciría. Lo menos que podía imaginar Abraham era cuánto dependía el futuro de su decisión de quedarse o de continuar. Su obediencia afectó la historia del mundo. Su decisión de seguir a Dios puso en marcha el desarrollo de la nación que a la larga Dios utilizaría como propia al venir a vivir a la tierra. Cuando Jesucristo vino a la tierra, se cumplió la promesa de Dios: por medio de Abraham fue bendecido todo el mundo.
Quizá usted desconozca los efectos a largo plazo que tienen las decisiones que toma hoy. Pero, el hecho de saber que tendrán consecuencias posteriores debería hacerlo pensar cuidadosamente y buscar la dirección de Dios al tomar decisiones y llevarlas a cabo.

Entre los logros de Abraham tenemos: Su fe agradó a Dios; Fue el fundador de la nación judía; Logró el respeto de los demás y fue valiente al defender a su familia a cualquier precio; No sólo fue un padre responsable para con su familia, sino que además practicó la hospitalidad; Fue un ganadero rico y exitoso; Por lo general evitaba los conflictos, pero cuando eran inevitables, permitía que su oponente estableciera las reglas para aclarar las disputas. Pero también tuvo sus debilidades y errores: En medio de los aprietos, distorsionaba la verdad

De su vida aprendemos que: Dios desea dependencia, confianza y fe en El, pero no una fe en nuestra facultad de complacerlo; Desde el principio el plan de Dios ha sido darse a conocer a todo el mundo.

Nació en Ur de los caldeos; pasó la mayor parte de su vida en Canaán. Fue un próspero ganadero; Hermano de Nacor y Harán. Fue su padre Taré, y su esposa Sara. Tío de Lot y padre de Ismael e Isaac.

«Y Abram creyó a Jehová, y le fue contado por justicia» (Gen_15:6).
La historia de Abraham se relata en Génesis.

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