Gén 45:9 Daos prisa, id a mi padre y decidle: Así dice tu hijo José: Dios me ha puesto por señor de todo Egipto; ven a mí, no te detengas.
Gén 45:10 Habitarás en la tierra de Gosén, y estarás cerca de mí, tú y tus hijos, y los hijos de tus hijos, tus ganados y tus vacas, y todo lo que tienes.
Gén 45:11 Y allí te alimentaré, pues aún quedan cinco años de hambre, para que no perezcas de pobreza tú y tu casa, y todo lo que tienes.
Gén 45:12 He aquí, vuestros ojos ven, y los ojos de mi hermano Benjamín, que mi boca os habla.
Gén 45:13 Haréis, pues, saber a mi padre toda mi gloria en Egipto, y todo lo que habéis visto; y daos prisa, y traed a mi padre acá.
Gén 45:14 Y se echó sobre el cuello de Benjamín su hermano, y lloró; y también Benjamín lloró sobre su cuello.
Gén 45:15 Y besó a todos sus hermanos, y lloró sobre ellos; y después sus hermanos hablaron con él.
Gén 45:16 Y se oyó la noticia en la casa de Faraón, diciendo: Los hermanos de José han venido. Y esto agradó en los ojos de Faraón y de sus siervos.
Gén 45:17 Y dijo Faraón a José: Di a tus hermanos: Haced esto: cargad vuestras bestias, e id, volved a la tierra de Canaán;
Gén 45:18 y tomad a vuestro padre y a vuestras familias y venid a mí, porque yo os daré lo bueno de la tierra de Egipto, y comeréis de la abundancia de la tierra.
Gén 45:19 Y tú manda: Haced esto: tomaos de la tierra de Egipto carros para vuestros niños y vuestras mujeres, y traed a vuestro padre, y venid.
Gén 45:20 Y no os preocupéis por vuestros enseres, porque la riqueza de la tierra de Egipto será vuestra.
La magnanimidad de Faraón no tenía precedentes. No hay duda que se debía a la providencia de Dios, una providencia que también preparó las severas pruebas que debió enfrentar Israel, como la de tener que proclamar la soberanía de Dios sobre Egipto.
A José lo rechazaron, raptaron, esclavizaron y encarcelaron. A pesar de que sus hermanos le fueron infieles, él los perdonó bondadosamente y compartió con ellos su prosperidad. José demostró que Dios nos perdona y nos colma de bondad aun cuando hayamos pecado contra El. Este mismo perdón y estas mismas bendiciones serán nuestros si lo pedimos.
Gén 45:21 Y lo hicieron así los hijos de Israel; y les dio José carros conforme a la orden de Faraón, y les suministró víveres para el camino.
Gén 45:22 A cada uno de todos ellos dio mudas de vestidos, y a Benjamín dio trescientas piezas de plata, y cinco mudas de vestidos.
Gén 45:23 Y a su padre envió esto: diez asnos cargados de lo mejor de Egipto, y diez asnas cargadas de trigo, y pan y comida, para su padre en el camino.
Gén 45:24 Y despidió a sus hermanos, y ellos se fueron. Y él les dijo: No riñáis por el camino.
No riñáis por el camino : «No peleen entre ustedes».
Gén 45:25 Y subieron de Egipto, y llegaron a la tierra de Canaán a Jacob su padre.
Gén 45:26 Y le dieron las nuevas, diciendo: José vive aún; y él es señor en toda la tierra de Egipto. Y el corazón de Jacob se afligió, porque no los creía.
El corazón de Jacob se afligió : Casi muere de la impresión recibida.
