El templo samaritano Según el historiador Josefo, el templo samaritano se construyó en el año 330 a. de J.C. por permiso exclusivo de Alejandro el Grande. Según otros, la construcción es incierta, aunque hay los que creen que este templo se levantó a raíz de que el hijo del Sumo Sa- cerdote fue expulsado por haber contraído nupcias con una hija de Sanballat (Neh_13:28). Se cree que este templo se levantó en el tiempo de Nehemías, 444 a. de J.C.
Surgimiento repentino de Sion
Tras la formulación de la sentencia divina contra los samaritanos y sus arrogantes argumentos teológicos y nacionalistas, los versículos 7-24 tratan de la intervención directa de Jehová, quien viene con fuego para descargar su ira y para juzgar con fuego y con espada a todo mortal.
El juicio divino empieza por los samaritanos, de quienes se dice que serán completamente aniquilados. Después es el turno de las demás naciones. Muchos serán los que morirán a causa de Jehová. Es a este aspecto de la intervención directa de Jehová a que se refiere el pasaje Deuteronomio 63:1-6.
Tras la venganza divina viene la redención plena de Sion, la cual se ve de repente llena de habitantes, en contraste con su débil y escasa población en los días del profeta. Este hecho ocasiona gran sorpresa a Sion misma, como se sorprendería una mujer que está de parto, y antes que le vengan los dolores ¡halla que ha dado a luz un varón!.
El surgimiento de Sion es tan repentino que enfocando en conjunto los acontecimientos, parecería que todo ocurrió en un solo día: ¿Quién ha oído cosa semejante? ¿Podrá nacer un país en un solo día? Estas son preguntas de Dios mismo (v. 8a). Sin embargo, este portento ocurriría en la historia universal, porque es designio divino. Los dolores de parto del pueblo de Israel no han sido en vano. Dios ha traído a Israel hasta este punto culminante de su historia, y el Dios de la historia no se va a detener ni va a desistir de llevar su obra hasta su culminación.
Tras estos acontecimientos llegará el tiempo para reunir a los sobrevivientes de todas las naciones y lenguas, los cuales acudirán a Sion y verán la gloria divina en lo que Dios ha hecho. De entre ellos, algunos serán marcados con una señal especial y enviados a las naciones, aun a las más distantes, que aún no han oído de la fama de Dios ni han visto la gloria divina, a fin de anunciarla a las naciones.
Entonces las naciones participarán en la gran empresa de producir la inmigración de los judíos de entre todas las naciones, como si fueran ellos una ofrenda a Jehová, a ser presentados en su monte santo en Jerusalén.
Entonces ocurrirá otra cosa sin precedentes. Dice el versículo 21: También de entre ellos tomaré para sacerdotes y levitas, ha dicho Jehová. Mucho se ha discutido a través de los siglos acerca de lo que implican las palabras de entre ellos (mehem). ¿Son los israelitas que han inmigrado a Sion tras su repentino surgimiento? ¿O son los misioneros que fueron enviados a diversas naciones para anunciar la gloria de Jehová?.
Quizá la clave para la respuesta está en la interpretación del comentarista judío Yosef Kimji, quien explica que lámed, que se traduce para (para sacerdotes y para levitas), indica que los gentiles convertidos llevarán a cabo funciones sacerdotales, tomando el lugar de los gabaonitas y de los netinim o donados al templo. Este criterio anticiparía la iniciativa del movimiento misionero en otras naciones aparte de Israel.
El libro de Isaías termina con una escena apocalíptica del juicio de Dios contra sus enemigos que incursionaron en el territorio de Sion. La escena presenta a sus cadáveres expuestos a la vista de todo mortal que vaya a Sion para postrarse delante de Jehová. Por las alusiones geográficas e históricas se deduce que se refiere al Valle de Hinom (Guéihinom) nombre del cual proviene la palabra Gehena en el NT. De estos hombres que se rebelaron contra Jehová se dice que su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará. Y serán un horror para todo mortal. [/private]
