Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Jeremías 10: Los falsos dioses y el Dios verdadero

Jeremías 10:1 Los falsos dioses y el Dios verdadero[a]. Oíd la palabra que Jehová ha hablado sobre vosotros, casa de Israel.

Jeremías 10:2 Así ha dicho Jehová: «No aprendáis el camino de las naciones[b] ni tengáis temor de las señales del cielo,[c] aunque las naciones las teman.

Jeremías 10:3 Porque las costumbres de los pueblos son vanidad: cortan un leño del bosque, luego lo labra el artífice con su cincel,

Objetos hechos por manos humanas no sirven de ayuda, porque no pueden hacer mal ni bien . Se mantienen inmóviles, no hablan , son llevados , porque no pueden andar.

Todos quisiéramos conocer el futuro. Las decisiones serían más fáciles de tomar, se evitarían los fracasos y se asegurarían algunos éxitos. El pueblo de Judá también quería conocer el futuro y trató de discernirlo interpretando las señales de los cielos. La respuesta de Jeremías es aplicable también hoy: Dios creó la tierra y los cielos, incluyendo las estrellas que la gente consulta y adora. Nadie descubrirá el futuro en cartas inventadas de estrellas de Dios. Sin embargo, Dios, quien promete guiarnos, conoce su futuro y estará con usted en todos sus pasos. Quizás no le revele el futuro, pero caminará a su lado a medida que lo despliega. No confíe en las estrellas, confíe en aquel que creó las estrellas.

Jeremías 10:4 con plata y oro lo adornan y con clavos y martillo lo afirman para que no se mueva.

Jeremías 10:5 Derechos están como una palmera, pero no hablan; son llevados, porque no pueden andar.[d] No tengáis temor de ellos, porque ni pueden hacer mal ni tienen poder para hacer bien».[e]

Jeremías 10:6 No hay nadie semejante a ti, Jehová; grande eres tú y grande en poder es tu nombre.[f]

Jeremías 10:7 ¿Quién no te temerá, Rey de las naciones?[g] A ti es debido el temor, porque entre todos los sabios de las naciones y en todos sus reinos, no hay nadie semejante a ti.

En comparación con los ídolos impotentes, Dios es único. No hay (dios) semejante a él. Se trata de alguien que está por encima de las deidades tribales, confinadas a un área geográfica determinada, porque él es Rey de las naciones, Rey de todos.

Jeremías 10:8 Todos se infatuarán y entontecerán. Enseñanza vana es el leño.[h]

Son necios los que depositan su confianza en un trozo de madera, aun cuando esté bien tallado y vestido espléndidamente. Al discernir quién es el verdadero Dios, la persona más simple que lo adora es más sabia que la más sabia que adora a un ídolo carente de valor. ¿En qué o en quién deposita su confianza?

Jeremías 10:9 Traerán plata batida de Tarsis[i] y oro de Ufaz,[j] obra del artífice y de manos del fundidor; los vestirán de azul y de púrpura, pues obra de peritos es todo.

La plata venía de Tarsis. A Ufaz se le menciona solamente aquí y en Daniel 10:5. Su ubicación es desconocida.

Tarsis estaba localizada al límite este del mundo antiguo, quizás lo que es hoy España, era una fuente de plata, estaño, plomo y hierro para Tiro. La ubicación de Ufaz se desconoce. En cambio, quizás sea un término metalúrgico para oro refinado. No importa cuán bien hecho o cuán hermosos sean los ídolos, nunca tendrán el poder y la vida del Dios vivo y verdadero.

Jeremías 10:10 Mas Jehová es el Dios verdadero: él es el Dios vivo y el Rey eterno; ante su ira tiembla la tierra, y las naciones no pueden sufrir su indignación.

Jeremías 10:11 Les diréis esto: «Los dioses, que no hicieron los cielos ni la tierra, desaparezcan de la tierra y de debajo de los cielos».[k]

Jeremías 10:12 [l]Él hizo con su poder la tierra, con su saber puso en orden el mundo y con su sabiduría extendió los cielos.[m]

Jeremías 10:13 A su voz se produce un tumulto de aguas en el cielo;[n] él hace subir las nubes del extremo de la tierra, trae los relámpagos con la lluvia y saca el viento de sus depósitos.[ñ]

Jeremías 10:14 Todo hombre se embrutece, le falta conocimiento; se avergüenza de su ídolo todo fundidor, porque mentirosa es su obra de fundición y no hay espíritu en ella.

Jeremías 10:15 Vanidad son, obra vana; en el tiempo de su castigo perecerán.

Jeremías 10:16 No es así la porción de Jacob, porque él es el Hacedor de todo, e Israel es la vara de su heredad:[o] ¡Jehová de los ejércitos es su nombre!

En esta parte del sermón del templo, Jeremías compara a los ídolos con Jehová . Los adoradores de ídolos son condenados; Dios es alabado.

Jeremías 10:17 Asolamiento de Judá[p] Recoge del suelo tu equipaje, tú que moras en lugar fortificado,[q]

Jeremías 10:18 porque así ha dicho Jehová: «Esta vez arrojaré con honda a los moradores de la tierra, y los afligiré, para que lo sientan».[r]

Jeremías 10:19 ¡Ay de mí, por mi quebrantamiento! Mi llaga es muy dolorosa. Pero dije: «Ciertamente enfermedad mía es esta, y debo sufrirla.

Jeremías 10:20 Mi tienda está destruida y todas mis cuerdas están rotas; mis hijos me han abandonado y perecieron; no hay ya quien levante mi tienda ni quien cuelgue mis cortinas».[s]

Jeremías lamenta su propio destino y el de su pueblo. Sus hijos son los habitantes de Judá y Jerusalén, porque él nunca se casó o tuvo hijos.

Jeremías 10:21 Porque los pastores[t] se han vuelto necios y no han buscado a Jehová; por eso, no prosperaron y se dispersó todo su rebaño.

Los pastores son gobernantes, y el ganado o rebaño es el pueblo.

En esta sección, Jeremías usa la imagen de los nómadas que vagan en el desierto tratando de montar sus tiendas. Los pastores de la nación son los líderes malvados responsables de la calamidad. Los rebaños son el pueblo de Judá. En lugar de que los líderes guiaran al pueblo de Dios, lo llevaron por el rumbo equivocado.

Jeremías 10:22 Un fuerte rumor, un gran alboroto, viene de la tierra del norte,[u] para convertir en soledad todas las ciudades de Judá, en guarida de chacales.

El castigo y el exilio están cerca, así que Dios le dice al pueblo que recoja sus pertenencias.

Jeremías 10:23 ¡Conozco, Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos![v]

Jeremías 10:24 ¡Castígame, Jehová, mas con juicio; no con tu furor, para que no me aniquiles![w]

Jeremías se inclina ante el castigo de Dios, pero implora la justicia divina.

castígame, yasar: Corregir, instruir, o reformar a alguien. Este verbo se refiere a la disciplina y la corrección necesarias para el entrenamiento moral. Moisés le dijo a Israel en Deuteronomio 8:5 que «como castiga el hombre a su hijo, así Jehová tu Dios te castiga». Algunos individuos no pueden ser corregidos solamente por medio de palabras. Yasar implica en ocasiones medidas severas, tales como el uso de látigos, o técnicas de enseñanza, como en el caso del director de música que instruía a los músicos levitas. De yasar deriva el sustantivo musar, que significa «instrucción».

La habilidad de Dios para planear bien nuestras vidas es infinitamente mayor que la nuestra. Algunas veces tememos el poder y los planes de Dios porque sabemos que es muy fácil que su poder nos aplaste si lo usara en nuestra contra. No tema permitir que Dios corrija sus planes. Le dará sabiduría si usted está dispuesto.

Jeremías 10:25 Derrama tu enojo sobre los pueblos que no te conocen y sobre las naciones que no invocan tu nombre, porque se comieron a Jacob, lo devoraron, lo han consumido y han asolado su morada.

    Páginas: 1 2 3

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar