Jeremías 10:23 ¡Conozco, Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos![v]
Jeremías 10:24 ¡Castígame, Jehová, mas con juicio; no con tu furor, para que no me aniquiles![w]
Jeremías se inclina ante el castigo de Dios, pero implora la justicia divina.
castígame, yasar: Corregir, instruir, o reformar a alguien. Este verbo se refiere a la disciplina y la corrección necesarias para el entrenamiento moral. Moisés le dijo a Israel en Deuteronomio 8:5 que «como castiga el hombre a su hijo, así Jehová tu Dios te castiga». Algunos individuos no pueden ser corregidos solamente por medio de palabras. Yasar implica en ocasiones medidas severas, tales como el uso de látigos, o técnicas de enseñanza, como en el caso del director de música que instruía a los músicos levitas. De yasar deriva el sustantivo musar, que significa «instrucción».
La habilidad de Dios para planear bien nuestras vidas es infinitamente mayor que la nuestra. Algunas veces tememos el poder y los planes de Dios porque sabemos que es muy fácil que su poder nos aplaste si lo usara en nuestra contra. No tema permitir que Dios corrija sus planes. Le dará sabiduría si usted está dispuesto.
Jeremías 10:25 Derrama tu enojo sobre los pueblos que no te conocen y sobre las naciones que no invocan tu nombre, porque se comieron a Jacob, lo devoraron, lo han consumido y han asolado su morada.
