Jeremías 29:14 «Me dejaré hallar de vosotros»–declara el Señor–»y restauraré vuestro bienestar y os reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde os expulsé»–declara el Señor–»y os traeré de nuevo al lugar de donde os envié al destierro.»
Jeremías 29:15 Por cuanto habéis dicho: «El Señor nos ha levantado profetas en Babilonia»
Jeremías 29:16 (pues así dice el Señor acerca del rey que se sienta sobre el trono de David, y acerca de todo el pueblo que habita en esta ciudad, vuestros hermanos que no fueron con vosotros al destierro),
Jeremías 29:17 así dice el Señor de los ejércitos: «He aquí, yo envío contra ellos la espada, el hambre y la pestilencia, y los pondré como higos reventados que de podridos no se pueden comer.
Jeremías 29:18 «Los perseguiré con la espada, con el hambre y con la pestilencia, y los haré motivo de espanto para todos los reinos de la tierra, para que sean maldición, horror, burla y oprobio entre todas las naciones adonde los he arrojado,
Jeremías 29:19 porque no han escuchado mis palabras»–declara el Señor–»que les envié repetidas veces por medio de mis siervos los profetas; pero no escuchasteis»–declara el Señor.
Jeremías 29:20 Oíd, pues, la palabra del Señor, vosotros todos los desterrados, a quienes he enviado de Jerusalén a Babilonia.
Jeremías 29:21 Así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel, acerca de Acab, hijo de Colaías, y acerca de Sedequías, hijo de Maasías, que os profetizan mentira en mi nombre: «He aquí, los entregaré en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y él los matará delante de vuestros ojos.
Acab y Sedequías eran falsos profetas en Babilonia. Estos falsos profetas, no deben confundirse con los reyes que llevan los mismos nombres. Sus conexiones familiares los identifica claramente.
Jeremías 29:22 «Y de ellos será tomada esta maldición por todos los desterrados de Judá que están en Babilonia, diciendo: ‹Que el Señor te haga como a Sedequías y como a Acab, a quienes el rey de Babilonia asó al fuego.›
Asó al fuego : Una forma de ejecución en Babilonia
Jeremías 29:23 «Porque obraron neciamente en Israel, cometieron adulterio con las mujeres de sus prójimos y hablaron en mi nombre palabras falsas que no les mandé. Yo soy el que sabe y soy testigo–declara el Señor.»
Jeremías 29:24 Y a Semaías el nehelamita hablarás, diciendo:
32 Juicio de Semaías , un falso profeta quien escribió cartas a los habitantes de Jerusalén y al sacerdote Sofonías pidiéndole que reprendiera a Jeremías. El mensaje se trasmite verbalmente y contiene una cita de la carta que Jeremías escribió a Babilonia.
Estos versículos describen la reacción de Semaías, un falso profeta cautivo desde 597 a.C., quien protestó acerca de la carta de Jeremías. Para desacreditarlo, Semaías lo acusó de hablar profecías falsas. A pesar de que el mensaje de Jeremías era verdadero y sus palabras provenían de Dios, el pueblo lo odió porque les dijo que sacaran el mayor provecho del cautiverio. Pero la verdad de Jeremías que provenía de Dios ofrecía corrección temporal y un beneficio a largo plazo. Las mentiras de los falsos profetas ofrecían un consuelo temporal y un castigo a largo plazo.
