La misión confiada a Josué era ardua y peligrosa, por estar ocupado el territorio por pueblos de raza mixta que se habían establecido desde hacía tiempo en el país. Todos ellos gozaban de un grado de civilización y técnica superiores a las de los hebreos. Los exploradores que en otros tiempos habían recorrido la tierra pudieron comprobar que el territorio que iban a expugnar estaba habitado por pueblos fuertes, con ciudades muy grandes y amuralladas y con guarniciones bien provistas de armas y carros de combate. En cambio, el pueblo de Israel, que sólo disponía de armas rudimentarias, experto en la técnica de las guerrillas, de la razzia y golpes de mano, era humanamente incapaz de medir sus fuerzas con un enemigo aguerrido y atrincherado detrás de las murallas de sus ciudades. Para el autor sagrado, la toma de Canaán no es un suceso profano, sino un acontecimiento teológico.
Se señalan los límites ideales de la Tierra Prometida. El Líbano se encuentra al norte; el gran río es el Eufrates. Como límite occidental se señala el mar Mediterráneo, lugar donde se pone el sol. Estos límites fueron un ideal, nunca una realidad concreta. Creen algunos que la mención aquí y en otros lugares del río Eufrates débese a una glosa interpretativa fundada en la universalidad del reino mesiánico, según posteriores profecías.
Josué será el instrumento de que se valdrá Dios para cumplir la promesa hecha anteriormente a los patriarcas y a Moisés de introducir a su pueblo escogido en la tierra que mana leche y miel. Para salir airoso de la misión debe cumplir escrupulosamente todo cuanto le mandó Moisés sobre la manera de comportarse con los enemigos del pueblo israelita. Si guarda fidelidad a la Torah o Ley, meditándola, Dios estará con él, no le abandonará; porque Yahvé es Dios arriba en los cielos y abajo sobre la tierra.
Jos 1:10 Y Josué mandó a los oficiales del pueblo, diciendo:
Jos 1:11 Pasad por en medio del campamento y mandad al pueblo, diciendo: Preparaos comida, porque dentro de tres días pasaréis el Jordán para entrar a poseer la tierra que Jehová vuestro Dios os da en posesión.
Preparaos : Hasta aquí, el pueblo de Dios ha recibido provisión y ha sobrevivido gracias a ella. Ahora Dios empieza a desarrollar en ellos una mentalidad de responsabilidad personal, ya que pronto cesará la provisión del maná.
A pesar de contar Josué con el auxilio de Dios, toma las precauciones humanas necesarias para asegurar el éxito de la misión que le había sido confiada. Llama a los escribas (soferim), u oficiales encargados de ejecutar las órdenes del jefe, y les encarga retransmitan al pueblo la orden de que estén preparados todos y se provean de víveres, porque dentro de tres días pasarían el Jordán. Quizá, atendiendo a lo que se dice en 3:2, esta frase equivalía a decir: dentro de tres días partiréis para la empresa de pasar el río Jordán. Es lógico que el pueblo hiciera acopio de provisiones, porque, además del maná, que seguiría cayendo regularmente todas las mañanas hasta que entrara en Palestina, consumía otros manjares, que sacaba de la tierra o compraba con su dinero.
Jos 1:12 También habló Josué a los rubenitas y gaditas y a la media tribu de Manasés, diciendo:
Jos 1:13 Acordaos de la palabra que Moisés, siervo de Jehová, os mandó diciendo: Jehová vuestro Dios os ha dado reposo, y os ha dado esta tierra.
Dios le estaba dando descanso al pueblo. Esto era buenas noticias para este pueblo que había estado en movimiento toda su vida. A las personas que no poseían tierra se les daría una porción, para que pudieran establecerse y tener “reposo”.
Jos 1:14 Vuestras mujeres, vuestros niños y vuestros ganados quedarán en la tierra que Moisés os ha dado a este lado del Jordán; mas vosotros, todos los valientes y fuertes, pasaréis armados delante de vuestros hermanos, y les ayudaréis,
Jos 1:15 hasta tanto que Jehová haya dado reposo a vuestros hermanos como a vosotros, y que ellos también posean la tierra que Jehová vuestro Dios les da; y después volveréis vosotros a la tierra de vuestra herencia, la cual Moisés siervo de Jehová os ha dado, a este lado del Jordán hacia donde nace el sol; y entraréis en posesión de ella.(D)
Durante el año anterior, las tribus de Rubén y Gad y la media tribu de Manasés le habían pedido a Moisés que los dejara poblar una región al este de la tierra prometida. La región tenía excelentes tierras para pastorear sus grandes ganados. Moisés accedió a darles las tierras con una condición: que ayudaran a las demás tribus a entrar en la tierra prometida y conquistarla. Sólo después de que la tierra fuera conquistada podrían regresar a sus hogares. Había llegado el momento de que estas tres tribus cumplieran lo que habían acordado.
