Apostasía y opresión
La apostasía de nuevo se cuenta escuetamente, pero ha dado una explicación más detallada.
Una vez más Jehová entrega a su pueblo a la opresión. Los filisteos llegaron a Canaán en grandes cantidades hacia 1190 a. de J.C. en la invasión de los Pueblos del Mar. Su dominio sobre los israelitas se afianzaba en su disciplina y técnica militar y en su monopolio sobre la herrería. Se cree que aprendieron esta ciencia, desconocida a los israelitas, de los heteos en Asia Menor durante su migración de Cretax a Canaán.
La opresión es dos veces más larga que cualquier otra en Jueces, probablemente a causa de la falta de arrepentimiento israelita. Una parte de los 40 años coincide con los 18 años de la opresión amonita. El período terminó con la victoria de Samuel en Mizpa, especialmentex, aunque la expansión filistea tuvo un repunte en los tiempos de Saúl hasta que David los sometióx.
Preparación del libertador
En este ciclo de opresión y liberación no hay clamor. A través del libro Israel cae en una decadencia cada vez mayor. Sin embargo, el pueblo oprimido siempre ha clamado a Jehová. Jehová, a su vez, siempre ha liberado a su pueblo, aunque cada vez con más reprensión y demora. Ahora, sin embargo, no hay ningún indicio de arrepentimiento. No obstante, Jehová los socorre, aunque la liberación es aún más demorada que en las historias anteriores. Ahora vemos que Jehová ha auxiliado a Israel no solamente porque se ha arrepentido, sino también y más fundamentalmente por amor hacia su pueblo escogido. Por eso, en la presentación del ciclo de opresión y liberación no se menciona el clamor de Israel, sino solamente sus gemidos.
Los padres del libertador
Los datos acerca de Manoa nos informan sobre la tribu y ciudad del futuro libertador. Su madre era estéril no solamente en ese tiempo, sino que nunca había tenido hijos.
Zora estaba en el lado septentrional del valle de Sorec, en la frontera entre Judá y Dan. La tribu de Dan se llama familia aquí, (donde la palabra se traduce “clan”). Se llama así no porque era una tribu pequeña, ni porque toda la tribu pertenecía al clan de los sujamitas, sino porque familia aquí funciona como sinónimo de “tribu”. Judá también se llama “familia”.
Anuncio del nacimiento del libertador.
El ángel de Jehová anunció a la esposa de Manoa dos promesas: que ella daría a luz un hijo varón, y que éste comenzaría a librar a Israel de los filisteos. La primera promesa se cumple, y la segunda.
Sara, Rebeca, Raquel, Ana y Elisabet son otras madres bíblicas que eran estériles. Sara, Elisabet y María concibieron sobrenaturalmente después de un anuncio por medio de un ángel. En todos estos casos el hijo llegó a ser una figura trascendental en la historia de Israel y en el desarrollo de los planes divinos. Esperamos lo mismo aquí, y todo el capítulo fortalece esta esperanza, pero ella se volverá desilusión. Sansón será más como Ismael, cuyo nacimiento también fue anunciado por un ángel, “como un asno montés, un hombre cuya mano estará contra todos”.
La esposa de Manoa pensaría que el ángel era solamente un viajero, pero él demuestra su conocimiento sobrenatural al decirle que es estéril. A la vez esta declaración sirve de introducción a la promesa de un hijo.
Por medio de la dieta de la madre, el hijo será nazareo aun antes de nacer. La abstinencia de las bebidas alcohólicas y de cortarse el cabello era parte del voto del nazareo. La comida inmunda, en cambio, era prohibida a todo israelita.
El voto de nazareo normalmente se hacía por un período de tiempo limitado, pero Sansón debe ser nazareo vitalicio.
