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Jueces 13: Nacimiento de Sansón

Una Publicación escrita por uno de esos ángeles que se encuentran por doquier que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar. Conviértete en uno de ellos y compártela. Será de Bendición para ti y para el que la reciba.

El Señor llamó a Sansón para que liberara a Israel de los 40 años de opresión filistea. Israel había entrado en otra fase del culto idólatra como el que se describe en 10.6, 7. El Señor usó a los filisteos para castigar a Israel. A diferencia de otros relatos sobre la apostasía de Israel, no hay indicios de arrepentimiento israelita antes de que Dios levantara a Sansón como su libertador, a menos que el clamor del pueblo recogido en 10.10-16 se aplique al período de opresión filistea.

Jue 13:1 Los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová los entregó en mano de los filisteos por cuarenta años.

Los filisteos arribaron a Canaán en la época de la invasión de los pueblos del mar, alrededor del año 1200 a.C. Los israelitas aceptaron su dominación hasta el período de Samuel.

Los filisteos vivían en el lado occidental de Canaán, a lo largo de la costa del Mediterráneo. Desde la época de Sansón hasta la de David, Filistea era la fuerza enemiga más importante en la tierra y una constante amenaza para Israel. Los filisteos eran guerreros crueles; aventajaban a Israel en número, pericia táctica y tecnología. Conocían el secreto de la fabricación de armas de hierro. Pero nada de eso importaba cuando Dios peleaba por Israel.

De nuevo empezó el ciclo de pecado, juicio y arrepentimiento. Los israelitas no se habrían vuelto a Dios si el sufrimiento, la opresión y la muerte no los hubiera afectado. Dios no causó este sufrimiento, sino que fue el resultado de que el pueblo hiciera caso omiso a Dios como su juez y gobernante. ¿Qué necesita usted para seguir a Dios? Las advertencias en la Palabra de Dios son claras: si seguimos endureciendo nuestros corazones hacia Dios, esperemos el mismo destino que tuvo Israel.

Jue 13:2 Y había un hombre de Zora, de la tribu de Dan, el cual se llamaba Manoa; y su mujer era estéril, y nunca había tenido hijos.

Zora era una ciudad situada en las llanuras de Judá, asignada a la tribu de Dan. Fue el punto de partida de los danitas cuando emigraron hacia el norte,. Era estéril : La esterilidad en una mujer israelita era una desgracia.

Jue 13:3 A esta mujer apareció el ángel de Jehová, y le dijo: He aquí que tú eres estéril, y nunca has tenido hijos; pero concebirás y darás a luz un hijo.

Jue 13:4 Ahora, pues, no bebas vino ni sidra, ni comas cosa inmunda.

Jue 13:5 Pues he aquí que concebirás y darás a luz un hijo; y navaja no pasará sobre su cabeza, porque el niño será nazareo(A) a Dios desde su nacimiento, y él comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos.

Un nazareo («devoto» o «consagrado») era una persona que hacía un voto de completa dedicación a Dios. Este voto incluía: abstenerse de ingerir vino o bebidas embriagantes; no cortarse el cabello; y no acercarse a un cadáver por un período determinado de tiempo o durante toda su vida, como en el caso de Sansón. Este comenzó a luchar contra los filisteos, pero el Señor completó la obra. El esfuerzo liberador continuó durante el tiempo de Samuel y fue completado en tiempos de David.

Sansón tenía que ser un nazareo. Nazareo era la persona que mediante un voto se apartaba para el servicio a Dios. Los padres de Sansón hicieron el voto por él. A veces, el nazareato era temporal, pero en el caso de Sansón era para toda la vida. Como nazareo, Sansón no podía cortarse el pelo, tocar ningún cadáver ni beber nada que tuviera alcohol.

Aunque Sansón a menudo usó un juicio deficiente y pecó terriblemente, logró mucho cuando determinó consagrarse a Dios. En este sentido era como la nación de Israel. Mientras los israelitas se mantenían separados para Dios, la nación prosperaba. Sin embargo, cayeron en un terrible pecado cuando se olvidaron de El.

A la esposa de Manoa se le dijo que su hijo comenzará la liberación de Israel de la opresión filistea. No fue sino hasta los días de David que la oposición filistea se aplastó por completo. La parte que tuvo Sansón al someter a los filisteos fue solo el comienzo, no por eso menos importante. Era la tarea que Dios le encargó que hiciera. Sea fiel al seguir a Dios aunque no vea resultados inmediatos, porque quizás usted va a iniciar un trabajo importante que otros terminarán.

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Pastor Lionel

Evangelista. Autor de Vida de Jesús un Evangelio Armonizado; Sancocho Cristiano Vols.: I-IV y Bendiciones Cristianas Vols.: I y II. Libre entre los hombres, esclavo y siervo de Nuestro Señor Jesucristo

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