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Levítico 11: Animales limpios e inmundos

Una Publicación escrita por uno de esos ángeles que se encuentran por doquier que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar. Conviértete en uno de ellos y compártela. Será de Bendición para ti y para el que la reciba.

Lev 11:37 Y si cayere algo de los cadáveres sobre alguna semilla que se haya de sembrar, será limpia.

Lev 11:38 Mas si se hubiere puesto agua en la semilla, y cayere algo de los cadáveres sobre ella, la tendréis por inmunda.

Lev 11:39 Y si algún animal que tuviereis para comer muriere, el que tocare su cadáver será inmundo hasta la noche.

Lev 11:40 Y el que comiere del cuerpo muerto, lavará sus vestidos y será inmundo hasta la noche; asimismo el que sacare el cuerpo muerto, lavará sus vestidos y será inmundo hasta la noche.

Lev 11:41 Y todo reptil que se arrastra sobre la tierra es abominación; no se comerá.

Lev 11:42 Todo lo que anda sobre el pecho, y todo lo que anda sobre cuatro o más patas, de todo animal que se arrastra sobre la tierra, no lo comeréis, porque es abominación.

Lev 11:43 No hagáis abominables vuestras personas con ningún animal que se arrastra, ni os contaminéis con ellos, ni seáis inmundos por ellos.

Lev 11:44 Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo;(A) así que no contaminéis vuestras personas con ningún animal que se arrastre sobre la tierra.

Seréis santos , porque yo soy santo : El pueblo reconoció la diferencia entre lo santo y lo profano. Imitaban a Dios viviendo de acuerdo con el código de santidad.

Lev 11:45 Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios: seréis, pues, santos, porque yo soy santo.

Yo soy Jehová , que os hago subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios : La salvación del pueblo de Egipto se considera una realidad presente. El Señor salvó esa generación para que todas las otras generaciones del pueblo de Israel lo reconocieran como su Dios, y se dieran cuenta que ellos también habían sido liberados de la esclavitud en Egipto junto con sus madres y padres. En consecuencia, el pueblo debía corresponderle como el único Dios digno de adoración y servicio, que les trae nueva vida, vinculando así la decisión de los hijos de Israel de vivir en santidad con sus acciones para liberarlos de la servidumbre.

Este capítulo va más allá de comer correctamente. Estos versículos ofrecen una clave para comprender todas las leyes y regulaciones de Levítico. Dios quería que su pueblo fuera santo, (apartado, diferente, único) así como El es santo. El sabía que tenían solo dos opciones: apartarse y ser santo, o comprometerse con sus vecinos paganos y llegar a ser corruptos. Por eso es que los sacó de la idolatría de Egipto y los apartó como una nación única, dedicada a adorarle sólo a El y vivir vidas morales. Este también es el motivo por el cual diseñó leyes y restricciones para ayudarles a mantenerse separados, tanto social como espiritualmente, de la maldad de las naciones paganas que habrían de encontrar en Canaán. Los cristianos también son llamados a ser santos. Como los israelitas, debemos mantenernos espiritualmente separados de la maldad del mundo, aun cuando, a diferencia de ellos nos codeemos con incrédulos cada día. No es una tarea fácil ser santo en un mundo impío, pero Dios no nos pide que lo intentemos en nuestras propias fuerzas. Mediante la muerte de su Hijo, «para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de El».

Lev 11:46 Esta es la ley acerca de las bestias, y las aves, y todo ser viviente que se mueve en las aguas, y todo animal que se arrastra sobre la tierra,

Lev 11:47 para hacer diferencia entre lo inmundo y lo limpio, y entre los animales que se pueden comer y los animales que no se pueden comer.

Las designaciones limpio e inmundo se usaron para definir la clase de animales que los israelitas podían o no comer. Había varias razones para establecer esta dieta:

(1) Asegurar la salud de la nación. Los alimentos prohibidos eran por lo general animales que merodeaban en la basura y se alimentaban de animales muertos; por lo tanto podían transmitir enfermedades.

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Pastor Lionel

Evangelista. Autor de Vida de Jesús un Evangelio Armonizado; Sancocho Cristiano Vols.: I-IV y Bendiciones Cristianas Vols.: I y II. Libre entre los hombres, esclavo y siervo de Nuestro Señor Jesucristo

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