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Levítico 16: El día de la expiación

Para Israel, el Día de la Expiación era el día más grande del año. La palabra hebrea para expiación significaba «cubrir». Los sacrificios del Antiguo Testamento realmente no podían quitar los pecados, sólo los cubrían. En este día, el pueblo confesaba sus pecados como nación y el sumo sacerdote entraba al Lugar Santísimo para hacer expiación por ellos. Se realizaban sacrificios y se derramaba sangre para que así pudieran ser «cubiertos» los pecados del pueblo. El sacrificio de Cristo en la cruz daría a toda persona la oportunidad de librarse para siempre del pecado en su vida.

Lev 16:17 Ningún hombre estará en el tabernáculo de reunión cuando él entre a hacer la expiación en el santuario, hasta que él salga, y haya hecho la expiación por sí, por su casa y por toda la congregación de Israel.

congregación, qahal: Una congregación, asamblea, compañía; una multitud que ha sido «llamada a juntarse o congregarse». El verbo qahal que significa «convocar, llamar a una reunión, reunirse en asamblea, o llamar a juntarse», se aplica a toda la congregación de Israel cerca de 30 veces en éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. Aunque el pueblo comprendía un grupo humano o nación, también era una congregación espiritual. El Nuevo Testamento usa la palabra ekklesia (congregación) para expresar la misma idea. Ekklesia se traduce como «iglesia», pero «asamblea» o «congregación» sería una mejor traducción. De esa manera, el trato de Dios a su qahal en el Antiguo Testamento prefigura el trato a su ekklesia en el Nuevo Testamento. De manera que el más antiguo modelo de vida congregacional lo encontramos en la «iglesia» del desierto.

Lev 16:18 Y saldrá al altar que está delante de Jehová, y lo expiará, y tomará de la sangre del becerro y de la sangre del macho cabrío, y la pondrá sobre los cuernos del altar alrededor.

Lev 16:19 Y esparcirá sobre él de la sangre con su dedo siete veces, y lo limpiará, y lo santificará de las inmundicias de los hijos de Israel.

Lev 16:20 Cuando hubiere acabado de expiar el santuario y el tabernáculo de reunión y el altar, hará traer el macho cabrío vivo;

Lev 16:21 y pondrá Aarón sus dos manos sobre la cabeza del macho cabrío vivo, y confesará sobre él todas las iniquidades de los hijos de Israel, todas sus rebeliones y todos sus pecados, poniéndolos así sobre la cabeza del macho cabrío, y lo enviará al desierto por mano de un hombre destinado para esto.

Lev 16:22 Y aquel macho cabrío llevará sobre sí todas las iniquidades de ellos a tierra inhabitada; y dejará ir el macho cabrío por el desierto.

Lev 16:23 Después vendrá Aarón al tabernáculo de reunión, y se quitará las vestiduras de lino que había vestido para entrar en el santuario, y las pondrá allí.(D)

Lev 16:24 Lavará luego su cuerpo con agua en el lugar del santuario, y después de ponerse sus vestidos saldrá, y hará su holocausto, y el holocausto del pueblo, y hará la expiación por sí y por el pueblo.

Lev 16:25 Y quemará en el altar la grosura del sacrificio por el pecado.

Aarón tenía que pasar horas preparándose para estar delante de Dios. Pero nosotros nos podemos acercar a Dios en cualquier momento. ¡Qué privilegio! ¡Se nos ha ofrecido un acceso más fácil a Dios que el que se daba a los sumos sacerdotes de los tiempos del Antiguo Testamento! Aun así, nunca debemos olvidar que Dios es santo ni permitir que este privilegio nos haga acercarnos a Dios descuidadamente. El camino a Dios fue abierto para nosotros por medio de Cristo. Pero el fácil acceso a Dios no elimina nuestra necesidad de preparar nuestros corazones cuando nos acercamos a El en oración.

Lev 16:26 El que hubiere llevado el macho cabrío a Azazel, lavará sus vestidos, lavará también con agua su cuerpo, y después entrará en el campamento.

Lev 16:27 Y sacarán fuera del campamento(E) el becerro y el macho cabrío inmolados por el pecado, cuya sangre fue llevada al santuario para hacer la expiación; y quemarán en el fuego su piel, su carne y su estiércol.

Lev 16:28 El que los quemare lavará sus vestidos, lavará también su cuerpo con agua, y después podrá entrar en el campamento.

Estos versículos tratan del lavatorio de purificación necesario antes de regresar a la rutina de la vida diaria.

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