Logo

Mateo 24: La visión del futuro

Una Publicación escrita por uno de esos ángeles que se encuentran por doquier que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar. Conviértete en uno de ellos y compártela. Será de Bendición para ti y para el que la reciba.

24.23, 24 Jesús advierte acerca de los falsos maestros que retienen la verdad. Al examinarlos bien, se ve que muchos mensajes atractivos no están de acuerdo con el mensaje de Dios en la Biblia. Sólo un fundamento sólido en la Palabra de Dios nos puede equipar para percibir los errores y distorsiones de las falsas enseñanzas.

24.24-28 En medio de la persecución aun a los creyentes firmes se les hará difícil ser fieles. Para evitar ser engañados por los falsos mesías, debemos entender que el regreso de Jesús será incuestionable (Mar_13:26). Cuando El vuelva, no habrá duda alguna. Si alguien tiene que decirnos que el Mesías ya vino, es porque no es así (Mar_24:27). Cuando Cristo venga, todos lo veremos.

24.30 Los incrédulos se lamentarán al descubrir inesperadamente que estaban equivocados. Todo lo que fue objeto de su burla sucederá, y ya será muy tarde para recapacitar.

24.36 Es bueno que no sepamos con exactitud cuándo Cristo volverá. Si llegáramos a conocer la fecha precisa, nos veríamos tentados a descuidar la tarea que Cristo nos encomendó, o peor aún, podríamos planear pecar y volvernos a Dios justo al final. El cielo no es la única meta; hay una labor que cumplir aquí. Y debemos llevarla a cabo hasta la muerte o hasta el momento inequívoco del regreso de nuestro Señor.

24.40-42 La Segunda Venida de Cristo será repentina y sorpresiva. No habrá oportunidad de reflexión tardía, arrepentimiento de último minuto ni regateo. La elección que ya hayamos hecho determinará nuestro destino eterno.

24.44 El propósito de Jesús al referirse a su regreso no es estimular predicciones ni cálculos acerca de la fecha sino advertirnos que debemos estar preparados. ¿Estará usted listo? La única medida que hay que tomar es obedecerle hoy (24.46).

24.45-47 Jesús nos pide que mientras esperamos, cuidemos de su pueblo y nos ocupemos de su obra en la tierra, dentro y fuera de la iglesia. Esta es la mejor manera de estar preparados para el regreso de Cristo.

24.50 El conocer que la venida de Cristo será sorpresiva debiera motivar en nosotros una constante preparación. No debemos vivir en forma irresponsable. No debemos sentarnos y esperar sin hacer nada, ni buscar el placer de ser servidos, ni usar su demora como una excusa para no cumplir con la tarea de Dios de edificar su Reino, ni confiarnos en cálculos precisos de las fechas, ni permitir que nuestra curiosidad por el fin de los tiempos nos aparte de cumplir con la obra de Dios.

24.51 “El lloro y el crujir de dientes” es una frase que denota desesperación. El juicio venidero de Dios es tan cierto como el regreso de Cristo a la tierra.

Mateo 24:1-14

Con estos versículos empieza un capítulo que está lleno de profecías, profecías que debieran ser para todos los cristianos profundamente interesantes, y gran parte de las cuales aún no se han cumplido.

Para comprender el pensamiento dominante del capítulo es preciso no perder de vista la pregunta que motivó el discurso de nuestro Señor. Al salir del templo por la última vez, los discípulos, animados de sentimientos que eran naturales en los de su raza, habían llamado la atención de Jesús a su magnífica arquitectura. Para gran sorpresa y asombro de aquellos, su Maestro les dijo que todo lo que en ese momento contemplaban iba a ser destruido. Esas palabras, según parece, hicieron una impresión profundísima en la mente de los discípulos. Cuando el Señor estaba sentado en el monte de las Olivas se acercaron hacia El y le preguntaron con ansiedad: “Dinos cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida y del fin del mundo.” Estas palabras nos suministran la clave de la profecía de que nos proponemos tratar. Tres son los acontecimientos que ella abarca: la destrucción de Jerusalén el segundo advenimiento de Jesucristo.

Esos tres acontecimientos están entrelazados de tal manera en algunas partes del capítulo, que es difícil desenmarañarlos; mas si no se les tiene en cuenta, es imposible explicar el capítulo de una manera satisfactoria.

Los primeros catorce versículos tratan de puntos de aplicación más o menos amplia, más o menos análoga. Pueden referirse con igual propiedad al término del régimen judaico, y al del régimen cristiano, puesto que el primero de estos dos sucesos había de ser una especie de tipo del segundo. Examinemos dichos puntos.

1. Es el primero una admonición respecto del engaño. Las primeras palabras del discurso son estas: “ Mirad que nadie os enseñe..

Difícil seria imaginar una advertencia más necesaria que esta. Las obras de Josefo están comprobando cuántos falsos Cristos y falsos apóstoles aparecieron antes de la destrucción de Jerusalén; y no seria difícil mostrar de cuántas maneras hoy día manifiestan los hombres ceguedad respecto de los acontecimientos futuros. Estemos alerta. Que no se nos engañe acerca de los sucesos principales de las profecías que están por cumplirse, diciéndonos que son imposibles.

Que no se nos engañe respecto del tiempo en que esos hechos han de tener lugar, ya sea por los que pretendan fijar la fecha o por los que nos digan que es preciso que se verifique antes la conversión del mundo. En todo lo concerniente a este asunto palabras sencillas de la Escritura, y no las tradiciones de los hombres, han de ser nuestro guía.

2. Es el segundo una advertencia para prevenir que se alimenten esperanzas extravagantes y demasiado halagüeñas respecto de lo que ha de acontecer antes del fin del mundo. No todos los cristianos son del mismo parecer sobre este asunto, pero cierto es que todos deben trabajar constante y fielmente por la difusión y aceptación universal del Evangelio. (Mar_15:16) No debe esperarse que haya un reinado universal de paz, felicidad, y prosperidad antes de que se llegue el fin. Nuestro Señor dijo que habría guerras, hambres, pestilencias, terremotos y persecuciones por todas partes. En vano es esperar paz antes de que vuelva el Príncipe de la Paz. Entonces y solo entonces será que convertirán las espadas en azadas, y que las naciones dejarán hacerse la guerra. Isa_2:4.

Deja una respuesta

Pastor Lionel

Evangelista. Autor de Vida de Jesús un Evangelio Armonizado; Sancocho Cristiano Vols.: I-IV y Bendiciones Cristianas Vols.: I y II. Libre entre los hombres, esclavo y siervo de Nuestro Señor Jesucristo

Comparte en tus Redes Favoritas

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Sermones

Ilustraciones

Estudia La Biblia

Pide información sobre Nuestra Alianza

Al enviar esta solicitud aceptas los Términos y Condiciones de ACPI PR