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Mateo 24: La visión del futuro

Una Publicación escrita por uno de esos ángeles que se encuentran por doquier que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar. Conviértete en uno de ellos y compártela. Será de Bendición para ti y para el que la reciba.

Ni debe esperarse que la pureza de doctrina y de costumbres prevalezca universalmente en la iglesia. Nuestro Señor dijo que aparecerían falsos profetas, que abundaría la iniquidad, que el amor de muchos se entibiaría. No es sino cuando venga otra vez el Jefe de la iglesia que todos los cristianos aceptarán las mismas verdades, que Satanás será atado, y que la santidad de vida prevalecerá entre los hombres. Entonces sí habrá una iglesia gloriosa sin culpa y sin mancha. Efes. 5:27.

Tampoco debe esperarse que todo el mundo se convierta antes de que llegue el fin. El Evangelio será predicado en todo el mundo para testimonio ante las naciones, mas no es de creerse que sea aceptado universalmente. En donde quiera que se predique será recibido por algunos que formarán el pueblo de Cristo, mas la conversión completa de las naciones no tendrá lugar hasta que el Redentor venga. Es solo para aquel entonces que la tierra se llenará del conocimiento del Señor como el lecho del mar de las aguas que lo cubren. Act_15:14; Heb_2:14.

Mateo 24:15-28

El tema principal a que se refiere esta parte de la profecía de nuestro Señor es la toma de Jerusalén por los Romanos. Ese grande acontecimiento tuvo lugar cuarenta años después de haber sido pronunciadas las palabras arriba trascritas. El historiador Josefo lo relata con minuciosidad, y su narración forma el mejor comentario del discurso de nuestro Señor, y suministra una prueba asombrosa de la exactitud de cada predicción que fue enunciada.

Nada de lo que registra la historia excede a los horrores y desgracias de que fueron víctimas los judíos durante el sitio de su metrópoli.

Algunos se sorprenden de que se dé tanta importancia a la toma de Jerusalén, y creen que todas las profecías del capítulo están aún por cumplirse. Tales personas se olvidan de que Jerusalén, y especialmente el templo, formaban el centro, por decirlo así, de linterna judaico. Cuando aquellos fueron destruidos, este llegó a su término. El sacrificio cotidiano, las fiestas de solemnidad, el santo de los santos, el sacerdocio–todas estas cosas deberían formar parte, y parte esencial, de la religión revelada hasta la época en que apareciese el Mesías, pero no después. Cuando El murió en la cruz, terminó su importancia, y solo faltaba que se las aboliese para siempre. Más no era propio que esto tuviese lugar en el silencio: era de esperarse que un sistema que había sido anunciado desde Sinaí con tanta solemnidad, fuese derogado también con señalada solemnidad; era de esperarse que la destrucción del templo, en cuyo recinto habían contemplado tantos creyentes la sombra de grandes sucesos futuros, fuese expresamente profetizada. Y así sucedió. Nuestro Señor predijo la desolación del lugar santo.

Pasaremos ahora a notar lo que este pasaje contiene para guía de nuestra conducta.

1. Que algunas veces es deber imperioso del cristiano el huir del peligro. Nuestro Señor mismo mandó a los creyentes que huyeran en ciertos casos.
Es cierto que el siervo de Jesucristo ha de ser intrépido, es cierto que ha de confesar a su Maestro ante los hombres y estar pronto a morir por la verdad, si fuere necesario; mas no se le exige que se arroje siempre al peligro. No debe, pues, ruborizarse de emplear para su seguridad aquellos medios que dicta la sana razón, especialmente cuando tenga la convicción de que de su muerte no ha de resultar ningún bien. Ocasiones hay en que es más digno de un cristiano el guardar silencio, orar, y mantenerse en expectativa hasta tanto que se presente la oportunidad deseada, que el desafiar a los adversarios o lanzarse en la contienda.

2. Que al pronunciar la profecía nuestro Señor hizo mención especial del sábado. “Orad,” dijo, “ que vuestra huida no sea en día de sábado..
Este es un hecho que merece atención especial. Parece que, al mencionar así el día en tanto que estaba prediciendo la destrucción del templo y la abolición de las ceremonias mosaicas, nuestro Señor quiso realzar su santidad. Dio a entender que aunque el pueblo seria libertado del yugo de los sacrificios y los ritos, la observancia del sábado quedaría aún en pié. Heb_4:9.

3. Que Dios protege de una manera especial a sus elegidos. En el pasaje de qué tratamos nuestro Señor hizo mención de esto dos veces. “Por causa de los escogidos aquellos días serán acortados..
Dios ama más a los escogidos que a los monarcas de la tierra, si esos monarcas no se hubieren convertido. Oye sus oraciones; dispone para su bien los grandes acontecimientos de las naciones, y los resultados de las guerras; los guarda por medio de su Espíritu; y no permite que hombre alguno o que Satanás los arrebate de sus manos. En cualquiera tribulación que en el mundo acaezca los elegidos de Dios están seguros. No estemos, pues, tranquilos, hasta estar ciertos de que pertenecemos a ese gremio bienaventurado. No existe hombre alguno que pueda demostrar que no es uno de los elegidos. El Evangelio abre las puertas a todos.

4. Que el segundo advenimiento de Jesucristo, cualquiera que sea la época en que tuviere, lugar, será un acontecimiento muy repentino. “Será como el relámpago que sale en el oriente y se muestra hasta el occidente..

Por lo que en la Escritura se nos dice, sabemos que Jesucristo vendrá otra vez al mundo. Mas ignoramos, porque es un secreto, cuál sea la hora, el día, el mes o siquiera el año. Nuestro deber, por lo tanto, es vivir preparados para el regreso del Señor.

Mateo 24:29-35

En la parte aquí inserta de la profecía, nuestro Señor anunció cómo vendría al mundo por segunda vez, a fin de juzgar a la humanidad. a lo menos, tal es en nuestro concepto del significado natural del pasaje. Para presentar otra interpretación menos elevada se necesita forzar el lenguaje de la Escritura. Si se dice que a lo que se hace alusión es tan solo a la marcha de los ejércitos romanos a Jerusalén, por medio de un procedimiento análogo podría desbaratarse el sentido genuino de cualquiera profecía o cualquiera texto bíblico.

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Pastor Lionel

Evangelista. Autor de Vida de Jesús un Evangelio Armonizado; Sancocho Cristiano Vols.: I-IV y Bendiciones Cristianas Vols.: I y II. Libre entre los hombres, esclavo y siervo de Nuestro Señor Jesucristo

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