Miqueas 5:9 Tu mano se alzará sobre tus enemigos, y todos tus adversarios serán destruidos.
Miqueas 5:10 Acontecerá en aquel día, dice Jehová, que haré matar tus caballos de en medio de ti, y haré destruir tus carros.
Cuando Dios gobierne en su reino eterno, nuestra fortaleza no se encontrará en el poder militar sino en el poder del todopoderoso Dios. El destruirá todas las armas que la gente utiliza para su seguridad. No habrá necesidad de armamentos, debido a que Dios gobernará en el corazón de cada persona. Nuestros corazones no deben ser gobernados por el temor de una invasión o un ataque nuclear. Nuestra confianza debe estar en Dios.
Miqueas 5:11 Haré también destruir las ciudades de tu tierra, y arruinaré todas tus fortalezas.
Miqueas 5:12 Asimismo destruiré de tu mano las hechicerías, y no se hallarán en ti agoreros.
Miqueas 5:13 Y haré destruir tus esculturas y tus imágenes de en medio de ti, y nunca más te inclinarás a la obra de tus manos.
Miqueas 5:14 Arrancaré tus imágenes de Asera de en medio de ti, y destruiré tus ciudades;
Miqueas 5:15 y con ira y con furor haré venganza en las naciones que no obedecieron.
Su nacimiento profetizado
El 5:1 figura como 4:14 en el texto heb. Es un versículo difícil de traducir. Como sea, parece referirse a la ciudad de Jerusalén asediada por ejércitos invasores, la cual asume una posición defensiva dentro de los muros. Su rey (juez de Israel) ha sido humillado, pues herirle a uno en la mejilla es insulto grosero.
Con esta angustia como trasfondo, el versículo 2 promete liberación con la venida del Mesías. Es una de las profecías más conocidas y más maravillosas de toda la Biblia. Se cita en Mateo 2:5-6 y Juan 7:42. Efrata es una palabra antigua que se refiere a Belén; quiere decir “fructífero” según Keil, y Belén quiere decir “casa de pan” en heb. Es pequeña (es decir, insignificante) entre las familias de Judá. La palabra familias se traduce “millares” en 1 de Samuel 23:23. ¡Esta es la manera de Dios, de exaltar lo humilde y pequeño! A pesar de su poca importancia fue escogida por Dios para dar a luz a David y al Hijo de David, el que habría de reinar para siempre.
En el versículo 2 se le llama al Mesías gobernante o alguien que domina. Así se establece el contraste entre lo pequeño del lugar y lo grande del Señor. Es posible traducir “sobre Israel” y no solamente “en”. Luego dice algo muy sorprendente. Dice que sus “salidas” son eternas. La mayoría de traducciones contemporáneas traducen “orígenes”). Esta palabra (motsa) ha sido traducida por la versión griega LXX con exodoi pero, ¿a qué se refiere? Concluimos que afirman tanto el origen eterno como sus apariciones continuas a los hombres en la historia. Cuando el Hijo de Dios aparecía en el AT como el ángel de Jehová, se llama “teofanía” que quiere decir justamente: aparición de Dios. Esta persona divina que nacería en Belén es identificada como eterna.
En el versículo 3 la que ha de dar a luz se encuentra en heb. sin artículo definido. Por cuanto falta definición, algunos piensan que se refiere a Israel mientras otros que se refiere a una mujer en particular, la virgen. No podemos rechazar este último pensamiento dado el hecho de que Isaías ya había profetizado tal cosa. Y parece que el resto (no la misma palabra pero la misma idea que remanente) de sus hermanos es plural, es decir, “volverán”. De tal manera que más nos inclinamos a considerar “la que da a luz” como una mujer en particular. Por aplicación es obvio que la tribulación del pueblo Israel da a luz una nueva esperanza que engendra un remanente salvo por gracia.
