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Proverbios 19: Mejor es el pobre que camina en integridad que el fatuo de labios perversos

Proverbios 19:1  Mejor es el pobre que camina en integridad que el fatuo de labios perversos.[a]

La integridad es más valiosa que la riqueza, pero la mayoría de las personas no actúan como si lo creyeran. Temen tanto no conseguir todo lo que quieren, que están dispuestas a pagar cualquier precio con tal de incrementar su riqueza: hacer trampa en los impuestos, robar en las tiendas o a los empleadores, retener el diezmo, negándose a dar. Pero cuando conocemos y amamos a Dios, nos damos cuenta que un nivel bajo de vida, o incluso la pobreza, es un pequeño precio que hay que pagar por la integridad personal. ¿Muestran sus acciones que sacrifica su integridad para incrementar su riqueza? ¿Qué cambios necesita hacer para corregir sus prioridades?

Proverbios 19:2  El alma sin ciencia no es buena, y aquel que se precipita, peca.[b]

A menudo vamos presurosos a través de la vida, avalanzándonos de cabeza a lo desconocido. Mucha gente se casa sin saber lo que puede esperar de su pareja ni de la vida matrimonial. Otros prueban las relaciones sexuales ilícitas o las drogas sin considerar las consecuencias. Algunos se arrojan a trabajos sin evaluar si tienen la capacidad para realizarlos. No corra hacia lo desconocido. Asegúrese de que comprende las cosas en las que se está metiendo y a dónde quiere ir antes de dar el primer paso. Si aun así parece desconocido, asegúrese de seguir a Dios.

Proverbios 19:3  La insensatez del hombre tuerce su camino y luego se irrita su corazón contra Jehová.[c]

Proverbios 19:4  Las riquezas atraen muchos amigos, pero el pobre, hasta de su amigo es apartado.

El rico y el poderoso atraen fácilmente la compañía de los demás, aunque ello provoca la mofa de la gente.

Proverbios 19:5  El testigo falso no quedará sin castigo, y el que dice mentiras no escapará.[d]

Proverbios 19:6  Muchos buscan el favor del generoso, y todos son amigos del hombre que da.[e]

Proverbios 19:7  Si todos los hermanos del pobre lo aborrecen, ¡cuánto más sus amigos se alejarán de él![f] Buscará una palabra y no la hallará.

Proverbios 19:8  El que posee entendimiento ama su alma; el que cuida la inteligencia hallará el bien.[g]

¿Es bueno amarse uno mismo? Sí, ¡cuando está en juego su alma! Este proverbio no se refiere a la persona egoísta que ama y protege sus intereses mezquinos y que hará cualquier cosa para servirles. En vez de eso, alienta a los que en verdad se preocupan de ellos mismos al punto de buscar sabiduría.

Proverbios 19:9  El testigo falso no quedará sin castigo, y el que dice mentiras perecerá.[h]

Proverbios 19:10  No es propio de un necio vivir entre lujos, ¡cuánto menos que un esclavo sea señor de los príncipes![i]

Proverbios 19:11  La cordura del hombre aplaca su furor, y un honor le es pasar por alto la ofensa.[j]

Proverbios 19:12  Como el rugido de un cachorro de león es la ira del rey, y su favor, como el rocío sobre la hierba.[k]

Proverbios 19:13  Dolor es para el padre un hijo necio y gotera continua las contiendas de la mujer.[l]

Proverbios 19:14  La casa y las riquezas son herencia de los padres, pero don de Jehová es la mujer prudente.[m]

Proverbios 19:15  La pereza hace caer en profundo sueño y la persona negligente padecerá hambre.[n]

Proverbios 19:16  El que guarda el mandamiento guarda su vida, pero el que menosprecia los caminos de Jehová morirá.[ñ]

Los mandamientos que nos han dicho que debemos cumplir son los que se encuentran en la Palabra de Dios, tanto los Diez Mandamientos como los demás pasajes de instrucción. Obedecer lo que Dios nos enseña en la Biblia es guardarnos. Desobedecer es destruirnos.

Proverbios 19:17  A Jehová presta el que da al pobre; el bien que ha hecho se lo devolverá.[o]

Aquí aparece quizás la más clara expresión de la identificación de Dios con las necesidades de los pobres. La ayuda que éstos reciben se convierte en deuda divina ante quien la concede.

Aquí Dios se identifica con el pobre al igual que Jesús lo hace en Mateo 25:31-46. Como nuestro Creador, Dios nos valora, sin importar si somos ricos o pobres. Cuando ayudamos a los pobres, mostramos honor tanto al Creador como a su creación. Dios acepta nuestra ayuda como si se la hubiéramos ofrecido directamente a El.

Proverbios 19:18  Castiga a tu hijo mientras haya esperanza, pero no se excite tu ánimo hasta destruirlo.[p]

Proverbios 19:19  El que se deja arrebatar por la ira llevará el castigo, y si usa de violencias, añadirá nuevos males.[q]

El mal genio es una debilidad que conduce al empleo de la violencia.

Proverbios 19:20  Escucha el consejo y acepta la corrección: así serás sabio en tu vejez.[r]

Proverbios 19:21  Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre, pero el consejo de Jehová es el que permanece.[s]

Proverbios 19:22  Una satisfacción es para el hombre hacer misericordia, y mejor es un pobre que un mentiroso.

Proverbios 19:23  El temor de Jehová lleva a la vida: con él vive del todo tranquilo el hombre y no es visitado por el mal.[t]

Aquel que confía en Dios «no será visitado de mal» debido a sus buenos hábitos, estilo de vida y a veces mediante la intervención directa de Dios. Sin embargo, el temor de Jehová no siempre nos protege del peligro de esta vida. Siguen sucediéndoles cosas malas a la gente que ama a Dios. Este versículo no es una promesa universal, sino un principio general. Describe lo que sucedería si en este mundo no hubiera pecado y lo que sucederá en la tierra nueva cuando los creyentes fieles estarán para siempre bajo la protección de Dios.

Proverbios 19:24  El perezoso mete su mano en el plato, pero ni aun es capaz de llevársela a la boca.[u]

«Mete su mano en el plato» se refiere a la costumbre de comer de un mismo plato que se pasaba de persona en persona y donde cada uno estiraba su mano y tomaba su porción. Este proverbio dice que algunas personas son perezosas aun para llevarse la comida a la boca.

Lo último de la pereza: un hombre demasiado perezoso como para llevarse la comida a la boca.

Proverbios 19:25  Hiere al escarnecedor y el ingenuo se hará precavido; corrige al inteligente y aumentará su conocimiento.[v]

Existe una gran diferencia entre la persona que aprende de la crítica y la que se niega a aceptar la corrección. La forma de responder ante la crítica determina si hemos crecido o no en sabiduría. La próxima vez que alguien lo critique, esmérese por escuchar atento todo lo que le dice. Usted puede aprender algo.

Proverbios 19:26  El que roba a su padre y ahuyenta a su madre es un hijo que causa vergüenza y acarrea oprobio.[w]

Proverbios 19:27  Cesa, hijo mío, de prestar oído a enseñanzas que te hacen divagar de la sabiduría.[x]

Proverbios 19:28  El testigo perverso se burla del juicio; la boca de los malvados encubre la iniquidad.[y]

Proverbios 19:29  Preparados hay juicios para los escarnecedores y azotes para las espaldas de los necios.[z]

Cómo tener éxito a los ojos de Dios

Proverbios nota dos derivados importantes de una vida sabia: el éxito y la buena reputación. Varios versículos también señalan lo que provoca el fracaso y la mala reputación.

Cualidades que promueven éxito y buena reputación:

Justicia:  10.7; 12.3; 28.12
Aborrecer la mentira:  13.5
Encomendar todo el trabajo a Dios:  16.3
Ser de pocas palabras. Ser ecuánime:  17.27, 28
Amar la sabiduría y el entendimiento:  19.8
Humildad y temor de Dios:  22.4
Disposición para confesar el pecado y apartarse de él:  28.13

Cualidades que impiden éxito y originan mala reputación:

Maldad:  10.7; 12.3; 28.12
Búsqueda de gloria para uno mismo:  25.27
Odio:  26.24-26
Alabarse a uno mismo:  27.2
Encubrir pecados:  28.13
Otros versículos que hablan sobre la reputación son: 11.10, 16; 14.3; 19.10; 22.1; 23.17, 18; 24.13, 14

El pobre y el testigo falso

El versículo 1 utiliza la palabra tob para mejor, subrayando de esa forma la superioridad de una cosa sobre una segunda cosa. Superior es el pobre (rush, que significa el pobre que tiene necesidad) que camina en su integridad (de una palabra que significa “completo, realizado, íntegro”) que un hombre con un habla torcida y que es necio o indiferente a la sabiduría.

Tampoco es bueno combina las palabras hebreas gam y lo’ -tob (traducido no es bueno). Son dos características condenadas. En primer lugar, no es bueno que el hombre haga algo sin conocimiento, es decir, que viva y actúe sin la información necesaria y la manera prudente. En segundo lugar, hacer algo en una forma apresurada (quizá prematuramente,). Como en, peca ( “errar al blanco”).

Según el versículo 3, la insensatez es un gran peligro para el hombre. En primer lugar, esta actitud distorsiona su forma de vivir y su conducta cotidiana. En segundo lugar, trastorna el corazón del hombre contra Dios. La palabra za’ap muestra la furia de la tormenta, así es la acción que provoca la insensatez en contra de Dios. Tal actitud negativa contra Dios es algo muy peligroso.

El versículo 4 repite el tema Deuteronomio 14:20. Por un lado, las riquezas atraen muchos amigos. Por otra parte, el pobre (el sinónimo preciso ha de ser “la pobreza”) está “dividido” o “separado” de su amigo. Este dicho es una realidad y hay que darse cuenta. Aquí la palabra pobre es dal, que se define como “pequeño o insignificante”.

El versículo 5 es textualmente igual al versículo 9, con la excepción de la última palabra, aunque expresa la misma idea. En el versículo 5 se termina con las palabras no escapará, mientras en el versículo 9 se termina con perecerá. Otra vez, se trata del testigo falso. El testigo falso no quedará libre del castigo. En este mismo sentido, se repite la idea de que otro grupo, es decir los que “respiran o muy naturalmente dicen” mentiras también van a ser castigados. La mentira tiene patas cortas.

El versículo 6 repite el tema acerca de la actitud de la gente hacia el que da regalos (el rico o el que aparenta ser rico). Aquí, las palabras muchos y todos expresan la amplitud de esta actitud. La palabra favor traduce jalah, que significa la acción de “hacer la cara agradable y suave a través de frotarla suavemente”. Las dos personas en el versículo son sinónimas: el generoso (o noble) y el que da regalos (para soborno). La palabra amigos puede traducirse el “prójimo”.

En el versículo 7 se encuentra otra vez la palabra todos, para revelar la actitud universal hacia el pobre. ¿Quiénes son los hermanos? Parece ser que los mismos hermanos de sangre, aunque no es imposible considerlos como otros hebreos. Sin embargo, la frase cuánto más apoya la idea de los hermanos de sangre que tienen una actitud muy negativa. El verbo “odiar”, como el verbo “alejar”, se encuentra en el tiempo perfecto para mostrar que tales actitudes son un hecho. La última parte del versículo es difícil, porque termina “no ellos”, lo que puede apuntar a que él no puede hallarlos (como el texto) o a que ellos no prestan atención. Hay que entender la naturaleza de la pobreza para evaluar la actitud. Hay pobres por negligencia o falta de esfuerzo. Hay pobres por cosechar el castigo de algún pecado o acción ilegal. Por otro lado, hay pobres por la opresión de los ricos o por la falta de una oportunidad. Hoy por hoy, el joven en América Latina ha de esforzarse en salir adelante, aunque, a veces, hay pocas oportunidades.

El versículo 8 pone énfasis en lo provechoso de la sabiduría y el objeto de la inteligencia. Los dos frutos son “un amor propio que es apropiado y beneficioso” y el logro del bien.

En el versículo 10, “no se ve bien” capta el espíritu de la frase no conviene. Además, la frase cuánto menos traduce la frase literal “cuánto más”, con la frase implícita de no conviene. No conviene un necio o indiferente a la sabiduría (ver 1:22) que es muy cómodo, es decir con muchísimos bienes. En este mismo sentido, no conviene que un esclavo gobierne a los oficiales políticos o administrativos (contra 17:2, que dice que el esclavo prudente se enseñoreará sobre el hijo que avergüenza; de acuerdo al dicho, donde el esclavo que llega a ser rey hace temblar la tierra). Nos hace recordar el ejemplo de Daniel y los celos que provoca su ascensión a uno de los tres administradores máximos del reino persa. El siervo o esclavo era un participante en el hogar antiguo.

El versículo 11 habla del hombre con un criterio bien formado. Esta capacidad de distinguir se utiliza para producir (la forma verbal es hiphil perfecto, es decir, el hombre es responsable y esforzado para que tal actitud se concrete) lentitud en la ira. En este mismo sentido, la gloria y el orgullo sano se pueden ver en la capacidad de ignorar una ofensa (por ejemplo algún mal concreto que puede pedir un castigo de parte de la sociedad como es la transgresión). Se nota el valor del dominio propio.

El versículo 12 muestra las dos actitudes del rey. Por un lado, se compara la ira (o furia como de una tormenta o del mar) del rey con el león rugiente. Nos recuerda la actitud del rey David, al saber por el profeta Natán acerca del rico que tenía muchas ovejas pero roba al pobre de su único y amado corderito. David, lleno de ira, dijo: ¡Vive Jehová, que el que hizo semejante cosa es digno de muerte! El debe pagar cuatro veces el valor del corderito, porque hizo semejante cosa y no tuvo compasión. Por supuesto, tal individuo era David mismo. Utilizando una segunda metáfora del rocío, se explica la naturaleza beneficiosa del favor del rey (ver el favor del rey persa hacia Ester, el favor de Herodes hacia la hija de Herodías). Así, el favor del rey es tan beneficioso como el rocío que es necesario para la hierba, especialmente en un lugar árido.

En el versículo 13 se combinan dos individuos que pueden hacer miserable un hogar. En primer lugar, el hijo necio es la ruina de su padre. En segundo lugar, la metáfora de la gotera continua (de la lluvia) refleja la contienda continua de la mujer o esposa. Nos hace recordar a la mujer de Job, quien le dijo: ¿Todavía te aferras a tu integridad? ¡Maldice a Dios, y muérete!. Es la imagen de la mujer “regañona”.

El versículo 14 subraya el gran valor de una mujer prudente (de criterio y de sentido común) como otros pasajes hablan de la mujer apreciada. Mientras una familia puede guardar y entregar una casa y una riqueza al hijo, Dios es el dador de una esposa prudente, un valor inestimable. Se resalta la importancia de encontrar la mujer idónea.

La flojera, la pobreza y el hijo

El versículo 15 repite el dicho que condena la flojera. El sueño profundo es la imagen de Adán, de Saúl y sus hombres, del hombre en el medio de la noche, de Abram y del pueblo pecaminoso. Aquí se refiere a la insensitividad y al supuesto cansancio que produce la pereza. Por lo tanto, tal persona negligente tendrá hambre.

La palabra mandamiento puede indicar alguna regla o imperativo específico o la sabiduría divina o la palabra divina considerada en su totalidad. Parece ser que, con la segunda parte, se subraya la sabiduría divina en su totalidad (sinónimo con sus caminos). Guardar (una repetición poética de la palabra) su nepesh es lo opuesto de morir (prematuramente). “Mirar en menos” los caminos divinos tendrá un resultado desastroso.

El tema de los préstamos no es uno favorecido en Proverbios. Sin embargo, el versículo 17 sorprendentamente subraya que el misericordioso que da al pobre está, en realidad, dando un préstamo a Dios quien, a la vez, lo “devolverá”. Se recuerdan las palabras de Jesús. Por lo tanto, la forma piel del verbo “recompensar” en el versículo 17 subraya la intensidad de la promesa divina.

En el versículo 18 el imperativo (o mandato) es una sorpresa. La palabra yasar  H3256 se define como “corregir”  o “disciplinar”. La forma piel intensifica la acción (“corregir intensamente”). El pronombre tu hace un compromiso con el joven, tal como el pronombre mío para hijo mío. La frase mientras haya esperanza (lit. “cuando existe la esperanza”) apunta a un tiempo oportuno, como el tiempo oportuno para trabajar. La segunda parte, sin embargo, pone un límite. Lit. dice: “Pero y sobre su muerte (quizá un castigo físico que le quita la vida), no sostenga su deseo.” Así, la disciplina ha eliminado la posibilidad de que el joven madure. En el día de hoy, el castigo suena como una muestra de ira y una venganza contra el hijo. Hay un límite a la disciplina paternal: Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en la disciplina y la instrucción del Señor. Hay que considerar el bienestar del hijo como la prioridad máxima. El libro de Proverbios recalca la gran importancia de la disciplina paternal.

Principios para tener éxito

1.     Obedecer los mandamientos de Dios

2.     Escuchar buenos consejos de otros de experiencia

3.     Sofocar la ambición exagerada

4.     Temer a Dios

5.     Evitar la pereza

6.     Honrar a los padres

7.     Evitar desvíos del propósito principal

No te preocupes por saber quién está a tu favor o contra ti; sólo debes buscar y procurar que Dios esté contigo en todas tus acciones (Tomás Kempis, Imitación de Cristo).

La furia, la ambición y la flojera

El versículo 19 subraya la naturaleza del hombre iracundo. Al librarlo de su castigo, se aumentará el problema. Mejor sería dejarlo que cumpla el castigo. El libro de Proverbios acentúa el valor del castigo para modificar el carácter. Por lo tanto, se nota la ausencia del castigo en los siguientes ejemplos: los hijos de Elí, los hijos de Samuel, el hijo primogénito de David.

El versículo 20 es un llamado repetido de escuchar el consejo y aceptar la instrucción formativa (la corrección). El resultado de esta condición es lograr la sabiduría o prudencia en su futuro (hay dos significados: el final, o el porvenir. No hay manera mejor para asegurar un buen futuro que adquirir sabiduría.

El versículo 21 vuelve a repetir el tema de la soberanía de Dios por sobre los planes del corazón. Por un lado, la mente (es decir, el corazón) del hombre se llena de planes, pero es el “consejo divino” el que se realiza. Un proverbio egipcio dice: “Una cosa son las palabras que los hombres dicen, y otra lo que el dios hace” (La Sabiduría de Amenemopet).

El texto hebreo del versículo 22 es difícil en la primera parte. El texto dice: “El deseo (o “codicia”, para representar el deseo insano) del hombre, su lealtad fidelidad bondad amabilidad”. La traducción dada acepta una modificación de la palabra “lealtad” a desgracia, haciendo así un paralelismo más preciso. Sin embargo, la Septuaginta como también el texto hebreo utilizan las palabras “misericordia” y “deseo”, rechazando las modificaciones. Parece ser mejor decir que “el deseo del hombre” apunta a la lealtad o bondad, y por eso, un hombre pobre es mejor que uno mentiroso. Quizá el dicho está intentando decir que es mejor ser un pobre recto con un futuro donde hay la posibilidad de un cambio material que ser un mentiroso y encontrar mucha dificultad para cambiar.

El versículo 23 tiene una gran promesa divina que se está repitiendo acerca del temor de Jehová. Ser satisfecho trata el tema de la calidad de vida. Así, la vida se prolonga y se mejora con una fe reverente. Por lo tanto,  “el mal o la desgracia” y sus consecuencias no van a ser bienvenidos.

El versículo 24 ilustra la naturaleza del perezoso  a través de una escena absurda. Se ve la mano del perezoso enterrada en la sopa (un plato común para todos), quizá en su mano hay un panecillo. Hasta ahí llega la acción, porque el perezoso es tan, pero tan flojo que ni levanta la mano para traer la comida a la boca. Se parece a otra escena absurda del perezoso, en la que grita: ¡Afuera hay un león! para disculparse de salir y trabajar. La verdad es como señala el dicho: “No hay pero que valga.”

La corrección o castigo del hijo necio

El versículo 25 subraya dos medios para corregir, y su eficiencia. Por un lado, el castigo físico del burlador (“el que mira en menos a la gente y la sabiduría”) lo hace sagaz o le da sentido común. ¿Son el burlador y el ingenuo la misma persona? Por el lado del paralelismo sinónimo, parece que sí; sin embargo, la naturaleza normal del burlador  le distingue del ingenuo en que por lo menos tiene una posibilidad de madurar. En este mismo sentido, se muestra el segundo medio para corregir que utiliza el poder de la persuasión (el reto). Este medio es efectivo con el entendido, quien acumula el conocimiento. La corrección puede tener un efecto profundo en cambiar el porvenir del oyente.

El versículo 26 ilustra un aspecto triste de la realidad de algunos padres causada por sus hijos. Los hijos tienen una influencia grande sobre el ánimo y el bienestar de los padres. Aquí hay dos hechos maléficos. La palabra “robar” es muy amplia, subrayando el hecho de arruinar al padre haciendo, quizá, hasta violencia en contra del padre (“asaltar” o “devastar”). En segundo lugar, el hijo es causante (el sentido del modo hiphil) de que su madre huya (desde el hogar). Se recuerda el ejemplo de Rebeca, quien tuvo temor de las esposas de Esaú y no sabía cómo iba a sobrevivir. También, de los hijos de Job y el temor de Job por las acciones de ellos. Hoy por hoy, muchos jóvenes adictos a las drogas u otras cosas arruinan a sus padres y hasta hacen la violencia contra ellos. El resultado avergüenza y deshonra.

El versículo 27 tiene la expresión vocativa hijo mío. Se nota que existe la mala enseñanza que dirige al joven hacia el conocimiento. Se usa otra vez la forma del imperativo.

El versículo 28 repite la actitud y la naturaleza del testigo falso. El mira en menos al mismo proceso y sigue con las mentiras. Sin embargo, su propósito se va a frustrar porque “la mentira tiene patas cortas”.

La frase están preparados está subrayada en el texto hebreo (lit. “están establecidos”). Para los burladores, está la condenación. Para los necios, está el azote.

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