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Salmo 36: La misericordia de Dios

Una Publicación escrita por uno de esos ángeles que se encuentran por doquier que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar. Conviértete en uno de ellos y compártela. Será de Bendición para ti y para el que la reciba.

Salmo 36:1  La misericordia de Dios[a] Al músico principal. Salmo de David, siervo de Jehová La maldad del impío me dice al corazón: «No hay temor de Dios delante de sus ojos».[b]

Iniquidad : Pablo citó esto para mostrar que los judíos, como los gentiles, eran pecadores, y que ambos necesitaban un Salvador. Debido a que el malvado no teme a Dios, nada le impide pecar. Actúa precipitadamente como si nada le fuera a suceder. No obstante, Dios es justo y solo retarda su castigo. Saber esto debe ser un impedimento para que pequemos. Deje que el temor de Dios obre en su vida para apartarlo del pecado. Agradezca a Dios por su amor, pero no olvide su justicia.

Salmo 36:2  Se jacta, por tanto, ante sus propios ojos, de que su maldad no será hallada y aborrecida.

Salmo 36:3  Las palabras de su boca son iniquidad y fraude; ha dejado de ser sensato y de hacer el bien.

Salmo 36:4  Medita maldad sobre su cama, está en camino no bueno, el mal no aborrece.

Concisa descripción de un alma totalmente entregada al pecado.

Salmo 36:5  Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia[c] y tu fidelidad alcanza hasta las nubes.[d]

En fuerte contraste con la iniquidad del malvado se muestra el carácter justiciero del Señor.

Salmo 36:6  Tu justicia es como los montes de Dios; tus juicios, abismo grande. Tú, Jehová, al hombre y al animal conservas.

Salmo 36:7  ¡Cuán preciosa, Dios, es tu misericordia! ¡Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas![e]

Misericordia (chesed ): También se traduce como «bondad», «amor constante», «compasión» y su equivalente «gracia». Feliz , santo , saludable y en paz, prosperidad de Dios. ¡Dios se alegra cuando sus siervos prosperan! La palabra hebrea, traducida en este pasaje por «paz» está llena de significado: «seguridad, felicidad, salud, prosperidad, plenitud». Cuando nuestras necesidades son satisfechas tenemos paz. Además, si Dios se alegra de la prosperidad de sus siervos, ¿cuánto más será con la prosperidad de su progenie: aquellos que han sido comprados con la sangre de Jesús y adoptados por él? Piensa cómo debe agradar a Dios que nosotros, sus hijos e hijas, prosperemos en todos los aspectos de la vida.

Salmo 36:8  Serán completamente saciados de la grosura de tu Casa y tú les darás de beber del torrente de tus delicias,

La fidelidad, justicia y juicios de Dios contrastan con los malvados y sus planes perversos que terminan en el fracaso. Su amor es más grande que los cielos. Su fidelidad va más allá de las nubes. Su justicia es tan sólida como una montaña. Sus juicios están tan llenos de sabiduría como los océanos de agua («abismo grande»). Necesitamos no temer a los malvados porque sabemos que Dios nos ama, juzga el mal y nos protegerá para siempre.

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Pastor Lionel

Evangelista. Autor de Vida de Jesús un Evangelio Armonizado; Sancocho Cristiano Vols.: I-IV y Bendiciones Cristianas Vols.: I y II. Libre entre los hombres, esclavo y siervo de Nuestro Señor Jesucristo

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