¿Qué debe hacer el salmista frente a esta situación? La respuesta se la da a sí mismo y a todos los creyentes: Echa tu carga sobre Jehová. La respuesta tiene validez porque Dios es fiel. Está respaldada por las promesas de Dios a través de toda la Biblia, está confirmada en la experiencia de millones de creyentes hasta el día de hoy.
El salmista termina con otro contraste. Los malos no tienen esperanza, pero yo confiaré en ti. Todo el Salmo propone conducir a todos sus lectores a la misma decisión de fe.
Cinco yugos
1. El yugo del pecado
2. El yugo de la esclavitud
3. El yugo de Cristo
4. El yugo de la obediencia
5. El yugo del servicio
