Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Salmo 64: Suplica por proteccion de los enemigos

Salmo 64:1 Al director del coro. Salmo de David. Escucha mi voz, oh Dios, en mi queja; guarda mi vida del terror del enemigo.

El mal puede llegar en forma de conspiración secreta o de emboscada debido a que Satanás quiere sorprendernos desapercibidos. Nos tienta en nuestros puntos más débiles cuando menos lo esperamos. Pero Dios mismo derribará a nuestros enemigos, sean físicos o espirituales. La maldad está muy extendida y nos afecta en muchas formas, pero la victoria final ya pertenece a Dios y a quienes confían y creen en El. Escucha , oh Dios : Puede que este salmo se refiera al tipo de incidente que ocurrió cuando el principal consejero de David se volvió en su contra.

Salmo 64:2 Escóndeme de los planes secretos de los malhechores, del asalto de los obradores de iniquidad,

Quizás creamos que Dios quiere escuchar solo algunas de nuestras peticiones. Si bien es cierto que debemos alabarlo, confesarnos y hacer peticiones respetuosas, también es cierto que Dios está dispuesto a escuchar cualquier cosa que deseemos contarle. David se expresó con sinceridad sabiendo que Dios podría escuchar su voz. El siempre escuchará con atención y nos comprenderá a plenitud.

Salmo 64:3 que afilan su lengua como espada, y lanzan palabras amargas como saeta,

Las palabras que se hablan en contra nuestra están entre los ataques más dolorosos que quizás nos toque enfrentar. Si confiamos en Dios, dichos ataques no nos herirán. Alabanza, shabach: Reconocer, alabar; adorar; gloriarse en algo; aquietar a alguien. Shabach tiene un doble significado: «alabar» y «calmar». El verbo aparece 11 veces en el Antiguo Testamento; en ocho de estas ocasiones se refiere a pronunciar palabras de alabanza. Las restantes tres hablan, ya sea de calmar el tumultuoso mar o de acallar la ira de nuestro corazón.

Salmo 64:4 para herir en oculto al íntegro; lo hieren repentinamente, y no temen.

Salmo 64:5 Se aferran en propósitos malignos; hablan de tender trampas en secreto, y dicen: ¿Quién las verá?

Salmo 64:6 Traman injusticias, diciendo: Estamos listos con una trama bien concebida; pues los pensamientos del hombre y su corazón son profundos.

Salmo 64:7 Pero Dios les disparará con saeta; repentinamente serán heridos.

Salmo 64:8 Vuelven su lengua tropezadero contra sí mismos; todos los que los vean menearán la cabeza.

Así también Ahitofel cayó cuando el consejo ofrecido a David se volvió contra él

Salmo 64:9 Entonces todos los hombres temerán, y declararán la obra de Dios, y considerarán sus hechos.

Nótese la diferencia entre el consejo secreto del mal y la abierta declaración de las obras de Dios.

Salmo 64:10 El justo se alegrará en el Señor, y en El se refugiará; y todos los rectos de corazón se gloriarán.

Suplica por proteccion de los enemigos

El Salmo 63 se ocupa casi totalmente de Dios; en cambio, aquí el salmista habla más de los enemigos. Muestra la naturaleza perversa de muchas acciones humanas. Igualmente confía en Dios quien acabará rápidamente con los malignos. Otros salmos de protección son 3, 5, 7, 11, 26, 28, 36, 52, 54, 57, 61, 62, 63, 71, 77, 86, 139 y 140.

Clamor por protección

Escucha; a Dios le complace escuchar la voz de sus hijos. El salmista clama con ahínco y ardor. Oración (aquí, siaj) también significa “queja”. Guarda y escóndeme indican que el salmista estaba en peligro. Miedo (pajad) también puede traducirse “amenaza”, aunque más acertada es “miedo”. El temor frena la vida del creyente; el salmista pide liberación de ello. Lo que sigue indica las razones para este temor. Si uno mira sólo la maldad y el poder de los enemigos, tendrá temor; pero los versículos 7-10 presentan la salida: la confianza y seguridad en Dios.

Los enemigos son engañosos y tumultosos. Hay un juego de palabras con escóndeme y a escondidas; Sólo Dios puede esconderle de estos ataques que hacen a escondidas.

Descripción de los malos

Las armas que más usan los enemigos son palabras; esto es cierto tanto de los enemigos físicos como de los espirituales. Por cierto el Salmo sugiere poderes malignos detrás de los enemigos humanos: Sus lenguas son espadas y sus palabras son flechas. Se habla de la lengua de los malos en otros salmos.

Según el versículo 4, los enemigos se esconden para poder caer de sorpresa (De repente) sobre su víctima; también el castigo de Dios cae de repente sobre ellos. No temen indica su actitud de autosuficiencia y soberbia.

Los malignos se apoyan uno al otro en su perverso designio. Creen que serán impunes porque no creen en la realidad de la intervención de Dios en la vida humana.

El versículo 6 destaca la maldad de los enemigos; son malos, piensan mal y se esfuerzan con otros malos. Tales decisiones de los hombres aumentan el poder de la maldad, pues las fuerzas malignas necesitan seres humanos que toman decisiones malas, es decir, contra los designios de Dios.

Dios se manifiesta por su juicio

El gran pero del salmista; cuando pareciera que el enemigo gana, Dios interviene con castigo y juicio. Dice que vendrá de repente y por medio de sus propias flechas (palabras). “Mover la cabeza” es signo de desdén o de sorpresa.

Acostumbramos pensar en el juicio de Dios en términos negativos, pero en Apocalipsis es motivo de gran gozo para los creyentes porque señala una nueva etapa en el reino de Dios. Asimismo Isaias 26:9 dice: “Porque cuando tus juicios se manifiestan en la tierra, los habitantes del mundo aprenden justicia.” Los versículos 9 y 10 señalan una serie de beneficios que derivan del juicio de Dios sobre los malignos: los hombres temerán, enseña a otros, ayuda entender a Dios, trae alegría al justo, aumenta su fe y los rectos de corazón alaban a Dios. La oración del versículo 1 está contestada; el salmista está liberado del miedo por su fe; está seguro de la victoria en Dios.

Los frutos del pecado

1. El fruto del impío es para pecado.
2. En las muchas palabras no falta el pecado.
3. Los necios se mofan del pecado.
4. El pecado es afrenta de las naciones.
5. El pecado es causa de perdición.

    Páginas: 1 2 3

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar