1 de Crónicas 13:7 Y llevaron el Arca de Dios de la casa de Abinadab en un carro nuevo; y Uza y Ahío guiaban el carro.
1 de Crónicas 13:8 David y todo Israel se regocijaban delante de Dios con todas sus fuerzas, con cánticos, arpas, salterios, tamboriles, címbalos y trompetas.
La adoración en el Antiguo Testamento era algo más que un sobrio ejercicio religioso. Las Escrituras aprueban la exuberancia de David cuando adoraba a Dios con danza y música. Nuestra adoración debe reflejar un balance sano: algunas veces debemos ser reflexivos y serios, y otras veces debemos mostrar entusiasmo y júbilo. ¿Necesita más reflexión seria, o más celebración jubilosa?
1 de Crónicas 13:9 Pero cuando llegaron a la era de Quidón,[f] Uza extendió su mano hacia al Arca para sostenerla, porque los bueyes tropezaban.
1 de Crónicas 13:10 Se encendió contra Uza el furor de Jehová, y lo hirió, porque había extendido su mano hacia el Arca; y murió allí delante de Dios.
¿Por qué murió Uza? El tocó el arca, y esa era una ofensa que se castigaba con la muerte. Dios había dado instrucciones específicas de cómo debía ser cargada y trasladada el arca pero fueron tomadas a la ligera en este caso. Los levitas eran responsables de trasladar el arca (no existe ningún registro de que Uza fuese levita), y debía ser llevada en sus hombros con unas varas que atravesaban sus aros y nunca debía ser tocada. El haber trasladado el arca en un carro se debió a la influencia filistea. Uza, a pesar de que fue sincero en su deseo de proteger el arca, tuvo que enfrentarse a las consecuencias de su pecado. Y se le recordó a David que su obediencia a las leyes de Dios era más importante que su entusiasmo. Además David «tomó consejo con los capitanes», pero fue negligente al no preguntarle a Dios. El consejo de nuestros amigos y colegas no sustituye a la dirección de Dios.
Uza murió al instante por tocar el arca, pero Dios bendijo el hogar de Obed-edom, donde se guardó el arca por un tiempo. Esto demuestra las dos facetas del poder de Dios: su amor perfecto y su justicia perfecta. Aquellos que obedecen sus mandatos reciben grandes bendiciones, pero los que desobedecen reciben castigo severo. Este juicio puede llegar rápidamente o demorar algún tiempo, pero vendrá. Algunas veces nos concentramos sólo en las bendiciones que Dios nos da, olvidándonos de que cuando pecamos «¡horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!». En otras ocasiones, sin embargo, nos concentramos tanto en el juicio, que nos perdemos sus bendiciones. No tenga una visión unilateral de Dios. Junto con sus bendiciones viene la responsabilidad de vivir de acuerdo con sus demandas de justicia, honestidad y equidad.
1 de Crónicas 13:11 David tuvo pesar, porque Jehová había castigado[g] a Uza; por lo que llamó a aquel lugar Pérez-uza,[h] hasta el día de hoy.
David estaba enojado tanto con Dios como consigo mismo. Sabía que algo había hecho mal al transportar el arca. Estaba enojado porque sus planes para un regreso gozoso del arca habían terminado en la muerte de un hombre. Pero esta ira se enfrió y dejó el arca en el hogar de Obed-edom hasta que pudiera encontrar la forma de llevarla a Jerusalén. Esto le permitió descubrir las instrucciones de Dios para el transporte del arca. El siguiente viaje sería llevado a cabo de acuerdo con los mandatos de Dios.
1 de Crónicas 13:12 Y David temió a Dios aquel día, y dijo: «¿Cómo he de llevar a mi casa el Arca de Dios?».
1 de Crónicas 13:13 Y no trasladó David el Arca a su casa, a la ciudad de David, sino que la llevó a casa de Obed-edom, el geteo.
1 de Crónicas 13:14 El Arca de Dios estuvo tres meses en la casa de la familia de Obed-edom; y bendijo Jehová la casa de Obed-edom, y todo cuanto tenía.[i]
