Samuel, último juez de Israel
Su nacimiento y juventud, su familia
La historia comienza cerca del año 1100 a. de J.C., cuando nace Samuel. Era el período de los jueces. Los amonitas acosaban desde el oriente, y los filisteos desde el occidente. Pero Dios levantó de manera sobrenatural a dos hombres para vencer a estos fuertes enemigos. Nacieron cerca el uno del otro, bajo circunstancias similares. Sansón fue el primero y Samuel fue el otro. Los dos vivían bajo el voto de nazareo y forman juntamente con Juan el Bautista un poderoso trío de hombres levantados milagrosamente cuando, humanamente hablando, no existía ninguna posibilidad de que sus padres tuvieran hijos.
Elcana vivía en las aldeas de Ramataimzofim. La tradición es muy antigua que esta sería la misma Arimatea de donde vino José. Incluso la versión griega Septuaginta tiene “Aramathaim” por Ramataim, así que es posible. La ubicación geográfica de esta aldea no se puede fijar con seguridad. En el extremo oeste del territorio designado a la tribu de Efraín hay un pueblo Ramleh entre Lida y Ecrón. La otra posibilidad es el pueblo de ErRam, unos 10 km. al norte de Jerusalén. Se piensa que este sería el hogar de Samuel en días de su ministerio. Ramataim en heb. es “dos alturas”, mientras Ramat o Rama sería simplemente “altura”. La primera ubicación mencionada es la única que pertenece a Efraín, pero la segunda corresponde mejor a los eventos del cap. 9.
Samuel y su momento histórico
«El tiempo era de transición, tanto política como espiritualmente. La teocracia de los tiempos de Moisés y Josué había sido reemplazada por los conflictos narrados en Jueces, y ya se preparaba el camino para establecer la monarquía. La historia espiritual de estos siglos se nos cuenta en Job. Dios preparaba la elección de un ‘hombre según su corazón’ a fin de que fuese tipo y precursor del rey mesiánico. Al mismo tiempo el antiguo y menos definido orden de videntes iba dejando paso al nuevo orden regular de profetas.»
Elcana era levita y, como se sabe, los levitas no tenían territorio propio sino que vivían entre las demás tribus. Su antepasado Zuf había venido a habitar este lugar unas cuatro generaciones antes. Ellos eran de Coat, división de Leví que en el desierto llevaban el arca del pacto. Elcana tenía dos esposas. En aquellos días era común que un hombre tomara una segunda esposa cuando la primera resultaba ser estéril. Tanto fue el afán de tener hijos varones que este hombre evidentemente tomó a otra mujer aunque por lo visto Ana fue su primer amor (su nombre que significa “favorecida” en hebreo). En todos los casos de bigamia o poligamia registrados en la Biblia, nunca se presenta una situación favorable. El hombre fue creado para una sola mujer.
Subida a Silo
El tabernáculo de reunión estaba ubicado en esos días en Silo, unos 50 km. al noreste de Ramataimzofim. O si aceptamos la ubicación para ésta en Ramá de Benjamín, habrá sido a unos 18 km. directamente al norte. De cualquier manera hubiera sido un viaje difícil para la familia, pero por devoción hacían el viaje regularmente año tras año, en la época de las fiestas que requerían su asistencia.
Josué y el pueblo de Israel habían establecido el tabernáculo allí cerca de 300 años antes. El tabernáculo fue trasladado a Nob en tiempo del rey Saúl y Silo declinó. Jeremías lo señala como ejemplo del juicio de Dios, y lo usa para profetizar la destrucción del templo en Jerusalén. La palabra Silo quiere decir “lugar de descanso” en hebreo, quizás refiriéndose a la presencia de Dios en el tabernáculo.
Elí, que ya era viejo (más de 70 años según la cronología dada en el libro), era descendiente de Itamar. Este fue el hijo menor de Aarón. En el versículo 3 es la primera vez en la Biblia donde aparece el nombre para Dios que es Jehová de los Ejércitos. Se usa como 260 veces en el AT. La clave para su comprensión se encuentra en Genesis donde se usa el singular tsavá, “ejército” en el contexto de la creación. Se refiere a todo ser viviente que Dios ha creado. La misma palabra en Deuteronomio confirma esto. El es el soberano Dios y merece toda nuestra adoración. La palabra adorar en el mismo versículo 3 viene de “postrarse” en hebreo y se usa por primera vez en Genesis donde Abraham se postra para rendir homenaje al Señor. En Genesis se traduce adoraremos.
