y David a sus diez miles”?[k]
1 de Samuel 21:12 David guardó en su corazón estas palabras y temió mucho a Aquis, rey de Gat.[l]
1 de Samuel 21:13 Por eso cambió su manera de comportarse delante de ellos y se fingió loco[m] en medio de ellos; arañaba las puertas y dejaba que la saliva le corriera por la barba.
1 de Samuel 21:14 Y Aquis dijo a sus siervos: –Mirad, este hombre es un demente; ¿por qué lo habéis traído ante mí?
En el mundo antiguo se consideraba a los enajenados mentales un mal presagio. No se les hacía daño, a menos que los dioses se enfurecieran.
1 de Samuel 21:15 ¿Acaso me hacen falta locos, para que hayáis traído a este a hacer sus locuras delante de mí? ¿Va a entrar este en mi casa?
Su huida de Saúl
David en Nob
Nob es el “lugar alto” o quizás viene de otra palabra que quiere decir “lugar de sacerdote”. Cualquiera de los dos nombres serían apropiados porque según se sugiere, Nob estaba ubicado en una loma más elevada que la ciudad de Jerusalén y no muy lejos de ella. A la vez, el tabernáculo estaba ubicado ahí en el reinado de Saúl y por lo tanto, fue un lugar de sacerdotes también. Quedaba como menos de dos km. al norte de la ciudad o sea entre Gabaa de Saúl y Jerusalén. David huye al sur, hacia terreno conocido, y pasa muy pronto por Nob, el lugar del tabernáculo. Conoce y es conocido por el sacerdote Ajimelec, el bisnieto de Elí y el hermano de Ajías.
La reacción de Ajimelec es de temblar. David es joven pero es guerrero famoso, yerno del rey Saúl y temido en Israel. De verle repentinamente en Nob y sin acompañantes es motivo de sorpresa y preocupación. David contestó que había dejado a sus hombres en “tal y tal” lugar (término común, como decir referente a una persona: fulano de tal). Marcos 2:25 afirma que efectivamente tenía acompañantes pero no da mayores detalles. La explicación de su misión desde luego es una falsedad aunque el rey Saúl fue verdaderamente la causa de su clandestinidad. Su propósito principal fue buscar algo de comer y él pide pan.
El pan sagrado o “de la Presencia” es el pan puesto cada sábado en orden sobre la mesa en el santuario. Eran 12 en total y cada pan era grande, doble la cantidad ordinariamente designada para una persona. El pan nos habla del Pan de Vida que nos alimenta y da vida por medio de su muerte y resurrección. Del pan sagrado en el santuario sólo comerían los sacerdotes pero aquí Ajimelec los ofrece a David y a sus hombres con una condición. Es que se encontrarán ceremonialmente limpios. David le asegura que tanto ellos como sus cosas no traían contaminación y se refiere al día como dando más razón de su purificación (v. 5). Posiblemente quiere decir con esto que habiendo recién salido en su misión, mayor razón habría para garantizar su limpieza.
