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Proverbios 6: Amonestación contra la pereza y la falsedad

Pro 6:1 «Hijo mío,[a] si has salido fiador por tu amigo o le has empeñado tu palabra a un extraño,

Pro 6:2 te has enredado con las palabras de tu boca y has quedado atrapado en los dichos de tus labios.[b]

Pro 6:3 Haz esto ahora, hijo mío, para librarte, ya que has caído en manos de tu prójimo: Ve, humíllate, importuna a tu amigo,

Pro 6:4 no des sueño a tus ojos ni dejes que tus párpados se cierren;

Pro 6:5 escápate como una gacela de manos del cazador, como un ave de manos del que tiende trampas.

La advertencia sobre actuar como fiador de alguien por cuyos actos no podemos responder, suena con la urgencia de algo experimentado en carne propia; por el que escribe o por su hijo.

Estos versículos no van en contra de la generosidad, sino en contra de excedernos en el uso de los recursos financieros y actuar en una forma tan irresponsable que nos conduzca a la pobreza. Es importante mantener un balance entre la generosidad y la buena mayordomía. Dios quiere que ayudemos a nuestros amigos y al necesitado, pero no promete cubrir los costos de cada compromiso irresponsable que hagamos. Debemos actuar con responsabilidad para que así nuestras familias no sufran. [private]

Pro 6:6 »Mira la hormiga, perezoso,[c] observa sus caminos y sé sabio:[d]

Pro 6:7 Ella, sin tener capitán, gobernador ni señor,[e]

Pro 6:8 prepara en el verano su comida, recoge en el tiempo de la siega su sustento.[f]

Pro 6:9 Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir?[g] ¿Cuándo te levantarás del sueño?

Pro 6:10 Un poco de sueño, dormitar otro poco, y otro poco descansar mano sobre mano:[h]

Pro 6:11 así te llegará la miseria como un vagabundo, la pobreza como un hombre armado.[i]

¡La laboriosidad de la hormiga constituye una vergüenza para los perezosos! Proverbios condena la inactividad, la falta de iniciativa, la maledicencia, la condescendencia con los errores y la falta de disciplina.

Esos últimos momentos de sueño son deliciosos, los saboreamos mientras nos resistimos a comenzar un nuevo día de trabajo. Proverbios nos advierte en contra de ceder ante la tentación de la pereza, de dormir en lugar de trabajar. Esto no significa que nunca debamos descansar. Dios les dio a los judíos el día de reposo, un día a la semana de descanso y restauración. Pero no deberíamos descansar cuando deberíamos trabajar. Se usa a la hormiga como ejemplo porque utiliza su energía y recursos económicos. Si la pereza nos hace olvidar nuestras responsabilidades, la pobreza muy pronto será un obstáculo para que podamos tomar el descanso legítimo que debemos disfrutar.

Pro 6:12 El hombre malo, el hombre depravado, es el que anda en perversidad de boca;

Depravado : Literalmente, «de Belial», alude tanto a algo sin valor como al malvado; término apropiado porque uno de los temas centrales del libro es que la impiedad no beneficia a nadie. Belial representa comúnmente en las Escrituras al impío.

Pro 6:13 que guiña los ojos,[j] que habla con los pies, que hace señas con los dedos.

Pro 6:14 Perversidades hay en su corazón; anda pensando el mal en todo tiempo; siembra las discordias.[k]

Guiña . . . habla . . . hace señas : Estos son gestos que a veces se utilizan para sembrar discordias, con lo cual culmina la cita de aquellas cosas que Dios repudia

Pro 6:15 Por tanto, su calamidad vendrá de repente; súbitamente será quebrantado, y no habrá remedio.[l]

Pro 6:16 »Seis cosas aborrece Jehová,[m] y aun siete le son abominables:[n]

Seis . . . siete : Es una forma metafórica para indicar que la lista no es exhaustiva.

Pro 6:17 los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos que derraman sangre inocente,[ñ]

La lengua mentirosa : Una referencia a la innata tendencia humana de hablar sin cuidar la veracidad de lo que se dice. Compárese con el falso testigo, lo que implica perjurio deliberado para causar daño a otra persona. Ambas formas de falsedad están en la lista de cosas horrendas. Y peor aun es aquel que siembra discordias.

Pro 6:18 el corazón[o] que maquina pensamientos inicuos, los pies que corren presurosos al mal,

Pro 6:19 el testigo falso,[p] que dice mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos.

Pro 6:20 Amonestación contra el adulterio[q] »Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre[r] y no abandones la enseñanza de tu madre.

Pro 6:21 Átalos siempre a tu corazón, enlázalos a tu cuello.[s]

Pro 6:22 Te guiarán cuando camines, te guardarán cuando duermas[t] y hablarán contigo cuando despiertes.

Pro 6:23 Porque el mandamiento es lámpara, la enseñanza es luz, y camino de vida son las reprensiones que te instruyen[u]

Otra vez aparece la apelación a tomar seriamente lo que enseñan los padres: en sus mandamientos y reprensiones hay guía.

Es natural y bueno para los niños, a medida que maduran, ir independizándose poco a poco de sus padres. Sin embargo, los adultos jóvenes, deben cuidarse de no tener oídos sordos para sus padres: rechazar su consejo cuando más lo necesitan. Si usted lucha con una decisión o busca un consejo, analícelo con sus padres o con otros adultos mayores que lo conozcan bien. Los años de experiencia que le llevan de ventaja pueden haberles dado la sabiduría que usted busca.

Pro 6:24 para guardarte de la mala mujer, de la suave lengua de la mujer extraña.[v]

Pro 6:25 No codicies su hermosura en tu corazón, ni te prenda ella con sus ojos,[w]

Considere la codicia de la hermosura (lujuria) como una señal de peligro en camino. Cuando nota que se siente atraído a una persona del sexo opuesto o se preocupa con pensamientos sobre ella, sus deseos pueden llevarlo a pecar. Entonces, pida a Dios que lo ayude a cambiar sus deseos antes de que el pecado lo atraiga.

Pro 6:26 porque la ramera solo pretende del hombre un bocado de pan, pero la adúltera busca la vida del hombre.[x]

Pro 6:27 ¿Pondrá el hombre fuego en su seno sin que ardan sus vestidos?

Pro 6:28 ¿Andará el hombre sobre brasas sin que se quemen sus pies?

Pro 6:29 Así le sucede al que se llega a la mujer de su prójimo, pues no quedará impune ninguno que la toque.[y]

Pro 6:30 ¿No se desprecia al ladrón, aunque solo robe por comer cuando tiene hambre?[z]

Pro 6:31 Y si es sorprendido, pagará siete veces: tendrá que entregar cuanto tiene en su casa.[a]

Pro 6:32 También al que comete adulterio le falta sensatez; el que tal hace corrompe su alma.[b]

Pro 6:33 Heridas y vergüenza hallará, y su afrenta nunca será borrada.[c]

Pro 6:34 Porque el hombre enfurecido por los celos no perdonará en el día de la venganza;

Pro 6:35 no aceptará compensación alguna, ni querrá perdonar aunque le aumentes el pago.[d]

Este largo y elocuente llamado contra el adulterio está basado en las consecuencias que siguen a un acto de esa naturaleza: pobreza, burla y retribución amarga. El adúltero es peor que el ladrón, el ignorante y el corruptor.

Algunas personas argumentan que no es malo quebrantar la ley de Dios en contra del pecado sexual si nadie resulta herido. La verdad es que siempre alguien resulta herido. Los cónyuges se devastan. Los hijos se hieren. Las mismas parejas, aun cuando escapen de enfermedades o embarazos no deseados, sufren las consecuencias. Pierden su capacidad de cumplir sus compromisos, sentir el deseo sexual, confiar y franquearse por completo a otra persona. Las leyes de Dios no son arbitrarias. No prohíben una diversión buena y sana. Más bien nos previenen para que no nos destruyamos cuando llevamos a cabo acciones irresponsables o al adelantarnos al tiempo de Dios.

Lo que dios aborrece

El libro de Proverbios describe catorce clases de personas y acciones que Dios aborrece. ¡Permita que esta sea una guía de lo que no debemos ser ni hacer!

Hombre injusto
Altivez, mentira, asesinato, iniquidad, ansiar el mal, testigo falso, sembrar discordia
Los mentirosos
El sacrificio de los impíos
El camino del impío
Los pensamientos del malo
El altivo de corazón
Los que juzgan injustamente

Liberándose de una fianza inoportuna

El cap. 6 trata más temas diversos que los otros capítulos del 1 al 9. Se une al resto del libro por el vocativo hijo mío. Los temas del cap. 6 son los siguientes:

I. Dos peligros en el campo económico.

1. El hombre como aval.

2. El hombre flojo.

II. Dos listas de características del hombre depravado.

1. Siete características del hombre inicuo.

2. Siete características aborrecidas por Jehová.

III. El inmenso peligro de una relación con la casada.

1. La antorcha de las enseñanzas paternales.

2. El peligro de la mala mujer.

(1) La admonición acerca de la mujer mala.

(2) El peligro del marido celoso.

Primeramente vamos a ver los peligros del campo económico. El primer peligro subraya el daño hecho cuando uno llega a ser el aval para su prójimo. En segundo lugar, se acentúa el peligro de la flojera. En ambos casos, la advertencia es no llegar a ser uno de ellos. Mejor nunca ser el aval. Mejor nunca flojear en la vida; hay que esforzarse en la vida para lograr la seguridad y el futuro económico porque el trabajo es el plan de Dios. Sin embargo, hay que enfrentar el problema del desempleo y del subempleo.

Los versículos 1–5 se dividen en dos partes. Por una parte, se habla de un asunto financiero como el aval. Por otra parte, se presenta el plan para salir del compromiso imprudente y una inspiración para hacerlo (versículos 3–5). Dentro del libro de Proverbios, hay cinco pasajes adicionales que hablan en contra de la fianza.

Los versículos 1 y 2 muestran cómo se tomaba un compromiso financiero en el mundo antiguo. A simple vista parece que hay sólo dos personas en el compromiso financiero, el fiador aval y el prójimo que a la vez es el extraño. Así se ha identificado prójimo con el zar (de la raíz zur), la misma palabra que se ocupaba para “la extraña”. Esta primera interpretación sencilla parece ser improbable. Una segunda interpretación del versículo separa el prójimo, de la palabra hebrea ra’ah que tiene el significado básico de “alguien con quien se asocia”, es decir “un vecino, un compañero, un colega, un amigo, etc.”, del vocablo un extraño, que implica a una persona desconocida, es decir el opuesto del prójimo. Por lo tanto, esta interpretación tendría al fiador comprometiéndose como fiador a su prójimo (aquella persona conocida por él) pero “golpeando o pegando la mano” como un gesto de compromiso con el extraño (aquella persona que haya prestado el dinero). Así el fiador tiene un compromiso con las dos personas, el prójimo y el que haya prestado al prójimo. Este sentido es muy probable, aunque la estructura del versículo pone al prójimo y al extraño en una postura paralela o sinónima en adición a la forma del compromiso.

El versículo 2 muestra cómo la boca del fiador le haya atrapado. Los verbos señalan la desgracia de los animales atrapados. Con sus propios labios el hombre se ha perjudicado. El dicho por Don Quijote es sabio: “En boca cerrada no entran moscas.” Parecido es el proverbio sumerio: “¡En boca abierta entrará la mosca!”. Además un dicho arameo afirma: “Más que toda vigilancia vigila tu boca… Pues una palabra es un pájaro: una vez puesta en libertad nadie puede recobrarla”. En el texto hebreo hay un juego de palabras repetidas, exagerando y subrayando la desgracia. Literalmente el versículo 2 se expresa así: “Si estás atrapado por las palabras de tu boca, agarrado por las palabras de tu boca…” El fiador se autoatrapa como los ladrones en su codicia, los que no escuchan la sabiduría y se autoatrapan en su opinión y conducta y el hombre malo, quien se autoatrapa en su propio pecado.

Refranes Estos versículos se dirigen a jóvenes ricos y acomodados que por falta de experiencia se prestan fácilmente a dar fianzas para otros. El extranjero o el vecino quieren aprovecharse de él; y lo podemos comparar con el pasaje en Eclesiastés 8:13–29. Hay un refrán que dice «quien fía o promete en deuda se mete» y otro que dice «quien dinero quiere cobrar muchas vueltas ha de dar».

Los versículos 3–5 exponen la manera de salir del compromiso imprudente. Se nota el vocativo repetido para la segunda vez en esta discusión hijo mío, llamando así de nuevo la atención del hijo y poniendo énfasis en la enseñanza que está por venir. Seguramente, todos los jóvenes van a tener que enfrentar una situación semejante en sus vidas. La descripción del versículo 3 es parecida a una esclavitud. El garante no está libre ya que tiene un compromiso económico. Y está en el poder de su prójimo; así se entiende la metáfora de estar en las manos de su prójimo.

Los tres verbos siguen en el texto en el versículo 3. Se unen a un verbo muy conocido como es el vocablo anda, de la palabra halak, “ir”, que aparece más que 1.500 veces en el AT, con dos verbos poco frecuentes. Las palabras hebreas son rapas, que significa “estampar” o “patear”, y rahab, que significa “atormentar” o “alarmar”. Parece ser que la primera palabra habla de humillarse con fuerza hacia abajo mientras la segunda palabra habla de molestarse cualquier sea la situación del prójimo. Por lo tanto, el texto que dice anda, humíllate, importuna a tu prójimo no capta toda la determinación y la energía que han de expresarse en el reencuentro con el prójimo. El prójimo va a ver que el aval está actuando en una forma nerviosa e insistente. Especialmente, la palabra importuna (rahab) tiene tal sentido de intranquilidad. Sin duda, el prójimo va a darse cuenta de una situación anormal y, por supuesto, va a sospechar que está involucrado el compromiso financiero. El elemento de molestar al prójimo y de implorarle se encuentra en estos dos versos: molestar, del verbo rahab e implorar, del verbo rapas.

El maestro muestra la importancia de librarse de la decisión económica imprudente cuando manda que no se duerma hasta que lo arregle. Vale la pena perder hasta el sueño, aunque esté con mucho sueño, para quitar la esclavitud de la fianza de encima. En otras ocasiones, el sueño se subraya cuando el hombre impío no duerme porque no se ha logrado algún mal y cuando el flojo ruega a los demás el tener un poco más de dormir. Por otra parte, se eleva el sueño del sabio que se acuesta sin temor y tiene un sueño dulce. Por fin, el versículo 5 vuelve a la imagen de la caza y pide que el joven escape como el venado, y como el ave. Estos luchan para su sobrevivencia, como el fiador lucha por su libertad y sobrevivencia económica. Una mala decisión, un sobrecompromiso puede empobrecer la familia durante años.

La aparición de varios vocablos semejantes en el pasaje le dan más cohesión: las palabras que hablan de la caza, el vocativo hijo mío y la expresión mano de para hablar del “poder sobre”. El texto hebreo no tiene las palabras del cazador en el versículo 5, pero parece ser el sentido más probable.

La flojera, una causa del hambre Esta sección es el segundo proverbio extendido sobre el campo económico. Se une a la sección anterior por la palabra vé, la misma palabra que fue traducida anda en el versículo 3. Asimismo, se puede decir ahora: “Anda a la hormiga”, no vé (en el sentido de mirar) a la hormiga como popularmente se escucha.

Hay dos novedades del pasaje. Primeramente se encuentra el primero de los dichos utilizando la naturaleza, específicamente el reino animal, para enseñar a los jóvenes algunas lecciones de la vida. Sin embargo, no son muchos aquellos pasajes en Proverbios. 1 Reyes 4:33 recuerda la forma en que Salomón disertó acerca de las plantas… Asimismo disertó sobre los cuadrúpedos, las aves, los reptiles y los peces. Ahora bien, hay pocos pasajes que exponen sobre las virtudes de los animales, pero, es cierto a la vez, que hay muchas metáforas utilizando características animales para subrayar alguna virtud o peligro. Por ejemplo, se ha comparado la esposa a una cierva, el león rugiente al rey indignado, etc. Así la presencia de los dichos incorporando al reino animal es más grande que lo pensado a primera vista.

En segundo lugar, es el primer pasaje para tratar el tema de la negligencia en el trabajo por causa de la flojera. La preocupación del maestro se puede ver en el libro. Los versículos 10, 11 se encuentran en 24:33, 34, obviamente un dicho muy ampliamente conocido. Por lo tanto, hay dos versículos repetidos en su totalidad en otros versículos. Parece ser que había una imagen fija sostenida ya por estos proverbios acerca del perezoso.

La hormiga es un maestro muy humilde que hace su trabajo y nunca va a jactarse de su sabiduría. La hormiga es una criatura muy vieja en la tierra, ya que hay fósiles que se fechan unos cien millones de años en que aparecen unas hormigas. Se estima, basado en la información disponible, que existen unas 5.000 especies de hormigas, y por ende un millón de hormigas por cada cinco personas. Así que no hay una falta de hormigas en el planeta. Buscar una hormiga para observarla no es difícil. Es uno de los insectos más flexibles en la historia del mundo. La palabra hebrea para la hormiga es nemalah, que viene de un sonido muy suave, casi silencioso que emite el insecto. Se sabe que es la hormiga cosechadora que habita con más frecuencia en los lugares áridos de la Palestina, viviendo como indica el nombre a través de una intensa labor recolectando semillas.

El imperativo se dirige al perezoso, para que vaya a la hormiga para observarla. Es la primera vez que se ha dirigido la palabra a alguien que no sea el hijo mío o los hijos. Seguramente, la palabra está dirigida en una forma retórica y no se encuentra ante el maestro algún perezoso; al menos los jóvenes todavía no son flojos aunque siempre existe el potencial. La palabra hebrea para el perezoso es ‘atsel, que viene de la raíz que significa el movimiento lento y con una conciencia de ser despertado muy reducida, como a paso de tortuga. La palabra es exclusiva de Proverbios. A través de la información se puede conocer muy de cerca la naturaleza del haragán. Es tan flojo que no está dispuesto a levantar la mano del plato para comer. Está autoengañado pensando que es más sabio que siete hombres hábiles. Por lo general no trabaja, pero si fuera necesario, él siempre tiene una excusa para no trabajar, aunque sea absurda. Tiene un campo pero está muy descuidado, con los cardos y las ortigas creciendo. Siempre se olvida de la estación del año pues no está interesado en esforzarse para producir. Sorprendentemente, el perezoso tiene un deseo para lograr algo, pero no se cumple porque no hay un esfuerzo para hacerlo. Por fin, se observa el campo, la viña y el cerco de piedras del haragán (24:30–34), todo descuidado y abandonado. Ya las ortigas y los cardos están tomando la propiedad. El flojo no hace una contribución a la sociedad, y deja su familia necesitada.

Las palabras observa, caminos y sabio son todas muy frecuentes en Proverbios. De todas las formas de la raíz ra’ah, hay más de 1.300 veces que aparecen en el AT y significa “ver” o “mirar”. En el mismo sentido la palabra “camino”, de la palabra hebrea común derek, se encuentra más de 700 veces en el AT y unas 75 veces en Proverbios. El sentido literal de la palabra es un camino que traza una senda en el desierto o en las montañas o cerca de la costa. Pero aquí en 6:6 y en la mayoría de los pasajes de Proverbios el sentido metafórico es del comportamiento, la conducta y el estilo de vida del individuo.

La última palabra del versículo 6 es sabio, jakam, que tiene un significado desde la habilidad hasta la prudencia. La hormiga como ejemplo para aquel que desea ser sabio se encuentra referida por el sabio de 1:7, por el alumno avanzado, por los sabios responsables para dos secciones del libro y por los sabios como Salomón, Agur, Lemuel y los hombres de Ezequías. La hormiga, sin duda, es el sabio más pequeño y más indiferente a las necesidades del joven.

La grandeza de la hormiga está en que cumple su tarea por el instinto, glorificando así a Dios. La hormiga realiza su propósito en la creación. Y esta es la grandeza de la criatura que se siente bien realizando sus tareas sencillas con todo empeño. El versículo 7 dice: “Sin tener alguien que decide ni alguien que organiza ni alguien que tiene la autoridad sobre.” Intentar organizar las tres palabras alrededor de las instituciones modernas como el sistema jurídico, el legislativo y el ejecutivo parece ser un esfuerzo mal puesto. Los tres títulos son sinónimos y no complementarios, siendo la idea central la ausencia de estos jefes entre las hormigas. Por cierto los antiguos no saben lo que nosotros sabemos hoy acerca de la hormiga. Ya sabemos que tiene un sistema de comunicación muy complejo. La comunicación de gusto para alguna comida se realiza a través de la entrega del alimento de la boca de una hormiga a la boca de otra hormiga. Por lo tanto, las hormigas comunican las expresiones del peligro, las sendas más fáciles y el lugar donde se puede encontrar una fuente nueva de alimentación a través de una sustancia química que tiene un fuerte olor para las demás hormigas.

El versículo 8 va al grano de la característica positiva de la hormiga. Prepara su alimentación a tiempo sin que haya un líder obligándola. Sin reloj mecánico, la hormiga deja que su reloj interno señale los pasos que ha de tomar. Ver la hormiga trabajando es entender la majestad de Dios en crear todas las criaturas del mundo. De cierto, todo lo hizo bien. ¿Por qué el hombre no cumple el plan de Dios para su vida en la misma manera inmediata como la hormiga? Seguramente el libre albedrío del hombre le da una fuerte opción para no cumplir el plan divino. Sin embargo, la naturaleza cuenta la gloria de Dios y llega a ser nuestro maestro sabio.

El versículo 8 habla de dos tiempos, un tiempo de verano para encontrar y preparar la comida y un tiempo para cosechar, o juntar la cosecha. Son dos oportunidades para trabajar, dos tiempos preciosos ya perdidos por el perezoso. En Palestina, durante los meses de verano se cosecha el fruto y la cosecha de la cebada llega aproximadamente en marzo y las uvas en septiembre.

Los versículos 9–11 llaman de nuevo al perezoso para hacerle la pregunta retórica y cínica: ¿Hasta cuándo? Nos hace recordar la pregunta del predicador sabiduría: ¿Hasta cuándo, oh ingenuos, amaréis la ingenuidad? Siempre es sorprendente la actitud de alguien que es indiferente o ignorante de algo cuando ya todo el mundo se da cuenta. Las preguntas llegan en la forma más ordenada desde cuánto tiempo más va a estar acostado hasta cuándo se piensa levantar.

El versículo 10 se forma alrededor de la palabra un poco (me’at) dando un tono poético o burlador. Parece que es el maestro el que todavía está hablando por el tono del versículo 10 y por la relación con el versículo 11. En el versículo 11 se habla del estado de necesidad extrema, la pobreza. Se encuentra aquí por primera vez la palabra hebrea re’sh o ri’sh, y es la palabra más neutral para la pobreza como estado opuesto a ser rico. La segunda palabra, escasez, viene de majesor, que significa «faltar alguna cosa o ser carente». Se encuentra unido en una relación con re’sh. Las imágenes del vagabundo y del hombre armado son difíciles de interpretar. ¿Es el vagabundo alguien que no ha cuidado su propio hogar y pierde todo en la pobreza, es decir, un vagabundo? O, ¿es el vagabundo alguien que está en el camino esperando a alguna víctima para tomar sus bienes y lastimarlo, es decir, un ladrón en el camino? Ambas interpretaciones son posibles. Como ladrón en la calle se hace una relación más sinónima con el hombre armado. Por otra parte, si se interpreta como un vagabundo la traducción es más lit. fiel al texto.

La Septuaginta agrega un ejemplo sobre la abeja. No se encuentra en el texto hebreo y algunos otros textos antiguos.

Finalmente, hay que ver que la figura del ladrón, como algo inesperado, es un símbolo muy antiguo y muy documentado. Aun la flojera no es para siempre. La pobreza podía resultar en la esclavitud o la servidumbre en los tiempos antiguos.

Ambos individuos, el fiador y el flojo, se encuentran en el texto en situaciones muy precarias. El fiador ha perdido su libertad y tranquilidad económica por haberse comprometido imprudentemente. En el mismo sentido, el perezoso ha perdido su libertad porque le faltaba el compromiso con el trabajo. El fin de la flojera es la pobreza, quizá la esclavitud. En ambos casos, la sabiduría sugiere cómo salir del paso, cómo arreglar las situaciones. Ahora queda en las manos del fiador y en las manos del haragán tomar las decisiones necesarias para «levantarse e ir al prójimo para quedarse libre del compromiso económico» y «levantarse e ir al campo para trabajar», respectivamente. Nadie puede tomar las decisiones por ellos. El maestro ha sido claro en sus enseñanzas, entonces no hay excusa, ya «no hay pero que valga».

Lecciones de una hormiga

Benjamín Franklin, sabio de los días de infancia de las colonias americanas y los Estados Unidos, dijo: «La pereza camina tan despacio que la pobreza la alcanza muy pronto.»

1. La hormiga tiene la capacidad de anticipar el futuro, versículo 6.
2. La hormiga tiene la capacidad de tomar iniciativa sin ser supervisada o dirigida, versículos 7 y 9.
3. La hormiga tiene la capacidad de hacer planes de largo alcance, versículo 8.
4. La hormiga tiene la capacidad de prepararse para la adversidad, versículos 9–11.

Los siete rasgos del hombre vicioso

Esta sección señala las características del hombre depravado o inicuo. Las dos palabras vienen del hebreo beliya’al, que significa «sin valor» o «inútil», y ’aven, que significa «el causante de problemas» o «problemático». La primera palabra beliya’al se encuentra en 16:27 traducida el hombre indigno y en 19:28 traducida como el testigo perverso. Por otra parte, la palabra ’aven se encuentra en 10:29 traducida los que obran maldad y en 21:15 traducida los que practican la iniquidad. Hay que agregar que la palabra depravado, beliya’al, también ha sido traducida como un nombre propio de parte de algunos eruditos. En efecto, se traduciría la palabra como «Belial», un nombre para hacer referencia a Satanás. Sin embargo, esta interpretación es poco probable.

Ahora vamos a detallar las características del hombre no ideal, de hecho el lado totalmente opuesto al ideal. Hay que recordar que los hebreos creían que cada parte del cuerpo humano tenía alguna función síquica.

Se hace mención, en primer lugar, de la boca. No es sorprendente que la boca fue el primer aspecto del cuerpo femenino mencionado por el maestro en 5:3. La palabra perversidad viene de la idea de torcido o alterado. La importancia del habla recta se repite vez tras vez en el libro de Proverbios. No se muestra ninguna disciplina en el campo del discurso. Las palabras y sus significados son torcidos y paralelos con la frase la lengua mentirosa en 6:17, aunque la perversidad de boca es un término más amplio.

La segunda parte del cuerpo humano son los ojos, llamados la lámpara del cuerpo por Jesús. Figura en el lugar siguiente a los labios en 5:25. La expresión aquí es un gesto muy conocido, es decir guiña los ojos («dar un pellizcón al ojo»). Otro proverbio afirma que el que guiña el ojo causa tristeza, pero el que abiertamente reprende hace la paz. En este pasaje el proverbio está en una posición antitética con el verbo reprender. Por eso, es mejor traducirlo como ignorar la falla o el pecado. En América Latina hay un dicho muy parecido que dice «hacer la vista gorda». No es bueno rehusar la reprensión por ocultarlo y pretender no ver la falta. Hay que saber enfrentar una situación aunque sea difícil y vencerla. Como se dice «más vale ponerse una vez colorado y no cien amarillo».

Los pies son el tercer aspecto del cuerpo que se acentúa. Otra vez, este pasaje sigue el orden en 5:24–27: boca, ojos y pies. Se habla de «raspar» o «frotar» los pies. Desafortunadamente no se sabe cómo es el gesto claramente, aunque sabemos que es un gesto engañoso o feo. El joven ha de rechazar la utilización de los gestos depravados y aprender a hablar en una manera digna de uno que es sabio. Hay que recordar que los pies habían servido como un eufemismo. En el caso de cubrir los pies está la idea de «hacer sus necesidades». ¿Puede tener una idea de un gesto parecido y no muy saludable?

El cuarto aspecto del cuerpo son los dedos. Por el uso del verbo «indicar» parecen ser los dedos de la mano. Sin embargo, hay pasajes donde se ocupa la misma palabra hebrea, ’etseba’, haciendo referencia a los dedos de los pies. Pero, apuntar con el dedo es la interpretación más fácil de la frase. Otra vez, es un gesto que puede simbolizar la depravación del hombre en decir algo feo, o puede ser una señal para tomar ventaja de una situación a través del engaño. El maestro enseña al joven que tal gesto no corresponde para el joven muy bien formado. Si apuntar el dedo es algo feo puede ser que es una manera de reírse del prójimo. Pero si apuntar el dedo es algo engañoso puede significar una señal para hacer algo, en que el dedo con frecuencia en el AT mostraba poder.

El quinto aspecto del cuerpo humano que se expone es el corazón, de hecho la parte esencial de la vida humana. Se puede perder un dedo y seguir viviendo, como también perder un ojo o un pie, etc. Sin embargo, una falla del corazón, particularmente en el mundo antiguo, significaba un hecho fatal. Sabiendo esto, no es sorprendente cuando los antiguos creían que el asiento de la voluntad estaba en el corazón junto a todos los procesos de la razón, y el asiento para tomar las decisiones importantes de la vida. Hoy en día sabemos que estos procesos se realizan dentro de la cabeza, y especialmente los lóbulos del cerebro.

Anda pensando el mal es la sexta característica del hombre. En 4:16 se detalla la desesperación de aquel que anda pensando en lograr algún mal. Se recuerda la actitud de los ladrones del primer capítulo que ya tenían el plan formado para aterrorizar a la víctima y desposeerla de sus bienes. Sin embargo, Dios condenará al hombre que urde males, los pensamientos del malo son una abominación a Jehová y engaño hay en el corazón de los que traman el mal, pero en el corazón de los que aconsejan paz hay alegría. Los que traman el mal, en realidad, están quitando sus propias vidas y andan como la obscuridad; no saben en qué tropiezan.

La última característica del hombre depravado se explica con la frase provocando discordia. Algunos eruditos unen algunas de las características, hablando de cinco o seis en vez de siete. Tal unión es muy posible, quizás probable. De todos modos, son varias las características que se manifiestan juntas, y por eso, se encuentran en una forma unida en los pasajes de la Biblia. Así pues, la frase provocando discordia puede ser uno de los muchos resultados de aquella persona que anda pensando el mal. La palabra discordia, que viene de madon, quizá de la raíz para «juzgar», significa algo del juicio insano o una evaluación alterada que provoca una discordia. Es una palabra importante de Proverbios, pues se encuentra 19 veces de la totalidad de 22 citas del AT. El hombre de discordia se encuentra en 26:21: El carbón es para las brasas, la leña para el fuego, y el hombre rencilloso para provocar peleas. También no escapa la mujer: Mejor es vivir en un rincón de la azotea que compartir una casa con una mujer rencillosa; gotera continua en un día de lluvia y mujer rencillosa son semejantes; mejor es vivir en una tierra desierta que con una mujer rencillosa e iracunda. El verbo “provoca”, por otra parte, significa «mandar» o metafóricamente «dejar en libertad» o «mandar libre». Por lo tanto, el hombre depravado abusa la libertad para sembrar o provocar la discordia (la riña, la pelea, etc.).

En conclusión, se tiene un dibujo del hombre depravado. El tiene una boca y un corazón no derechos, alternados y perversos. Tiene tres gestos feos de engaño: los ojos guiñando, los pies raspando en el suelo y los dedos apuntando. Además sus energías mentales se ocupan en el mal. Y finalmente hay un resultado dado, es decir, la discordia dondequiera que ande. Enteramente, el hombre está dado al mal: la voluntad, las palabras de su boca, la comunicación no verbal o los gestos, la mente y hasta el resultado de su presencia. Anda con una sombra de peligro, una sombra formada por su carácter. Con razón, no hay paz, shalom, donde él esté.

El fin del hombre depravado no debe sorprendernos, aunque el maestro dijo a los jóvenes que el joven sabio no ha de temer el espanto repentino, ni la ruina de los impíos cuando llegue, porque Jehová será tu confianza…. Ahora en el versículo 11 se repite la experiencia de la ruina de los no oyentes de la sabiduría y del flojo cuando llegue sin aviso previo. Por lo tanto, de repente será quebrado (¿su cuerpo?, ¿su espíritu?, quizá ambas cosas). La palabra peta, que significa «al instante», une la dos ideas aunque se haya traducido en dos maneras. Los hebreos favorecían la repetición de los sonidos y por ende las palabras por su valor de sonido y su ayuda a la memoria. Siguiendo el versículo 15 se agrega y no habrá remedio. Ya el hombre depravado llegará a un momento cuando su futuro está clausurado y la esperanza ha desaparecido. El tiempo oportuno ha pasado y la vida que le queda y la vida eterna son las consecuencias de los pecados pasados. Ya la sombra es eterna y el dicho «nunca es tarde» es una mentira. Así es el fin del hombre depravado, como el hombre que recibe las palabras del médico: «Siento decírselo, pero usted tiene… y no hay un remedio.» El NT dice que hay que buscar las cosas de arriba, donde Cristo está sentado (mostrando su poder y su gloria) a la diestra de Dios… Por lo tanto, haced morir lo terrenal en vuestros miembros: fornicación, impureza, bajas pasiones, malos deseos y la avaricia, que es idolatría. A causa de estas cosas viene la ira de Dios sobre los rebeldes.

Los siete hechos condenados por Dios

En esta sección se encuentra la primera de seis lecciones numéricas de Proverbios (sin contar 31:1–31 que puede leerse como el alfabeto o la totalidad de los números del 1 al 10 y de 10 hasta 100 y de 100 hasta 400). Las otras cinco lecciones se encuentran en una forma unida en el cap. 30 (versículos 15, 16; versículos 18, 19; versículos 21–23; versículos 24–28 y versículos 29–31). Los proverbios del cap. 30 están desarrollados en base al número 4, mientras el proverbio numérico de esta sección está basado en el número 7. Las seis secciones siguen la misma fórmula. Se da un número y después se agrega uno más, intensificando así el momento y dejando tiempo para que se escuche bien la lista (hay una excepción que es 30:24, que dice desde el comienzo que son cuatro cosas).

Las palabras «aborrecer» y «abominar» son clave en el versículo 16. Así se muestra la actitud de Jehová, del ser entero (alma) hacia las siete características. Dicho de paso, el contenido de esta sección es paralelo de la sección anterior y forma el enlace para las dos secciones. Están repetidos los ojos, la lenguaboca, el corazón, los pies y el provocar discordia. Así este proverbio resume lo enseñado anteriormente, aunque las modificaciones son significativas.

La palabra «aborrecer» se deriva de sane’, que muestra el odio que Dios siente hacia las características que están por nombrarse. Como la palabra opuesta a la palabra «amar», del hebreo ’hb, la palabra «aborrecer» u «odiar» es una actitud que causa la distancia de una persona de la otra (14:20 donde aprecian es de la palabra hebrea ’hb). Tal emoción puede señalar el abandono de la persona de aquel que es odioso. El concepto puede decir que Dios va a abandonar al hombre con las siete características de los versículos 16–19. La palabra se encuentra 23 veces en Proverbios, mientras el AT tiene 164 casos de la raíz.

En este mismo sentido veamos la palabra «abominación». Existe el sustantivo en el texto aunque se traduce como el verbo «abominar». No hay un cambio de sentido sino un deseo de hacer la forma sinónima más acabada. Las dos palabras en el texto bíblico son ta’ab para «abominar» y totebah para «abominación», ambas de la misma raíz. Hay que entender el concepto ritual de la raíz para captar el espíritu de la raíz. Ciertos animales y ciertos sacrificios eran «abominables» al Señor, y así impuros y prohibidos en la asamblea de los hebreos. Aun entre los otros pueblos del mundo antiguo había un concepto de cosas abominables. Hay varios pasajes con la palabra «abominar» y aún más con la palabra «abominación». Quizá 29:27 muestra el significado más claro que sea no ritual: Abominación es a los justos el hombre inicuo, y el de caminos rectos es abominación al impío. Aquí la definición de un erudito para abominar es mejor, es decir «detestar» (Jenni). El justo y el impío mutuamente se detestan y no desean estar juntos porque sus valores son distintos. Por lo tanto, la palabra «abominación» se acerca al significado de «aborrecer», llegando así a ser una palabra sinónima. Finalmente, podemos exponer sobre la actitud de Jehová hacia las siete características como una actitud que rechaza como impuras las características y desea distanciarse de ellas por ser detestables y odiosas.

La oración del versículo 16 puede leerse de la siguiente manera: «Seis (cosas) hay que odió Jehová y siete una abominación a él.» La palabra «odió» expresa la naturaleza del verbo como una acción acabada. En este sentido, la actitud de Jehová es eterna; siempre va a rechazar el pecado. Además, el tiempo perfecto en esta oración expresa un hecho ya acabado pero con influencia sobre el tiempo presente. En otras palabras, la actitud de Dios es influyente ahora (y va a ser importante para la eternidad). Vale que el creyente aprenda lo que Dios ama y lo que Dios odia porque la actitud de Dios es eterna. El no va a cambiar su parecer como lo haría la naturaleza del hombre. El maestro desea fomentar en el joven el rechazo de estas características que le van a perjudicar con Dios y con los hombres.

La primera característica apunta a un gesto de los ojos que muestra la actitud del hombre. El adjetivo «altivo» viene de rum, que significa «estar en un lugar alto, ser exaltado o levantar». Por lo tanto, parece que el gesto de levantar los ojos, quizá las cejas, era una forma de mostrarse superior al prójimo y un gesto para menospreciar al otro. Aquí se muestra un orgullo insano y destructivo. La palabra de Dios es final, y su palabra es: ¡Abominable! ¡Rechazado!

La segunda característica involucra la lengua mentirosa. Ya hemos compartido la relación estrecha entre la boca y el corazón como fue establecida por Jesús. De hecho, la voluntad del hombre es dueña de todos los otros miembros del cuerpo. En Proverbios, la lengua mentirosa o los labios mentirosos es un tema frecuente. El engaño y la falsedad son sus valores. ¡Cuán grande es el daño hecho por alguna mentira! ¡Cuántas relaciones se han destruido! Otra vez se escucha la palabra de Dios. ¡Abominable! ¡Rechazado!

Las manos reciben la atención en la tercera característica. «La mano», en el mundo antiguo, significaba tener poder o tomar la autoridad sobre algo. Estar bajo la mano de alguien significaba estar sometido a su voluntad. Así los que derraman sangre buscan tener el poder sobre otros. «Derramar sangre» es un eufemismo para hacer violencia o asesinar a otro. Dos mandamientos pueden ser desobedecidos: No cometerás homicidio y no robarás. Desde el tiempo de la primera familia con el asesinato de Abel por Caín, el juicio de Dios ha sido claro. Hoy por hoy existe demasiada violencia entre los miembros de la familia y entre los amigos sobre algunos hechos de pasión. Esto se aumenta agregando la violencia por el robo y los asesinatos. En Apocalipsis, Dios dice que los que no entran al cielo son: … los cobardes e incrédulos… los abominables y homicidas… su herencia será el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. ¡Abominable! ¡Rechazado!

Después de mencionar el orgullo, la mentira y el asesinato, el texto apunta al corazón como la cuarta característica aborrecida. El corazón es el símbolo de donde están asentados la voluntad, el conocimiento, las facultades para tomar decisiones, etc.. En este texto, se precisa un aspecto del corazón, la capacidad para trazar un plan de acción. Esta bendición tan grande de Dios se ha pervertido. Ahora el hombre malgasta la habilidad mental para dibujar algún plan malicioso o pecaminoso. Este dicho es parecido con el versículo 14, donde el corazón en todo tiempo anda pensando el mal. ¿Cómo puede alguien que tiene su mente funcionando solo en hacer mal esperar tener éxito en la vida? ¡Qué manera de perder lo mejor de la vida! Otra vez se escucha la palabra final de Dios: Bienaventurados los de limpio corazón porque ellos verán a Dios. Pero a los de corazones duros y sucios la palabra final es: ¡Abominable! ¡Rechazado!

Los pies se subrayan como la quinta característica del malo. Vale recordar que el versículo 13 hablaba de un gesto de raspar los pies como una señal fea y engañosa. Aquí en el versículo 18 los pies muestran una desesperación. Están apresurados para correr al mal. Hay un deseo de no estar ausente del lugar del mal. O quizá están apresurados para crear un lugar donde se puede hacer el mal. No cabe duda dónde se puede encontrar el malvado. Búsquelo donde se hacen las cosas ilegales e inmorales. De no estar ahí se pone desesperado. Nunca va a entender el concepto del shalom. Pero sí, va a escuchar la palabra final de Dios. ¡Abominable! ¡Rechazado!

La sexta característica del hombre pecaminoso es su capacidad fácil para mentir. El versículo 19 le llama un testigo falso, tan condenado por los hebreos como se ve en el siguiente pasaje: Cuando se levante un testigo falso contra alguien, para acusarle de transgresión, entonces los dos hombres que están en litigio se presentarán delante de Jehová, ante los sacerdotes y los jueces que haya en aquellos días. Los jueces investigarán bien, y si aquel testigo resulta ser falso, por haber testificado falsamente contra su hermano, le haréis a él lo que él pensó hacer a su hermano. Así quitarás el mal de en medio de ti. Los que quedan lo oirán y temerán, y no volverán a hacer semejante maldad en medio de ti. Israel supo el daño que puede hacer la mentira. De hecho están afectadas todas las instituciones. Desde el comercio hasta las situaciones legales, sin mencionar las relaciones interpersonales, están alterados por la presencia del testigo falso. El versículo 18 agrega que este testigo falso «respira» falsedad, la traducción literal del verbo hebreo puj. Decir una mentira es tan natural como la respiración. Jesús enseñaba a sus discípulos diciendo: Pero sea vuestro hablar, “sí“, “sí“, y “no“, “no“. Porque lo que va más allá de esto, procede del mal. Luego, Jesús iba a sentir las consecuencias del testigo falso: Los principales sacerdotes, los ancianos y todo el Sanedrín buscaban falso testimonio contra Jesús, para que le entregaran a muerte. Pero no lo hallaron, a pesar de que se presentaron muchos testigos falsos. Por fin, se presentaron dos…. Y el pasaje de Apocalipsis agrega que todos los mentirosos junto a otros malvados tendrán su herencia… en el lago que arde con fuego…. Es muy difícil mantener la palabra fiel hoy en día. En una encuesta hecha en 1992 en los Estados Unidos de América, sólo 48% contestaron que guardaron el mandamiento no darás falso testimonio contra tu prójimo (The Barna Report). El único mandamiento quebrado en una forma más frecuente fue el mandamiento sobre guardar el día del Señor con un 25% guardándolo plenamente. El 82% afirma guardar el mandamiento sobre no cometer el adulterio, mientras 77% afirma guardar el mandamiento sobre honrar a los padres. La última palabra de Dios es terminante. ¡Abominable! ¡Rechazado!

«Provocar discordia» es una séptima y muy maliciosa característica del hombre malo. Con el concepto de «dejar en libertad un juicio alterado o una evaluación distorsionada», sembrar discordia entre los hermanos es una ofensa que puede producir hasta conflictos bélicos. El hombre que siembra discordia deja un juicio errado o una palabra distorsionada que pone a uno contra el otro. Así empiezan las contiendas y los resultados son hasta peleas. En 17:14 se dice que el que comienza la contienda es quien suelta las aguas; desiste, pues, antes que estalle el pleito. El hombre malo, por su presencia, puede crear un ambiente tenso y peligroso. Aún peor es cuando pone la contienda entre los hermanos, es decir, los fieles en el sentido de los hebreos como hermanos. El Salmista proclama y canta: He aquí, cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos en armonía… porque allá enviará Jehová bendición y vida eterna. La última palabra a los que provocan discordia iguala lo que ha dicho antes: ¡Abominable! ¡Rechazado!

El número siete del versículo 16 es un número que simboliza la perfección. En siete días se hizo el mundo y se tomó un día de descanso, por eso la vida del hombre se ha establecido así, por lo menos la vida del judío. Por lo tanto, las páginas de la Biblia se llenan del número siete: Jacob trabajó siete años para Raquel, el sueño del Faraón de las siete vacas gordas y las siete vacas flacas, el duelo para José fue de siete días, siete días comiendo pan sin levadura, etc. Aun en el NT hay evidencias de la importancia del número siete, especialmente en el libro de Apocalipsis: las siete iglesias, los siete espíritus, siete candeleros, siete estrellas, siete lámparas, siete sellos, siete cuernos del Cordero, siete ángeles, siete trompetas, etc. Aquí en este pasaje el número siete también significa la perfección pero en un sentido opuesto. El hombre con estas siete características es un hombre perfectamente abominable o aborrecible. El es orgulloso, mentiroso, violento hasta ser sangriento, mal pensado y pensante, desesperado para estar donde se hacen los hechos vergonzosos, lleno de falsedad y respira mentiras y está siempre buscando sembrar alguna contienda entre los hermanos. Una persona así es un peligro para sí mismo, para su familia y para la comunidad.

En comparación con la sección anterior, en los versículos 16–19 no hay una conclusión que expone el fin de las personas que tengan estas características. Quizás la respuesta cae en las palabras «aborrece» y «abomina», porque inherente en las palabras está el pensar de Dios y el fin de aquellos practicantes. Dios tiene la última palabra y nunca se puede engañar. Las palabras que suenan y hacen eco por los montes de Israel durante el tiempo de los jóvenes y el maestro son las mismas palabras de juicio de hoy: ¡Abominables!

Las enseñanzas paternales como luminarias

La sección se une al capítulo y al resto de los capítulos a través de la palabra hijo mío. Aquí el maestro vuelve a recordar a los jóvenes el compromiso merecido a las enseñanzas de sus padres. Otra vez se repite textualmente la frase torah de tu madre. La palabra guarda tiene la idea de «preservar» y «obedecer». Es la primera vez que aparece como el comienzo de una sección de enseñanza, reemplazando las palabras escucha, oíd, escucha y pon atención. Básicamente la misma idea se ha expresado de «escuchar». Ahora, el maestro va a la aplicación, mientras guarda también mantiene la idea de escuchar. Guarda está puesto en un paralelismo antitético con la palabra no abandones. Seguramente el maestro ha visto a sus alumnos rebelándose contra los padres y contra sus enseñanzas. A la vez, él ha visto su sufrimiento y su fin. El tema de los padres, sus enseñanzas y la disciplina de los hijos es muy necesario hoy en día. Quizás nos sorprendería la cantidad de pasajes que tratan el tema en el libro de Proverbios y en algunos pasajes clave del resto de la Biblia. Parece que había problemas con la juventud en el pasado, lo que se muestra en 30:14: Hay generación que maldice a su padre y no bendice a su madre. Hay generación limpia en su propia opinión… Que una generación sea mejor o peor que la generación anterior se basa en cómo se han comportado los adolescentes o jóvenes. Por eso, las enseñanzas de los sabios a la juventud son un aspecto esencial de la cultura y el futuro.

Algunos tomaron muy en serio la admonición para atar las enseñanzas a su corazón y al cuello como se indica en el versículo 21. Se hacían cajitas y guardaban pequeños pergaminos en ellas, colgando después las cajitas sobre el corazón y alrededor del cuello.

El versículo 22 repite la idea de 3:23 y 24 en que hay seguridad y sabiduría para el día y durante la noche. El joven sabio puede esperar un dulce sueño. Por lo tanto, las enseñanzas paternales y el consejo sabio estarán listos para comunicar o dialogar cuando el joven se despierta en la mañana. ¡Qué bueno es empezar el día con una palabra sabia!

El versículo 23 utiliza la triple fórmula como el versículo 22. Se vuelven a repetir las mismas palabras mandamiento e instrucción del versículo 20, que representaban las enseñanzas paternales. El mandamiento del padre es como ner, la lámpara que usaba el aceite de olivo. La lámpara se hacía de arcilla y tenía la forma de un pequeño plato hondo. Especialmente se ocupaba en la noche. Tiene el significado figurativo del favor o beneplácito. Por otra parte, la instrucción de la madre es como ’or, que es «la luz», normalmente la luz del sol y la luna, pero también puede significar «el favor de». Como la luz natural es de día, completando así la idea de la enseñanza que le ayuda como la misma luz natural. La combinación de lámpara y luz juntas se encuentra también en 13:9. Quizás la lámpara, antorcha en el texto traducido, y la luz natural significan que la luz de día y de noche están siempre presentes, siempre vitales. La imagen de la luz es como la imagen del agua en 3:15 y 16, para mostrar elementos vitales.

Después de haber visto las características del hombre depravado y las características abominables ante Dios en las últimas secciones, esta sección ha sido de bendición y esperanza. Fue como una visita a casa para besar a los padres y compartir, escuchando de nuevo sus voces y sus consejos. La frase camino de vida suena como un aire fresco contra los vientos de la violencia y la maldad de las secciones anteriores. ¡Qué bendición tener un hogar donde están las lámparas y las luces de la sabiduría divina! ¿Cuántos hijos no pueden recordar a las lámparas y las luces porque no estaba la presencia de Cristo en sus hogares? Los jóvenes están llamados a recordar a sus hogares y sus enseñanzas paternales, pero a la vez motivados a construir una casa de luz y lámpara en el futuro.

Cómo evitar el escándalo sexual

1. Recordar las normas bíblicas, versículos 20–23.
2. Evitar el codiciar a la mujer ajena, versículos 24–26.
3. Evitar dar lugar a la tentación, versículos 27, 28.
4. Pensar en los resultados desastrosos de una caída, versículos 30–35.

El peligro y la locura del adulterio

Esta nueva sección es, en realidad, una continuación de los versículos 20–23. Los versículos 24–26 forman el segundo beneficio de las enseñanzas paternales, siendo el primero los versículos 22 y 23 que comenzaban con las palabras te guiarán… Este segundo beneficio acentúa las palabras te guardarán… del versículo 24.

En los versículos 24–26 se trata de nuevo el tema de la mala mujer, específicamente la mujer adúltera. Es la tercera vez ya que el maestro ha enseñado a los jóvenes sobre esta materia tan delicada pero esencial. Sin duda, la mujer y el matrimonio son un tema importantísimo en el mundo antiguo. En este mismo sentido, hay que ser honesto sobre la abundancia de información disponible hoy en día, pero no tanta relacionada con la Palabra de Dios. El maestro, inspirado por la sabiduría y apoyado por la palabra revelada, muestra coraje en analizar al fondo el tema y ver los resultados de una decisión errada.

La discusión gira sobre la identidad de la mujer, o las mujeres, en torno a las palabras la extraña, prostituta y la mujer ajena. El deseo de parte de una cantidad impresionante de autores es encontrar dos clases de mujer. La conclusión de estos comentaristas es mostrar cómo la prostituta busca los bienes del hombre, pero la adúltera pone en peligro la misma vida del hombre, mientras busca satisfacer sus pasiones en una forma ilícita.

Hay una segunda interpretación más probable a la identificación de las mujeres en los versículos 24–26 como una sola mujer, una adúltera. La primera palabra la extraña se ha visto en 2:16 y 5:3 como la adúltera. Por lo tanto, la palabra mala mujer del mismo versículo 24 es un término muy ambiguo. En el versículo 26 se encuentra la palabra zonah, traducida prostituta. El AT muestra cómo la palabra zonah se traduce como «una prostituta» o como «una que actúa como una prostituta». Este comentario adopta la definición «una que actúa como una prostituta». Por lo tanto, no se puede subestimar el interés de parte de la adúltera de adquirir los bienes del hombre, pensando que sólo la prostituta «profesional» se interesa por el dinero. Desafortunadamente, hay mujeres casadas que suplementan sus ingresos o bienes (ropa, joyas, etc.) a través de «prostituirse» en una relación adúltera. Así es el caso de la mujer adúltera en 5:3–14, quien recibe los frutos del trabajo del hombre insensato.

La mujer ajena en el versículo 26 repite la discusión en 2:16–19, ella también es nombrada la «mujer ajena o del otro». La expresión caza una vida valiosa fue descrita en el cap. 3 mostrando cómo el engaño dirigió al hombre hacia la muerte. También se describirá en los versículos 32–35, agregando una amplia discusión sobre la reacción del marido de la adúltera. Así el vocablo la mujer ajena apoya la idea que la mujer sea la adúltera. En conclusión, las cuatro palabras pueden apuntar a la adúltera y no a dos mujeres distintas. La adúltera, entonces, tendría las siguientes características: tener un carácter malo, ser del otro y ser como una prostituta.

El versículo 24 muestra cómo la lengua con su suavidad atrae al joven. Tal prominencia de los labios es muy frecuente en el mundo antiguo, y por ende en el libro de Proverbios.

Los versículos 25 y 26 cambian la estructura gramatical de la sección. Por un lado, el versículo 24 seguía la forma de la sección anterior y era una consecuencia de las enseñanzas paternales. Por otra parte, el versículo 25 entrega dos imperativos: No codicies, la palabra hebrea es «desear que» en forma neutral y fue utilizada en Exodo 20:17; ni te prenda ella… El uso de la palabra hebrea para el negativo de deseo ’al, en vez del negativo del juicio sobre un hecho, lo’, muestra cómo el maestro está intentando persuadir a los jóvenes a seguir el camino que más les conviene. La impureza de la voluntad humana se nota con la idea del «corazón que codicia». La hermosura recibe una evaluación negativa en Proverbios. Pero la hermosura puede ser una gran bendición y señal de la presencia divina, como en el caso de José, de Saúl el rey, de David, de Este entre otros. La belleza ha de unirse a la palabra divina porque ésta es la característica esencial de la belleza verdadera. Muchas veces la belleza fue la caída de algún hombrex. El atractivo, por lo tanto, se aumenta con sus ojos, es decir «los párpados», quizá «las pestañas» incluidas con algo de coloración. Ahora se nota que es la mujer que desea ser codiciada utilizando los ojos o las pestañas como una señal para atraerlo. Pero, el joven puede decir «¡No!»

El versículo 26 da la razón para no codiciar ni dejarse atrapar. Primero, la razón está dada así: «Porque por una prostituta a un bocado de pan.» Como se puede ver, el texto es difícil de interpretar. La Septuaginta da el valor de una prostituta como de un bocado de pan, es decir, vale poco. Una segunda interpretación diría que la mujer adúltera puede manejar al hombre como uno puede masticar un bocado de pan, es decir, fácilmente. Y una tercera interpretación (más probable) dice que el hombre no queda con nada después de haber estado con alguien que actúa como prostituta: El hombre que ama la sabiduría alegra a su padre, pero el que se junta con prostitutas malgasta sus bienes.

Asimismo, la mujer casada anda afuera para «cazar al acecho» a algún insensato. Se admite el valor de cada persona, aun el necio: una vida valiosa.

Enseguida el texto ilustra el peligro de la mujer adúltera a través de dos parábolas pequeñas, tan útiles en las enseñanzas de Jesús. Su forma es de la pregunta retórica que espera la respuesta «no». Se compara a «la relación adúltera» o «la mujer adúltera» con el fuego y las brasas. ¿Puede un hombre llevar fuego en el pecho o en un vestido sobre el pecho? Por supuesto que no. ¿Puede el hombre caminar sobre las brasas sin quemarse los pies? Por supuesto que no. El versículo 29 completa las interrogativas en una forma de un dicho de observación, no es un imperativo. Aquella persona en la trampa de la adúltera está intentando llevar fuego o caminar sobre el fuego y se va a quemar. La palabra prójimo hace recordar al atrapado que él tiene una responsabilidad dentro de la comunidad de actuar bien frente al prójimo. El versículo 29 también apunta al hecho de haber «tocado» a la mujer del prójimo. ¿Es tocar un eufemismo para el sexo? Quizá. De todas maneras, el individuo no quedará impune, es decir no va a ser declarado inocente sin evitar el castigo. Algunos aspectos del castigo se acentúan en los versículos 33–35.

Los versículos 30–35 forman una subsección como los versículos 27–29 con una pregunta retórica, aquí la respuesta esperada es afirmativa y hay una descripción de los resultados, más amplios que los dados en el versículo 29. Se subraya la metáfora del ladrón y se pone énfasis en el ladrón que roba porque está hambriento. A pesar del motivo del robo, la palabra siete muestra que el ladrón necesitado, si se pilla, va a pagar completamente como si fuese cualquier ladrón. Su fin es peor que su comienzo porque no sólo no adquiere el bien codiciado sino pierde todo de su casa. La pregunta es fácil de contestar: ¿Acaso no desprecian al ladrón…? Claro que sí.

Los versículos 32–35 completan la metáfora del ladrón sorprendido. El adúltero es como él. Ser falto de entendimiento muestra que el problema es moral o espiritual y el resultado de no haber guardado la sabiduría. Se agrega la pérdida de su nepesh’, palabra hebrea que tiene un significado amplio desde el asiento de las pasiones o los hechos mentales hasta el ser entero o la persona entera. El adúltero ignorante primeramente se autoengaña y en segundo lugar, se autodestruye.

Las otras consecuencias del adulterio giran alrededor de la furia del marido quien puede pedir la muerte para el hombre sin entendimiento y su esposa. ¿Está el marido justificado en sus celos? Por supuesto que sí; los celos muestran la relación exclusiva e íntima que ha de existir para desarrollar la calidad de amistad necesaria en un matrimonio. Aun Dios es celoso en el sentido más puro y alto, mereciendo la fidelidad y toda la adoración. Por otra parte, el marido tenía el derecho a vengarse sin saber la voluntad de la comunidad al escuchar a ambos cónyuges. Los versículos 33, 34 hablan de las heridas, la vergüenza y el castigo. De hecho el marido va a perseguirlo hasta lo máximo aunque le ofrezca todo; en el caso de un adúltero rico puede ser muchos bienes. En 18:19 se habla del hombre ofendido que resiste más que una ciudad fortificada.

Verdades en cuanto al adulterio en el Antiguo Testamento

1. El adulterio es prohibido en los diez mandamientos.
2. El adulterio es pecado y se castiga con la pena de muerte.
3. El adulterio es violación de otra persona y de otro hogar.
4. El faraón de Egipto y Abimelec reconocieron los males del adulterio y respetaron a Sarai cuando se dieron cuenta que era esposa de Abraham.
5. Israel es acusado de adulterio espiritual varias veces por los profetas. [/private]

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