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Proverbios 6: Amonestación contra la pereza y la falsedad

Una Publicación escrita por uno de esos ángeles que se encuentran por doquier que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar. Conviértete en uno de ellos y compártela. Será de Bendición para ti y para el que la reciba.

El versículo 26 da la razón para no codiciar ni dejarse atrapar. Primero, la razón está dada así: «Porque por una prostituta a un bocado de pan.» Como se puede ver, el texto es difícil de interpretar. La Septuaginta da el valor de una prostituta como de un bocado de pan, es decir, vale poco. Una segunda interpretación diría que la mujer adúltera puede manejar al hombre como uno puede masticar un bocado de pan, es decir, fácilmente. Y una tercera interpretación (más probable) dice que el hombre no queda con nada después de haber estado con alguien que actúa como prostituta: El hombre que ama la sabiduría alegra a su padre, pero el que se junta con prostitutas malgasta sus bienes.

Asimismo, la mujer casada anda afuera para «cazar al acecho» a algún insensato. Se admite el valor de cada persona, aun el necio: una vida valiosa.

Enseguida el texto ilustra el peligro de la mujer adúltera a través de dos parábolas pequeñas, tan útiles en las enseñanzas de Jesús. Su forma es de la pregunta retórica que espera la respuesta «no». Se compara a «la relación adúltera» o «la mujer adúltera» con el fuego y las brasas. ¿Puede un hombre llevar fuego en el pecho o en un vestido sobre el pecho? Por supuesto que no. ¿Puede el hombre caminar sobre las brasas sin quemarse los pies? Por supuesto que no. El versículo 29 completa las interrogativas en una forma de un dicho de observación, no es un imperativo. Aquella persona en la trampa de la adúltera está intentando llevar fuego o caminar sobre el fuego y se va a quemar. La palabra prójimo hace recordar al atrapado que él tiene una responsabilidad dentro de la comunidad de actuar bien frente al prójimo. El versículo 29 también apunta al hecho de haber «tocado» a la mujer del prójimo. ¿Es tocar un eufemismo para el sexo? Quizá. De todas maneras, el individuo no quedará impune, es decir no va a ser declarado inocente sin evitar el castigo. Algunos aspectos del castigo se acentúan en los versículos 33–35.

Los versículos 30–35 forman una subsección como los versículos 27–29 con una pregunta retórica, aquí la respuesta esperada es afirmativa y hay una descripción de los resultados, más amplios que los dados en el versículo 29. Se subraya la metáfora del ladrón y se pone énfasis en el ladrón que roba porque está hambriento. A pesar del motivo del robo, la palabra siete muestra que el ladrón necesitado, si se pilla, va a pagar completamente como si fuese cualquier ladrón. Su fin es peor que su comienzo porque no sólo no adquiere el bien codiciado sino pierde todo de su casa. La pregunta es fácil de contestar: ¿Acaso no desprecian al ladrón…? Claro que sí.

Los versículos 32–35 completan la metáfora del ladrón sorprendido. El adúltero es como él. Ser falto de entendimiento muestra que el problema es moral o espiritual y el resultado de no haber guardado la sabiduría. Se agrega la pérdida de su nepesh’, palabra hebrea que tiene un significado amplio desde el asiento de las pasiones o los hechos mentales hasta el ser entero o la persona entera. El adúltero ignorante primeramente se autoengaña y en segundo lugar, se autodestruye.

Las otras consecuencias del adulterio giran alrededor de la furia del marido quien puede pedir la muerte para el hombre sin entendimiento y su esposa. ¿Está el marido justificado en sus celos? Por supuesto que sí; los celos muestran la relación exclusiva e íntima que ha de existir para desarrollar la calidad de amistad necesaria en un matrimonio. Aun Dios es celoso en el sentido más puro y alto, mereciendo la fidelidad y toda la adoración. Por otra parte, el marido tenía el derecho a vengarse sin saber la voluntad de la comunidad al escuchar a ambos cónyuges. Los versículos 33, 34 hablan de las heridas, la vergüenza y el castigo. De hecho el marido va a perseguirlo hasta lo máximo aunque le ofrezca todo; en el caso de un adúltero rico puede ser muchos bienes. En 18:19 se habla del hombre ofendido que resiste más que una ciudad fortificada.

Verdades en cuanto al adulterio en el Antiguo Testamento

1. El adulterio es prohibido en los diez mandamientos.
2. El adulterio es pecado y se castiga con la pena de muerte.
3. El adulterio es violación de otra persona y de otro hogar.
4. El faraón de Egipto y Abimelec reconocieron los males del adulterio y respetaron a Sarai cuando se dieron cuenta que era esposa de Abraham.
5. Israel es acusado de adulterio espiritual varias veces por los profetas. [/private]

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Pastor Lionel

Evangelista. Autor de Vida de Jesús un Evangelio Armonizado; Sancocho Cristiano Vols.: I-IV y Bendiciones Cristianas Vols.: I y II. Libre entre los hombres, esclavo y siervo de Nuestro Señor Jesucristo

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