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1 de Samuel 22: La cueva de Adulam

La cueva de Adulam

Después del contragolpe que había recibido en Gat, David huyó a la cueva de Adulam. Realmente son varias las cuevas cerca de la ciudad de Adulam, que en sí queda entre Gat y Hebrón. El terreno se levanta varios centenares de metros en esa parte, a unos 18 km. al sudeste de Gat. No son cuevas muy profundas pero son adecuadas para proteger a un grupo de considerable tamaño. Las más grandes no eran las preferidas por razones de humedad, oscuridad y la abundancia de escorpiones y murciélagos que habitaban sus rincones. Adulam probablemente viene de una palabra que significa esconderse y será luego un escondrijo. Algunos dicen que viene de otra palabra que es ser justo o equitativo, y en ese caso significa “justicia del pueblo”. Nos parece que la primera alternativa cabe mejor dadas las circunstancias. El famoso misionero y explorador inglés W. M. Thompson en su muy conocido tema La Tierra y el Libro ubica la cueva al este de Tecoa, cerca del mar Muerto. Es cierto que hay cuevas allí y algunas muy grandes, pero casi todos los geógrafos la ubican más cerca de Gat, de donde había huido David.

Se reúnen alrededor de David no sólo su familia sino 400 hombres sin otra esperanza. El texto los describe como oprimidos o angustiados (de la raíz “derramar” o “verter”); endeudados y amargados de espíritu (muy bien se traduce amargado o triste). Es una trinidad de desesperanza. Nótese algo comparable con el Hijo de David en Marcos 2:15 que describe los seguidores de Jesús en Galilea.

David lleva a su familia a refugiarse con el rey de Moab. Este país fue enemigo de Saúl y por lo tanto Saúl no buscaría a la familia de David allí. Además Rut, la bisabuela de David, había sido moabita. Sin embargo David negociaba su exilio personalmente. En la LXX dice el versículo 4: “Persuadió (o suplicó) en presencia del rey.” Abogaba la causa y atendía a los suyos. Es un lindo ejemplo de un amor que comienza en el hogar y con la gente más cerca de uno. David mientras tanto está en la fortaleza, palabra hebrea relacionada con la cumbre de la montaña y por eso un fuerte. Herodes llamaba Mazada a su fortaleza en la cumbre de la montaña al lado del mar Muerto. Durante este período de la vida de David, él escribió por lo menos un salmo, quizás el 57. El doctor F. F. Bruce ha señalado la correspondencia entre 57:1 y el significado de esta palabra fortaleza. Dos veces en el Job 57:1 David se refiere a su lugar de refugio, aunque los traductores usen otros términos parecidos para expresar la idea. Este salmo señala el gran peligro en que se encuentra David y a la vez el gozo que tiene en Dios. Son estas experiencias tan duras que maduran el espíritu de David y le transforman en hombre de Dios. David dejó que la paciencia tuviera su obra completa en él.

Esta es la primera vez que encontramos al profeta Gad. Su nombre quiere decir afortunado aunque no sabemos nada de su historia o trasfondo. Su primer mensaje de Dios es este: “No te quedes en la fortaleza.” Había llegado el momento de activarse y como vamos a ver en el Capítulo 23, las ciudades de Judá necesitaban de un protector. Es posible estar tan ocupado con el enemigo que nos olvidamos de nuestra misión. Ningún bien hacían David y sus hombres refugiados en una cueva. Pero ahí afuera en Judá, podrían hacer mucho bien, sirviendo a Dios y a sus semejantes. Se ve que este encuentro de David y Gad fue muy afortunado. Así que David partió y acampó en el bosque de Haret. Este nombre se refiere en hebreo a una maraña de árboles. El lugar se ha identificado con la orilla de la cordillera que pasa por Hebrón, al este de Queila. Fue un buen lugar donde esconderse y a la vez salir de allí en campañas.

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