2 de Cronicas 17:10 El terror de Jehová cayó sobre todos los reinos de las tierras que estaban alrededor de Judá, de manera que no osaron hacer guerra contra Josafat.
2 de Cronicas 17:11 Los filisteos traían presentes y tributos de plata a Josafat. Los árabes también le trajeron ganados, siete mil setecientos carneros y siete mil setecientos machos cabríos.
2 de Cronicas 17:12 Iba, pues, Josafat engrandeciéndose mucho; edificó en Judá fortalezas y ciudades de aprovisionamiento.
2 de Cronicas 17:13 Llevó a cabo muchas obras en las ciudades de Judá, y tuvo hombres de guerra muy valientes en Jerusalén.
2 de Cronicas 17:14 Este es el número de ellos según sus casas paternas: De los jefes de los millares de Judá, el general Adnas, y con él trescientos mil hombres muy esforzados.
2 de Cronicas 17:15 Después de él, el jefe Johanán, y con él doscientos ochenta mil hombres.
2 de Cronicas 17:16 Tras este, Amasías hijo de Zicri, el cual se había ofrecido voluntariamente a Jehová, y con él doscientos mil hombres valientes.
2 de Cronicas 17:17 De Benjamín, Eliada, hombre muy valeroso, y con él doscientos mil hombres armados de arco y escudo.
2 de Cronicas 17:18 Tras este, Jozabad, y con él ciento ochenta mil dispuestos para la guerra.
2 de Cronicas 17:19 Estos eran siervos del rey, sin contar los que el rey había puesto en las ciudades fortificadas en todo Judá.
Josafat
¿Es posible que los niños aprendan más de los errores de sus padres o simplemente los repiten? En las vidas de los personajes de la Biblia, encontramos que son muy poderosos y duraderos los efectos de los ejemplos de los padres. Durante la mayor parte de su vida, parece que Josafat había sido un hijo que aprendió de los errores de Asa, su padre y siguió sus acciones positivas. Pero en varias ocasiones, sus decisiones revelan los aspectos negativos del ejemplo de su padre.
Cuando los retos eran obvios, como la necesidad de educación religiosa para el pueblo o la amenaza de guerra contra algún gran ejército, Josafat se volvía a Dios para pedir su guía y tomar las decisiones correctas. Su dependencia en Dios fue firme cuando las probabilidades estaban en su contra. Era en la dependencia diaria en Dios para los planes y acciones en la que Josafat era débil. Permitió que su hijo se casara con Atalía, la hija de los malvados Acab y Jezabel de Israel, quien hizo todo lo posible por ser tan malvada como sus padres. Josafat casi fue muerto cuando, sin preguntarle a Dios, hizo una alianza con Acab. Más tarde, se vio envuelto en la construcción de naves con Ocozías el hijo de Acab, una aventura que Dios hizo zozobrar.
