La construcción del templo
A pesar del esplendor material de Salomón demostrado en sus ejércitos, riqueza y posesiones materiales, no son estas cosas las de mayor importancia hoy, ni se supone que las fueran aun en los días del cronista. En la comunidad posexílica era el recuerdo del templo de Salomón el que despertaba más interés entre los israelitas. Este templo idealizado sería, después de todo, el lugar donde Dios el creador del universo sería adorado hasta la aparición del Mesías. Al llegar éste, el templo sería reemplazado por otro nuevo y mejor desde el cual el hombre podría acercarse a Dios sin impedimento alguno. El cronista centra su atención en los preparativos para la construcción del templo.
Para los judíos que se encontraban viviendo aquellos días de gran expectativa en el 450 a. de J.C., la construcción del templo constituía una de las prioridades colectivas para el pueblo y su rey. Los ritos y las ceremonias que se llevaban a cabo en el altar indicaban una nueva relación entre Dios e Israel. La liturgia y la arquitectura del templo, así como el orden sacerdotal, apuntarían hacia la cruz del Calvario donde Cristo sería tanto el Cordero del sacrificio así como el Sumo Sacerdote, porque Dios, en la persona de Cristo, “se hizo carne y habitó entre nosotros”. En la proyección del éscaton (fin) y de la parusía (venida, aplicado a la segunda venida de Cristo), ese templo sería hecho teniendo en mente la glorificación del pueblo de Dios, cuando el Israel espiritual se encuentre en la presencia de Dios.
Es menester notar que el cronista dedica seis de sus nueve capítulos a la construcción del templo en Jerusalén. Este templo ya había sido diseñado por David. A Salomón le correspondió organizar la fuerza laboral con la ayuda de Hiram, rey de Tiro.
Hay algunas semejanzas en la construcción del tabernáculo y del templo:
(1) Bezaleel y Salomón tuvieron la responsabilidad de los dos proyectos.
(2) Ambos eran de la tribu de Judá.
(3) Ambos recibieron el poder espiritual de Dios.
(4) Ambos construyeron el altar de bronce.
(5) Ambos construyeron el mobiliario para el tabernáculo y el templo
(6) Tanto el tabernáculo como el templo tenían un diseño específico que procedía de Dios
(7) El pueblo hizo entrega de ofrendas y obsequios sin presión alguna y generosamente
(8) Cuando ambas estructuras fueron concluidas, la gloria de Dios se manifestó esplendorosamente. Estas semejanzas y otras evidencias podrían reforzar las credenciales del origen divino de la inspiración del cronista.
