Logo

Amós 2: Sentencia contra Judá por abandonar a Dios

Una Publicación escrita por uno de esos ángeles que se encuentran por doquier que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar. Conviértete en uno de ellos y compártela. Será de Bendición para ti y para el que la reciba.

Amos 2:9-16 describe la falta de gratitud del pueblo por las bendiciones de Dios. No eran más que esclavos en Egipto destinados a desaparecer de la historia sin dejar rastro, y Dios los sacó de sus situación, los llevó por el desierto, y aún más, eliminó a sus enemigos para que pudieran establecerse en la tierra de Canaán. Es un mito pensar que los israelitas entraron en una tierra habitada por personas que eran incapaces de resistir su avance. Tuvieron que luchar por cada pedazo de tierra que ocuparon.

Después de esto Dios levantó profetas para enseñarles y nazareos para darles el ejemplo de una vida pura y consagrada a Dios. Lea Numeros_6:2 y Jueces_13:5 para entender los votos de los nazareos, de los cuales Sansón era uno (Jueces 13:1-5). Solamente Amós relaciona a los profetas y nazareos como llamados de Dios.

La traducción del versículo 12 no es del todo clara, pero la idea es bien evidente. Israel será aplastado bajo el peso de su propio pecado. El pecado es como una carreta sobrecargada que deja huellas profundas cuando pasa. El pecado causa estrés, depresión y aun suicidio. Amós no señala a Asiria como instrumento de este juicio sobre el pecado pero dice claramente que ni los fuertes, ni los ligeros de pie, ni los valientes pueden escapar al juicio de Dios. Con este pensamiento termina uno de los sermones más grandes de la antigüedad.

El juicio de Dios sobre Israel en Amo_2:13-16 es duro. Las imágenes usadas son la derrota en la guerra y el exilio de los sobrevivientes. Aun el pueblo de Dios va a ser castigado, puesto que su conducta ha sido contraria a las enseñanzas de Dios. Su inmoralidad e injusticia social traerán sobre ellos el castigo merecido. Estas palabras llegaron a ser una realidad en su derrota total por parte de los asirios pocos años después de ser pronunciadas.

La oración de una mujer pobre

Tengo seis niños, tres varones y tres mujeres. Mi esposo no ha podido encontrar empleo por cinco años. Yo tampoco. Antes tenía unas pequeñas entradas vendiendo cosas en la calle, pero lo que vendía llegó a ser demasiado costoso para mí. Tengo muchos problemas.

No tenemos casa propia, así que tenemos que mudarnos frecuentemente. Ahora la casa donde estamos pertenece a una pariente que está en otra parte. Cuando ella vuelva tendrá que ocupar la casa y nosotros tendremos que ir a otro sitio. He pedido a Dios que me ayude a tener un lugar estable para mi familia, pero todavía estamos viviendo con otras personas.

Quisiera tener zapatos para mis hijos para que puedan ir a la escuela. Sin embargo, si pudieran ir hoy, probablemente no podrían ir mañana porque no puedo mantenerlos vestidos adecuadamente. Continúan creciendo, y su ropa y zapatos ya no les sirven. No puedo comprarles más.

Digo a Dios: “No sé por qué estoy sufriendo. ¿Por qué tengo tantos problemas?… Estoy en tus manos. Haz lo que quieras conmigo. No soy dueña de mis hijos. Tú me los has dado para que los cuide para ti. Señor, ¿qué voy a dar de comer hoy a tus hijos?”

Cuando mis hijos tienen una necesidad, ruego a Dios que me indique lo que debo hacer y me muestra distintas formas para resolverlo. Dios me da ideas.

Cuando oro a Dios me siento más fuerte. Tengo más amor y valor. Aun cuando tengo hambre y sed, si oro y canto me siento fuerte y tengo más fe en Dios. Entonces puedo decirle: “Señor, sea cual sea tu voluntad, la acepto”.

Deja una respuesta

Pastor Lionel

Evangelista. Autor de Vida de Jesús un Evangelio Armonizado; Sancocho Cristiano Vols.: I-IV y Bendiciones Cristianas Vols.: I y II. Libre entre los hombres, esclavo y siervo de Nuestro Señor Jesucristo

Comparte en tus Redes Favoritas

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Sermones

Ilustraciones

Estudia La Biblia

Pide información sobre Nuestra Alianza

Al enviar esta solicitud aceptas los Términos y Condiciones de ACPI PR