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Cuando nos identificamos con el pueblo, terminamos como ellos

Una Publicación escrita por uno de esos ángeles que se encuentran por doquier que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar. Conviértete en uno de ellos y compártela. Será de Bendición para ti y para el que la reciba.

Cuando nos identificamos con el pueblo, terminamos como ellos

Números 13:1-3;

1 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:  2 Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus padres enviaréis un varón, cada uno príncipe entre ellos.  3 Y Moisés los envió desde el desierto de Parán, conforme a la palabra de Jehová; y todos aquellos varones eran príncipes de los hijos de Israel.

Identificarse = A pesar de que tiene varios significados quiero basarme en este:  Llegar a sentir algo ajeno como propio, estar totalmente de acuerdo con las creencias o propósitos de alguien: (WR)

  • En el libro de Números el capitulo 13:1-3 vemos exactamente la encomienda que Dios da a Moisés concerniente al reconocimiento de la tierra prometida. Era bueno para Dios que el pueblo viera el regalo que seria de ellos bajo promesa y juramento a sus padres Abraham y Isaac y Jacob.
  • Los llevo frente a su gran bendición y les dio permiso de ver, tocar y hasta probar de los frutos que disfrutarían por todas las generaciones.
  • El mandato de Jehová Dios fue sencillo y preciso. Pero Moisés en su humanidad lo amplió para asegurarse de que Dios estaba hablando lo correcto y esto lo que hizo fue sembrar en el corazón del pueblo gran duda contra Dios que quería y deseaba lo mejor para ellos. Cuando regresaron le dieron a Moisés y Aarón el informe que estos querían escuchar y no el que Dios les había dado.

Analicemos esto que dice Números 13:1-2; 17-20

1 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:  2 Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus padres enviaréis un varón, cada uno príncipe entre ellos.

  • Dios fue muy claro, “Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel;” quería que pisaran y palparan la tierra, no los obstáculos.

Ver 17-20

17 Los envió, pues, Moisés a reconocer la tierra de Canaán, diciéndoles: Subid de aquí al Neguev, y subid al monte, 18 y observad la tierra cómo es, y el pueblo que la habita, si es fuerte o débil, si poco o numeroso; 19 cómo es la tierra habitada, si es buena o mala; y cómo son las ciudades habitadas, si son campamentos o plazas fortificadas; 20 y cómo es el terreno, si es fértil o estéril, si en él hay árboles o no; y esforzaos, y tomad del fruto del país.

Números 13:25-28

25 Y volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta días. 26 Y anduvieron y vinieron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación de los hijos de Israel, en el desierto de Parán, en Cades, y dieron la información a ellos y a toda la congregación, y les mostraron el fruto de la tierra. 27 Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este es el fruto de ella. 28 Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a los hijos de Anac.

  • Muchas veces los Pastores y ministros que llevamos las buenas nuevas de Salvación y aquellos que tenemos congregaciones a nuestro cargo, decimos que obedecemos y que no dudamos a lo que Dios nos manda hacer y decir. Sin embargo amasamos y suavizamos el mensaje y hasta no nos atrevemos hablar lo que Dios nos esta diciendo que hablemos y muchas veces hasta nos justificamos de que es Dios quien nos manda a decir tales cosas. Y esto lo hacemos porque no queremos hacer sentir mal a nadie y en muchas ocasiones nos identificamos con ellos. Pensando en como se sentirán y como actuarán si les decimos las cosas como Dios quiere.
  • No queremos sacar y utilizar la escritura tal como dice para corregir y exhortar al pueblo o a lideres que sabemos están torcidos y causan divisiones en el pueblo. No que ellos quieren hacer una iglesia aparte de la nuestra, sino mas bien que con su manera de pensar diferente a lo que se le enseña, hace desmayar a un grupo de nuestras congregaciones causando división entre los hermanos.

1Cor. 1:10

10 Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.

Tito 3:10-11

10 Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, 11 sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio.

  • Sabemos que tienen tendencias homosexuales, que son ladrones, se roban los diezmos, maldicen, fornican, no son espirituales, hablan mal de los pastores y líderes etc. y aun así no les decimos nada por retenerlos y que no se nos vayan.

2Cor 12:20-21

20 Pues me temo que cuando llegue, no os halle tales como quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no queréis; que haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, divisiones, maledicencias, murmuraciones, soberbias, desórdenes;  21 que cuando vuelva, me humille Dios entre vosotros, y quizá tenga que llorar por muchos de los que antes han pecado, y no se han arrepentido de la inmundicia y fornicación y lascivia que han cometido.

  • Tal vez no decimos nada por miedo a que nos apedreen. Porque cuando el pueblo no quiere reconocer que es Dios quien habla y manda a los ministros para que edifiquemos al cuerpo tienden a venir en contra de nosotros. Y esto ha provocado que por estas malas experiencias mejor no decimos nada y que Dios tenga misericordia de ellos. O nos identificamos con ellos y cogemos el mensaje de Dios y lo mezclamos y añadimos lo nuestro para que el pueblo se sienta bien y no se enoje contra nosotros y la iglesia.
  • Y esto desata la ira de Dios contra el pueblo que correrán el grave peligro de perderse la promesa de salvación y nosotros los pastores y ministros corremos un gran riesgo juntamente con ellos por identificarnos con el pueblo.
  • No solucionamos nada con esto, al contrario, muchos seguirán muriendo en su desierto y ellos nos echaran la culpa a nosotros e intentaran sacarnos del camino. Buscando entre ellos otro capitán que los guie nuevamente al Egipto de donde salieron.

Números 14

1 Entonces toda la congregación gritó, y dio voces; y el pueblo lloró aquella noche. 2 Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: ¡á muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos! 3 ¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto?  4 Y decían el uno al otro: Designemos un capitán, y volvámonos a Egipto. 5 Entonces Moisés y Aarón se postraron sobre sus rostros delante de toda la multitud de la congregación de los hijos de Israel.

Conclusión:

Los ministros hemos sido escogidos por Dios para obedecerle en todo lo que Él ordene. Solo Dios puede suplir la necesidad de su pueblo, solo Él sabe como lo hará y que pasara antes y después que de darnos la bendición. Moisés por identificarse con el pueblo, tampoco entro a la tierra prometida por haber disgustado a Dios al igual que todos los demás.

Son Grandemente Bendecidos

Ricky Morales

 

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Ricardo Morales

Nació el 2 de febrero de 1967 en el pueblo de Mayagüez Puerto Rico. Casado con Adelaida Ríos (Alice) los cuales procrearon cuatro hijos, Rosangela, Ricardo Jr., Christian y Carlos. Todos sirviendo al Señor con excelencia y fervor hasta el presente. Después de haber vivido y tenido una juventud saludable y muy divertida entre música y deleites de índole secular. Dios lo llamó al arrepentimiento y servirle con pasión en Noviembre de 1991. Posee un Bachillerato en teología.

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